15 agosto, 2019

De sendas por Clavijo (10 Ciclistas)



4 de agosto de 2019
Distancia: 54km
Desnivel acumulado: 853mt
IBPindex: 85


Crónica by Vitín.

Desde el martes ya sabíamos que el domingo teníamos que realizar una ruta acorde con el almuerzo, al que invitaba nuestro querido amigo, el afamado “letrado” Antonio Andrés Pleytos, ganador de litigios tan famosos como los de “el ciclista que arrolló a un coche en un camino parcelario” y “el argentino que se hizo el muerto en una rotonda”.

Así que teniendo en cuenta que la ruta no tenía que ser excesivamente larga y que el “amo” del cuaderno estaba viendo al “hormonado” en Barcelona, decidimos darnos una vuelta por los alrededores de Nalda, colocando alguna senda para el disfrute del personal, sobre todo para los que ya “semos” Endureros como es el caso de "Disculpitas", “El Niño”, “El Querellas” y el que suscribe; dejo a parte al “Gato” que aunque aparentemente hace cosas increíbles, la verdad es que el no hace nada, es cosa de esa bici nueva que se ha comprado (La Pitufa) que ya he venido “aprendida” de serie.

Con estas premisas nos juntamos en las gaunas 10 BeTeTeros, a parte de los los 5 mencionados anteriormente también estuvieron, -El campeón de la Rioja de Ping Pong del 73- El antropoide de Tinder- Uno que tiene cocodrilos en los bolsillos- El negro literario y el pastelero asimilado, con lo que el grupo quedaría así:
Fran, José Luis, Toño, Vitín, Dieguito, David, Félix, Miguel Ángel, Javi y Tomás.

Salimos con tranquilidad dirección Nalda y digo tranquilidad porque puedo asegurar que ha sido la vez que mas despacio hemos ido por la vía Romana, ni tan siquiera pillamos la senda Villegas, así que pudimos hablar largo y tendido de la cena que nos “cascamos” el viernes a base de careta, costilla y sobre todo, la cata de 5 tipos de chuletones que nos metimos entre pecho y espalda, todo ello dirigido e interpretado por el “maestro chichero” Igor (Carnicería Daniel) y para acabar con unos mil hojas elaborados por Tomas (Pastelería San Millán).



Cuando hablábamos de esto iba pensando que tiene que ser muy duro no poder darte estos homenajes y otros muchos (como los huevos con jamón después de una ruta o las cervezas) por que tienes un entrenador que te lo prohíbe o porque tienes que salir a darlo todo con el grupo de ciclistas y no quieres llegar en la parte trasera o porque no puedes engordar 300 gramos ya que baja el rendimiento. También entiendo que a muchos les guste mas el Tofú, la Quinoa, las coles de Bruselas, el Brócoli, incluso las semillas de Chia que estos otros alimentos caloríficos con los que nos premiamos para poder estar con los amigos, aun a sabiendas de que nunca vas a mejorar tu forma encima de la bicicleta, bueno la forma si la mejoras, la haces redonda.


Con estos pensamientos llegamos a la primera cuesta del día que es la subida a la Ermita de Nalda, esa que está por detrás del pueblo; aquí ya me empiezo a acordar de una Ebike que compré y que no saco los domingos; hablando de las EBike tengo que decir que en esta salida estaba la proporción exacta entre las bicis y las motos 5 y 5, “a punto de ir a casa para desempatar.”

Paramos en la fuente a pillar agua y alguno quiere ir ya a almorzar, cualquiera que lea estas líneas podrá imaginarse que no ha sido ninguno de los que van a batería, cuando llevamos “chispa” entre las piernas somos capaces de ir al fin del mundo…. siempre y cuando haya un cargador cada 70 kilómetros.

Comenzamos la subida hacia el abrevadero a la salida de Senda Bonita, aquí se va acelerando el ritmo, entramos al atajo y enseguida nos damos cuenta que Fran no viene, falta Fran… falta Fran…. falta Fran…. Así que los E y los que pueden competir con ellos (Toño y David) se quedan a esperarlo, mientras el resto (Dieguito, Jose Luis y yo) seguimos adelante sabiendo que nos pillarán antes de llegar arriba; en el abrevadero se queda Dieguito por si es un problema mecánico tiene sacar a relucir sus conocimientos.






