21 febrero, 2019

Chorrón-San Marcos (16 Ciclistas)



10 de febrero de 2019
Distancia:  53km
Desnivel acumulado: 640mt
IBPindex: 48



Crónica by Igor San Juan

Dieguito, Pepón, Diego “El Pota”, Ramón Suarez, Javi, Israel, Felix, Fer, Fran, David, Santi “El Nuestro”, Vitín, Luis, Toño, Igor San Juan y Dani.

Después de un par de semanas de ausencia una por causa de la lluvia y otra por causas familiares que alguno ya conocéis este domingo no había excusa para la salida. Me levanto a la hora convenida y empiezo el ritual que me lleva a la ventana a mirar el tiempo, doy un salto ¡¡bien no llueve!! Desayuno convenientemente y subo al trastero para vestirme y preparar la bicicleta, el día que alguna vecina me agarre en el ascensor subiendo al trastero en pijama no va a quedar resto de mi,  pero bueno esa y es otra cuestión.

Preparo la bici me visto me visto bajo para la calle más contento que unas castañuelas y cuál es mi sorpresa que está lloviendo, miro el móvil para ver lo que se cuece por el chat y veo que Isra Diego y "El Pota" ponen que van a las gaunas, así que salir con mi gente gana y salgo zumbando dirección las gaunas, llego el primero y todo hace pensar que la quedada va a ser escasa, pero poco a poco se van acercando  los caza tormentas en sus bicicletas parpadeantes; al final nos juntamos unos cuantos y con la esperanza de que pare un poco más adelante, salimos dirección a nuestro destino :EL CHORRON no el del amigo negro de Luís sino el de Viguera.


Hay que destacar que antes de la salida nuestro amigo Isra nos deleitó con un striptees de dios padre para quitarse un flamante traje de agua que ya quisieran para si muchos hombres rana o el mismo Saul que también le gustan mucho los chapuzones sobre la bici antes de disolverse  dentro de ellos igual que un azucarillo, mención especial para  el muchacho de "los brincos" que nos trae un atuendo que más bien parece que tiene clase de educación física, va más guapo que un San Luís.

A la hora de siempre vamos dirección Alberite, hoy a un ritmo menor, parece que nadie tiene ganas de apretar  y mejor así, personalmente no tengo el ánimo muy allá y prefiero ir un poco más lento bromeando con la gente que eso cura todos los males.

Pasamos de largo Alberite y vamos por el camino que va hacia Albelda y bordea el río llegamos hasta la fuente del cristo de Albelda aquí se nos une SANTI que ha salido más tarde esperando a que escampe, no le ha costado mucho cogernos, ni siquiera ha sudado este muchacho tiene dinamita en las piernas, nos enseña su nueva "go-pro", con la que grabará el día que se haga con su manejo: patinetas, caídas y "hay madres" que vayan sucediendo.

Seguimos dirección Islallana y es entonces cuando se enciende radio matrakada; hablo mucho sí, ya lo sé, como también sé que solo me sucede cuando estoy a gusto y entre amigos, os tendréis que aguantar, radio matrakada sigue retransmitiendo hasta el comienzo de la subida a Viguera donde empiezan las hostilidades propias de estos lares: portentos, serranos y algún otro venido del Caribe se disputan el colt de Viguera con premio especial en el bar "El Refugio" en la plaza. 


Primer avituallamiento de la mañana y seguimos dirección a las canteras para ir afrontando la subida al chorrón la espectacular pared de Peña Puerta de donde suele caer una cascada y que con las temperaturas bajas del invierno se suele helar hoy sólo hemos podido disfrutar de la Cascada pero aún y todo no deja de ser espectacular y un rincón precioso. 


Entre las típicas fotos los bombones de la caja “loja” que otra vez están de oferta en alibaba y las peripecias de Diego que ha subido la bici hasta el chorrón se pasa el rato y la cúpula sabedora de que la mañana es propicia para un buen almuerzo nos pone en movimiento, esta vez dirección hacia la Ermita de San marcos no sin antes tirarnos unas bolitas de nieve, hay cosas que no cambian y mejor que sea así.



Una pequeña subida a las canteras y su posterior Bajada por el camino bien asfaltado, ciemo por las vacas que lo flanquean dan paso a la senda que nos lleva a la Ermita de San Marcos aunque está vez lo haremos por una senda nueva.



He de mencionar y sin que sirva de precedente o puede que sí, no lo se,  Félix con su alma endurera pero con la lucidez lluviosa como el día, pasa a Toño con su Carricoche motorizado y prepara un “taponaco” de dios padre, se para en medio de una subida amargado la senda a los que le seguimos, queremos hacer "alardes" y subirla montados, pero “na” a Felisín se perdona todo ya habrá otras oportunidades.


Entramos en la Senda nueva parece que se deja es noble y el terreno está ideal, se baja sin problema. Ya en la Ermita reagrupamos, bajamos y continuamos hacia Logroño, pero en la cervecera SANTI nos deja se sube para  Clavijo con Dani a darse caña, los demás bajamos por los mogrones dirección Alberite donde cogemos la sendita que sale al puente viejo y aquí hacemos recuento para el almuerzo dando  por finalizada la ruta que aunque un poco  corta dará pie alguna otra de enjundia que seguro disfrutaremos.


Me despido de todos agradeciendo la compañía y la ruta y aprovecho para desear suerte a Jero que se nos va de misión a África a buscar al primo de Luís el del “chorrón”, vuelve entero amigo te echaremos de menos.

