26 septiembre, 2016

Fuente de la Alameda por Camino Nuevo (11 Ciclistas)

21 de setiembre de 2016
Distancia: 47km
Desnivel acumulado:  834mt



IBPindex: 63

Crónica por Miguel Angel “Trankas”

Hola, hoy es 21 de Septiembre, día de la vendimia, festivo, así que hoy toca salida oficial del grupo, un poquito antes de las ocho de la mañana nos encontramos en la gasolinera de Las Gaunas, un grupo compacto de expertos escaladores y rodadores. J.
Estamos, Pepón, Víctor, Javi Bartolomé, Fer, Dieguito, Isra, Edu, Roberto,  Ricardo, Ana y un peregrino que no sabía dónde se metía, (ósea yo). 


La temperatura es un poco baja a estas horas, además de la niebla que se queda pegada en el valle que le añade más frescor a la mañana. Ya llegará el momento de quitarse el chubasquero, que hace mitigar el frío a los que vamos de corto.

Salimos fuertecillo, por lo menos para mí, vamos dirección al que llamamos camino nuevo, pista forestal, allá por Sorzano, a una velocidad media alta, (siempre hablando en primera persona), unos 20 Km/h, yo pensaba, que la peregrinación a Santiago me había servido para coger un poco de forma, pero vaya, las piernas son las piernas y no dan más de sí, por mucho que me esfuerce.

De hecho ya me quedo atrás en la cuesta de las Vacas, aquí voy acompañado de Isra, hasta el punto de reunión, dónde nos agrupamos, un poco antes de la intersección de la carretera que une Sorzano  con Sojuela.

Reanudamos la marcha, y para mi fatalidad decido quitarme el cortavientos, ya que  me estaba haciendo sudar demasiado, por lo que después de guardarlo en la mochila, miro hacia adelante, y no veo a nadie, a parte que me había quitado las gafas, porque entre el empañamiento que llevaban y lo oscuras que se habían puesto, no veía nada de nada, o res de res, como dice alguno de nuestros compañeros.

Como soy una persona que está muy atento a las indicaciones del líder del grupo, cojo la pista del camino nuevo hasta el final, a la portilla, que sería el siguiente punto de encuentro.
Y aquí van mis estadísticas en este tramo, deplorables.
Distancia: 3,65 Km
Ascenso Medio: 15 %.
Velocidad media: 5 Km/h
Tiempo invertido: 43 Minutos.

El resultado es que recibo una llamada de teléfono de los que estaban allá arriba por si me había pasado algo, e inmediatamente bajaron, Pepón y Dieguito a ayudarme a coger un mayor ritmo hasta lo que sería la primera ascensión del día, y digo primera.
Creo que les dio bastante tiempo a descansar, sin embargo a mí no me dejaron tiempo ni para recuperar el aliento.


Estamos en la cota de 1.077m y tras unos breves escarceos por las pistas, y más tarde otra subida más corta pero con bastante piedra suelta, que hizo que algunos alardeasen de pericia y a más de uno echar el pie al suelo, nos dirigimos hasta la fuente de la Alameda de la cual no podíamos coger agua, 
así que vamos a la captación de agua de Sorzano, el abrevadero que está en el Moncalvillo, por cierto están en obras, a ver cómo lo dejan si como fuente , como abrevadero o ambas cosas, que no estaría nada mal, aquí aprovechamos para vitaminarnos y hacernos la foto de grupo.

Este punto es el más alto de la jornada a 1.166m, hasta aquí me he ido integrando en el grupo, se ve que, o bien la “reprimenda” o que mis piernas ya habían calentado, y así ya poder disfrutar de estos bellos parajes.

A partir de aquí, lo mejor de la ruta, descenso y descenso, algún que otro escarceo por alguna senda antes de llegar nuevamente al camino nuevo para bajar hasta la balsa de La Caparra, una parada justita en Sorzano, para beber agua y a Logroño, a lo que es ya el centro social, donde detrás de unas buenas jarras de cervezas, contamos las peripecias y avatares de la ruta.

Por favor, que alguien me comente si era Dieguito con su semi-fat, el que bajaba a la velocidad del rayo, sin apenas tocar el suelo, y  es que no me dio tiempo de ver lo que era.