Yo, que soy el que menos ando con diferencia, continúo la subida acompañado por “El Niño”, mas bien lo intento seguir, ya que como dijo alguno, me va sacando los ojos; al final nos van alcanzando todos por lo que llegamos a la “senda de David” prácticamente en pelotón.



Os estaréis preguntado que le pasó a Fran en el atajo ¿Se cayó?  ¿Se le apagó la batería? ¿Lo llamaron por teléfono? ¿Avería mecánica? Pues nada de eso, en vez de meterse por el atajo hizo el tramo largo de pista, se pensó que su Ebike era un avión y que había llegado antes que los demás; después de esperar un rato se dió cuenta que era imposible que tardásemos tanto, así que el “matrako” puso el turbo y no paró hasta que nos pilló a todos.


En este punto comenzamos las sendas enlazando una con otra sin apenas pista de por medio.
“La senda de David” de subida, no tiene ningún paso técnico y aunque corta sí que es exigente físicamente, pero la mayoría lo suben sin despeinarse.

En la pista dice “El Gato” que: “para que vamos a subir por pista a pillar “La leñosa” si se puede subir por la senda del “Fraile”, así que se ponen en cabeza dirigiéndonos por ese SingleTrack que es bastante técnico, duro físicamente (sobre todo el primer tramo) y largo, creo que la única que subió esa senda sin descabalgar a nadie fue “La Pitufa” (a las motos no las cuento).


Una vez arriba comemos algo, nos hacemos la foto de grupo y charlamos un rato ya que parece que vamos bien de tiempo, alguno le pregunta a Félix por el nuevo look que lleva, un bañador con bolsillos y una camiseta de las que se usan para limpiar la bici, a lo que él, intentando defenderse dice que la camiseta es tan buena que incluso está seca después de hacer esa subida a tope, “pero alma de cántaro ¡¡que vas en moto!!”

Ya es todo favorable excepto una pequeña subida que haremos llegando a Nalda; primero “La leñosa ampliada” que la cogemos desde la parte de arriba, con un primer tramo que tiene algún paso semi-técnico pero sin excesiva dificultad, por aquí pasamos todos sin ningún incidente reseñable, ya tenía ganas de hacerla en esta dirección pues las últimas veces la hemos realizado cuesta arriba y es bastante dura.

Unos metros de pista y nos metemos por “La senda negra”, la última vez que la hicimos fue cuesta arriba por lo que hacerla “pa bajo” es casi una novedad, allí vamos Dieguito, Toño, yo…. Toño en segunda posición, haciendo alardes debido al “síndrome de la bici nueva” y la verdad es que lo hace muy bien; bici kilómetro 0 a la que su antigua propietaria le ha enseñado latín.
En el escalón que hay en la senda, me paro a hacer fotos y veo las mejoras aportadas por los cursillos realizados esta primavera ya que Fran lo baja sin despeinarse (o sin darse cuenta) y todos los demás lo pasan sin problemas.



Sin parar, pillamos “El Monolito” que ahora parece que está algo mejor en el primer tramo, hasta pasar la curva, donde vemos como Tomas “El Asimilado” seguir la estela de “La Pitufa” y tomar la curva por la parte de arriba.





Llegamos abajo y empezamos a oír un shhhhhhhhhhhhhhhhh, es David o mejor dicho la rueda trasera de su bici, si, esa que va perdiendo aire desde hace mas de un mes; ya cansados de oírla decidimos que “the mechanic” nos haga un tutorial en “vivo” de cómo se pone una “mecha” y se la arregle de una vez por todas, aunque la verdad es que la rueda está desgastada y a punto de ser sustituida ¡¡lo que aprendemos en una simple salida de domingo!!

Subimos a la nevera de Nalda y paramos para descansar y relajarnos un poco, siempre que pasamos por ahí nos acordamos de Jero que quería poner el Belén en el punto mas bajo llegando a el, por medio de arneses, cuerdas y escaleras ¡¡que cabezas!!


