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14 noviembre, 2015

El retorno del winnie

Extreme Mantible 2015

8 de noviembre de 2015
Distancia: 34km
Desnivel acumulado: 451mt
IBPindex: 32


Crónica por Alberto (winnie)

Era el segundo domingo del mes de noviembre. Las nieblas invadían la ciudad de
Logroño. Cientos de ciclistas de diferentes tribus se agolpan en el consistorio. Hoy,
es, El Retorno del Winnie.

Después de saludar a cientos de personas que preguntaban por mí, consigo
inscribirme. Comienza la prueba, los ciclistas se entregan a las calles de Logroño
para atacar el primer puerto de la mañana, la calle portales. Los esfuerzos por
ganar notoriedad en la prueba se dividen entre la cabeza de carrera que está
neutralizada y los cientos de autógrafos que debo pararme a firmar. Coronado ya el
puerto de la calle Portales, no acercamos al primer desvío de la prueba,  la subida
de “los cerdos”, yo por si acaso, me voy por el camino de “los normales”.  Bajamos
rápidamente hacia el Cortijo.  A la salida del Cortijo nos encontramos con una
nueva bifurcación, me atrevo y la cojo para llegar hasta el pié del primer gran
tampón, la bajada al río. Ahí aparece lo mejor de la cuadrilla, Carlos, para más tarde
aparecer Pepón, que como yo tuvo que pararse a fotografiar con las cientos de
personas que se agolpaban a ambos lados del camino. La niebla dificultó el
seguimiento de la prueba por los caminos, pero aun así , sentíamos el apoyo que
desde su casa nos daban los grandes aficionados al ciclismo.
Ya había perdido la cuenta de los adelantados cuando llegamos al avituallamiento,
cordero, cochinillo, chuletillas y postre a elegir. Un avituallamiento flojo para estos
tiempos, ya que no había café.

Allí aparecen MiAmigoMiHermano, el murrio y Luís Madre Teresa, que perdidos,
solicitan mi ayudar para llegar a Logroño. Así que accedo a subir empujado la
cuesta hasta el campo de tiro y más tarde decido pararme  para disfrutar de las
vista que la niebla me permitía. Una vez abandonada la prueba conseguimos llegar
a el Cortijo empujado por mi equipo de porteadores, MiAmigoMiHermano y Luís
Madre Teresa.

Una vez allí, Luís Madre Teresa recibe una fatal noticia, su recreo ha terminado,
por lo que decido continuar mi camino a Villa Carmelo tras un grupo de tres
ciclistas a rueda (de 9 , 10 y 12 años).
Una vez llegado a Villa Carmelo, sesión de fotos, meada, autógrafos y recuperación
en el autobús de equipo me predispuse a degustar las viandas que Vitín me tenía
preparadas por mi triunfal retorno al ciclismo de competición.
Decir que lo mejor del menú fue un magnífico pastel de frutos rocosos del Murrio.
Un disloque, vamos.

Nos vemos el año que viene en la vida de Bryan.

FOTOS


4 comentarios:

Pepón dijo...

Extraordinario vídeo Diego. Cada vez los bordas mejor, muy bueno el detalle de la visera del casco, enhorabuena.
En cuanto a la crónica casi no merece la pena ni hacer referencia, cierto es que lo que se hace sin ganas casi nunca sale bien. Nada más que decir al redactor que el asunto era para la cuadrilla y un poco más de interés si necesitaba la cuestión. Tarde y floja.

Alberto Álvarez Morillas dijo...

Por alusiones, le he puesto ganas y garra. Lo que pasa que todo ya se había contado en el almuerzo.

Creativa es,,,,

vitinbtt dijo...

La crónica es patética, no cuenta nada de nada ni de nadie, solo de el. Lo que dicen por arriba, te tienes que esforzar mucho mas si quieres que el grupo te tome es serio.

EDUARDO ELIAS dijo...

Vaya truño ( mierda como un puño ) de crónica . Deberías de escribir 1000 veces " No volveré a escribir una mierda así nunca más" y pagar un almuerzo para todo el grupo por hacernos perder el tiempo leyendo este mini responso que has hecho en 2 minutos.
Sal más a menudo a andar en bici, estas obsoleto !!!