 

23 septiembre, 2016

Petaca y cortafuegos 7 ciclistas)



18 de septiembre de 2016
Distancia: 52km
Desnivel acumulado: 1100mt
IBPindex: 82
Crónica por Luis I 


 7 ciclistas: Javi, Pepón, Israel, Ricardo, Toño, Diego  y Luis (el que suscribe)


Vamos a subir la petaca y bajar por el cortafuegos, nos anuncia Pepón mientras damos tiempo a ver si llega algún rezagado, no la hacemos desde 2014. No es cierto le decimos. La Petaca la hicimos el día que Fonso decidió aterrizar en el suelo con su clavícula. Se pone a la defensiva y nos enseña las uñas: no estaba programada…Seguramente fue porque la cúpula nos abandonó a nuestra suerte y decidimos sobre la marcha qué ruta hacer. Fonso nos confirmará que esa mañana jugaba el Barça. O algún evento del pelo habría. Dejemos el tema de la falta de compromiso de alguno de los componentes del grupo, que no me quiero enfadar, je, je.

Salimos casi de noche y con frio. No llueve, pero se siente en el cuerpo la leve humedad que desprenden las nubes. A estas horas de la mañana no se puede hablar de “fina lluvia vivificante” sino de lo bien que estaría aún en la cama. Pero me había propuesto ir y no podía fallar. Ya llevaba varias semanas de parón biológico y, como diría mi amigo Marcelo “uno se viste por los pies”.

Se echa de menos a muchos habituales de los domingos. Les daremos tregua hasta que pasen las fiestas y se normalicen las salidas, tanto de gente como de horario. Luego caña!!!

Estamos pocos y hace frio, combinación perfecta para empezar a apretar por el falso llano que nos llevará hasta Alberite. Alguno se queja, casualmente es Ricardo, que luego protagonizará la jornada por el duro ritmo al que ha sometido al grupo. La bici nueva, el duro entrenamiento del verano, los garbanzos con todos los “sacramentos” con los que se alimenta y que sale “hechito” de casa, le han aupado de nuevo al pelotón de élite de los OR. Qué envidia (sana), sobre todo por la legumbre, que dice bordarla.

Subiendo a La Unión un componente del grupo se nos queda rezagado. La combinación vermú torero hasta las once de la noche y bici no encaja bien. Es como el agua y el aceite, juntos, pero no revueltos. Luego en un aparte me revelará que estaba guardando para la petaca, que se le atragantó un poco en el primer tramo, pero sube como un cohete el segundo, y sin pisar tierra.

Tengo la suerte de hacer parte de la petaca hombro con hombro con Pepón, luego se me escapará. Eres un poeta. Realmente no es del todo cierto, no voy a su lado sino detrás, chupando rueda y contando los remiendos que lleva en el culote. Más zurcidos que la espalda de Vitorino. Le digo que hable él que, aunque no responda, lo escucho. Aquí viene lo de poeta. Gran amante de la naturaleza, me hace partícipe del inmenso placer que le producen las vistas que tenemos durante la subida. Son estos momentos de sufrimiento y deleite los que te hacen, al menos a mí, amar tanto este deporte. Cuando llego a casa y me preguntan cómo lo he pasado, me sorprendo diciendo siempre lo mismo: Fenomenal.

 Después de coronar La Petaca, reagruparnos, comer algo y hacer la foto de grupo, seguimos subiendo un poco más para coger el camino que nos llevará al helipuerto. Había una pequeña subida un pelín complicada con la piedra mojada como estaba. Pensando que Javi no nos podía fallar subimos todos detrás de él y, uno tras otro vamos echando pie a tierra tras el enorme atasco que ha protagonizado “Margie”. Isra tiene su momento cósmico ya que llega con la melé desecha y consigue solventar el escollo sin despeinarse (aunque esto último no tiene mérito en él).

Bajada muy complicada por el cortafuegos que sale a la derecha de la subida a Peña Aldera. Nadie consigue bajarla entera. Yo ni lo intento. Diego casi lo logra, aunque su arrojo le haya supuesto besar suelo. Haciendo alarde de facultades baja lo más difícil montado. Yo iba a pie y con dificultades, sin comprender cómo algún mortal puede superar eso.

En la bajada del camino a Nalda nos cruzamos, oh sorpresa!, a Carlos con su nueva bici. Decide acompañarnos el resto de la ruta, incluso se apunta al almuerzo. También coincidimos en Nalda con Josean, que nos acompañará un rato hasta que se desvía hacia su casa. En el mismo centro del pueblo Diego protagoniza su segunda caída del día, pero ésta que os la cuente él. Suerte que tienes 20 años. Si me pego yo dos de ésas me tienen que sacar con pala.

La mañana no da para mucho más. Como siempre Toño encabezando la manada, con ese “portentoso” cuerpo que Dios le ha dado. Alarde de virtudes tanto en la subida como llaneando con Diego a 45 km./h. en la bajada hasta Logroño.

Mi más cordial enhorabuena a Miguel Ángel que hoy nos ha mandado su foto OR en la plaza del Obradoiro. Tiene que producir un inmenso placer entrar en la plaza tras las duras jornadas de bici con viento y lluvia.