La última bajada de la mañana hasta las palomeras de Nalda no tiene mucho que contar, inclinación y rapidez, todos llegamos abajo de una pieza que ya está bien; en el camino que baja de las palomeras a la carretera se produce el primero de los 2 incidentes de la ruta, no se sabe si fue culpa de David o de Tomas (que le gusta adelantar mas que a Rosi), pero el caso es que en la última curva David da con sus huesos en el suelo sin ninguna consecuencia.




Nos cruzamos a Iván que venía con la de carretera porque dice que tiene jodido el músculo piramidal, alguien dijo y con razón, que estos tíos “cachas” tienen músculos que a los mortales no nos han salido.
Ya de camino a casa por el mismo sitio que a la ida y mas o menos a la misma velocidad hasta llegar a la senda “Villegas” que esta vez si que la hacemos y en el primer badén que hay, a Miguel Ángel se le encabrita la Ebike y sale por encima del manillar, otra vez sin consecuencias.
Pequeños ajustes del desviador trasero a la bici de David antes de llegar a Logroño y ya estamos en el Nebraska para celebrar el cumpleaños de nuestro buen amigo Toño.



Por allí aparecieron “Pechito” Morales que venía de hacerse “nosecuantos” kilómetros con la bici de carretera y también Israel que todavía estaba “tocado” de la comida del día anterior, pero que estuvieron superlativos dando cuenta de las excelentes viandas con las que nos obsequió “Pleytos”.

Un gran almuerzo con ensalada, embutidos y cuando esperábamos unos huevos con jamón salen unas carrilleras con patatas que estaban espectaculares, para acabar con una trenza buenísima del “Pastelero asimilado”, a parte de los cafés y el ceregumil habitual.
Muchas gracias por todo amigo y que cumplas muuuuuuchos mas.



06 agosto, 2019

Saida-Senda Terroba-Preciosa-Corrales (14 Ciclistas)



28 de agosto de 2019
Distancia: 70km
Desnivel acumulado: 1345mt
IBPindex: 129


Crónica por Ramón “Moncalvillo”

David, Javi, Pepe, Igor San Juan, Saul, Ramón “Moncalvillo”, Jero, Dieguito, Mikael, Luis, Fer, Miguel Angel, Toño y Vitín.

El día amanece fresco, ideal para andar en bici.

Ya en Las Gaunas 14 ciclistas estamos me dicen, los nombres lo siento, pero me hace falta más tiempo.


La ruta de hoy promete, larga y durilla comentan.

Entre saludos y algún que otro cachondeo nos presentamos en Viguera, a partir de aquí la cosa se pone sería, el terreno se empina y la gente ya no habla tanto.




En el hormigón paramos dice no se quien, pues vale, sin llegar yo, ya bajaba alguno en busca de los rezagados, ¡¡uf!!.... esa cuesta de las canteras nos hace sangre a algunos.



Una vez agrupados en el hormigón de marras nos desviamos a la izquierda, la hierba nos hace “pretar” el riñón en una medio pradera, sendero, roderas….


Alcanzamos la parte mas alta de la ruta en Peña Saida, un buen lugar para hacer alguna “fotico” y alguno de rienda suelta a sus instintos animales trepando cual macho cabrío bici al lomo por los riscos…jajajaja, que papeleta.



Después de un poco de cachondeo nos echamos a bajar para Montalvo por un sendero muy chulo y tras pasar una portilla damos vista al pueblo (cuatro muros que quedan, que pena).




Un poco de pista y para arriba otra vez, que calvario. Pasamos por debajo de la peña de nuevo para enlazar por una senda de bajada (esto mola jajajaja) con senda preciosa, allí nos esperaba Jero dolorido para indicarnos la manera de agachar el lomo para pasar bajo un árbol caído.







Pasando por los Corrales del Arao llegamos al último tramo de senda terminando ya en las canteras de Viguera y de allí a buen ritmo por la regadera a por los huevos, que alguno antes de salir ya está pensando en ellos jajajaja.