Hasta la próxima ruta amigos que tengáis buena semana

16 febrero, 2019

Nevadón en Clavijo (12 Ciclistas)



El espíritu del snow patrol madrugó
3 de febrero de 2019
Distancia: 32km
Desnivel acumulado: 501mt
IBPindex: 33



Crónica por Dani

Dieguito, Miguel Ángel, Jero, Toño, Israel, Dani, Fran, Vitin, David, Iñaki, Luis y Félix.


Todos nos acostamos pensando que tendríamos un día estupendo lleno de sol y nieve, tal como lo decía el tiempo, pero como casi nunca aciertan, toco todo lo contrario. 

He salido al portal a las 7:50 y para mi sorpresa llovía y nevaba de una manera brutal. Me quedé en el portal por lo menos un minuto pensando si me quedaba y volvía a la cama, pero ya que tenía la vestimenta decidí ir a ver como estarían los compañeros, así que salí y fui muy despacio para no mojarme el culo y andar de frio y mojado tan temprano. 

Me demore más que ningún otro día en llegar a las gaunas. Cuando llegué estaban todos acurrucados debajo del techo de las gaunas, parecía un gallinero, todos esperando que escampara, menos el niño Félix y Diego "Buitre" que seguían dando vueltas en la lluvia porque no podían esperar ir a jugar con la nieve.


Finalmente, como a las 8:20 empezó a escampar, y se decidió salir. Tomamos el camino viejo de Alberite y estaba de charcos, frío y llovizna, pero todos sabíamos que duraría poco porque se veía a lo lejos despejado y sin nubes. A medida que íbamos avanzando iba mejorando, y se empezaba a ver más y más nieve, ya las vistas de las montañas estaban de película. Una vez que pasamos a Alberite y empezamos a subir hacia Clavijo se empezó a sentir el sonido de la nieve con las ruedas y empezó a haber mas nieve y menos lluvia. 


Ya se empezaba a sentir la emoción y el alivio de haber dejado la lluvia atrás. Una vez que empezamos a subir por la senda verde cada vez había mas y mas nieve y había que poner mas fuerza para avanzar. Los eléctricos y el niño del grupo Félix se puso al frente abriendo camino, pero no había tramos de tanta nieve que era imposible seguir y como te salieras del camino que la llanta que iban dejando los eléctricos era imposible seguir por la resistencia. 



Pronto se convirtió en un juego de quien duraba mas tiempo en la bici, pero al final como era nieve todos recordamos la infancia y ya no nos importaba ni el frio ni el esfuerzo.  Fue un reto llegan a La Unión, estoy seguro que nunca antes habíamos durado tanto en subir a La Unión.



Los primeros en llegar rápidamente buscamos refugio en la parada de autobuses como pingüinos hasta que llegara el resto del pelotón. Una vez que estábamos todos, decidimos seguir por la carretera por que de ninguna manera podríamos llegar por caminos con la gran cantidad de nieve. Algunos pensaban que deberíamos volvernos, pero el espíritu de niño dentro de muchos convenció a todos que podíamos llegar a Clavijo, así que el batallón siguió hacia arriba dando todo lo que tenían.



Por la carretera había la suficiente nieve para que las llantas se agarraran bien sin resbalarse la nieve estaba fresca y sin nada de hielo.  Ya íbamos agarrando calor con la subida y solo caía nieve a ratos. Casi antes de llegar a Clavijo, uno tuvo la grandiosa idea de coger por la carretera nueva del rally que se veía con montones de nieve. Solo la entrada era como medio metro de nieve, pero ya para estos momentos éramos todos invencibles y podíamos pasar cualquier cosa que se nos atravesara. 


Llegamos hasta la valla de la carretera del rally donde había casi un metro de nieve, algunos les llegaba la nieve por la cadera y a otros un poco más… Decidimos acampar en esta zona y hacer todos un poco el payaso, nos imaginamos que era una piscina y mas de uno se tiró de estómago, primero Dieguín, luego otros y por ultimo David que se veía que se lanzaba desde la valla como un trampolín pero al final callo de pies y todos lo pitaron. Después de jugar como niños en la piscina de nieve proseguimos a tomarnos la foto del grupo al final de la carretera del rally.







 Vimos pasar una camioneta de guarda parques y poco después un jeep de la Guardia Civil, solo estábamos los snow patrol de andanzas y los funcionarios asegurándonos que Clavijo estaba a salvo.   Al llegar a Clavijo decidimos regresar y bajar por la senda pleitos, los 100 metros de subida hasta la senda pleitos fue una eternidad con la cantidad de nieve que había, pero la vista de todos el valle repleto de nieve nos daba mas y mas energía a todos para seguir andando con las bicis cuesta arriba. 



La bajada por la senda Pleitos fue una gozada ya que uno podía caerse y no hacerse daño.
Como te salieras de las huellas que habían dejado los primeros era casi seguro que la rueda se clavaba y te frenabas o te caías y así mucho caímos en la nieve ya sin importar nada. Al llegar a la carretera ya fuimos poco a poco hasta llegar a casa. 




Algunos como yo tuvo que ir de emergencia a casa a descongelar los pies que ya no los sentía, otros a almorzar. Fue un día que el grupo de andanzas una vez mas dio el todo por todos y que nunca olvidaremos. Además dejamos un camino de ruedas bien marcado para los demás grupos y ciclistas que subieron ese día a Clavijo gracias a los Andazas Snow Patrol de aquella mañana temprana de frio y nieve.