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16 septiembre, 2016

V Marcha Btt Nieva de cameros 2016 (4 ciclistas)


11 de septiembre de 2016
Distancia: 55km
Desnivel acumulado: 2000mt
IBPindex: 246
Crónica por Eduardo "Aito"

Dream Team: Santi, Dieguito, Edu”Jaba” y Edu “Aito”, acompañados de Roberto y la organización

Amanecía y era la hora de levantarse para acudir hasta la “V edición de la BTT de Nieva de Cameros”, no sin sentir el no poder asistir al homenaje que Javi ”Bartolo” tenía preparado para el resto de la cuadrilla en la huerta de Vitín.

Diego y Jaba se acercaron en coche hasta Las Gaunas a las 7,30 para saludar y poder llegar a tiempo a la salida. Ya en Nieva coincidimos todos en la recepción de dorsales, con 11 grados y un sol que auguraba buen día nos dirigimos a la salida en la plaza del pueblo donde estaban Roberto, su hijo y el resto de people conocida.


A las nueve sonó la campana de la Iglesia y la gente salió como si perdiera el autobús, a toda maquina, nos dirigíamos hacia Montemediano por la pista habitual con un sol de frente y un polvo que no dejaba ver nada. De Santi ya no se sabía nada, estaba con los “Pros”; el resto íbamos juntitos detrás de Diego hasta que Jaba golpeó con su hombro contra un montón de piedras que había en el camino. Comprobamos que las piedras no habían sufrido daños y seguimos con el hombro maltrecho de Edu toda la prueba.

Al pasar por Montemediano la gente saludaba como si pasara la vuelta ciclista, bajamos hasta Pradillo por el sendero de la Calzada Romana donde al paso por un puente de madera se había caído Igor “Hogar Ciclos“ y paramos a ver como tenía su rodilla y su posterior traslado en ambulancia, quedando todo en un susto.

De Pradillo a Villanueva fuimos por la senda junto a la carretera y posteriormente por un sendero duro y técnico hasta la Aldea “El Hoyo”, para bajar hasta Peñaloscintos. De aquí otra vez para arriba por otro senderito de aúpa, donde apareció Santi jurando en hebreo porque se había equivocado y se iba un km arriba hacia Villoslada teniendo que retroceder, nos pasó con el típico “adiós amigos”, volviendo a los diez minutos sobre sus pasos porque había rajado la cubierta y se retiraba, a lo que Diego dijo “quieto ahí” que tengo líquido y te lo arreglo.

Llegamos a la pista con Villoslada y bajamos a Ortigosa donde estaba el 1er avituallamiento, que podía ser el ágape de cualquier boda. Aquí comenzaba la peor subida del día que nos llevaba por un rampón final hasta el “Monte La Argenzana“. Bajamos un poco y subíamos una tetilla del perfil hasta “Las lagunitas“ donde estaba el 2ºavituallamiento que se encontraba sin nada por el paso de los de la corta. Continuamos una bajada entre hayedos hasta cerca de Nieva para volver a subir hasta “Maribuena“ donde estaba el 3er avituallamiento y como todos los años hacer la super bajada por “Riofrio“ donde Diego ni tan siquiera tuvo que bajarse para cruzar por el río, terminando en la pista. Ya solo quedaba la pestosa subida última que bordea el montículo de Nieva para hacer la entrada a meta por las praderas y camino que todos los años esta verde y ahora parecía un secarral.


Llegada sobre las dos de la tarde en grupo, junto a la organización(Roberto, hijo y alguno más) con degustación del super preñado y cerveza a demanda. Luego una reconfortante ducha y pa casita todos felices, ya que a Edu le dejó de doler el hombro.


Lo que no dice la crónica es que esta BTT es como estar en casa, la organización perfecta, el recorrido en su 85% sombra, muy técnica y con senderos nuevos cada año, que sumado a que se iba esperando en cada subida, más parecía una salida de grupo que una prueba organizada. Creo que Roberto y compañía se lo curran mucho para agradar a todos, Enhorabuena.

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13 septiembre, 2016

Mantible + (12 Ciclistas)



EL CUMPLEAÑOS DEL MARQUES
11 de septiembre de 2016
Distancia: 45km
Desnivel acumulado: 515mt
IBPindex: 35


Crónica por Fran

El lunes, después de que el grupo ya hubiese descansado de la edición anual de la Gran Fiesta del BTT con la "ruta más bonita jamás andada", el Sr. Marqués de Yatedigo nos anuncia vía WhatsApp que el domingo después de la ruta celebrará su cincuenta y pico onomástica en Villa Carmelo.
Conocedores de cómo se las gasta el Sr. Marqués en esto de las celebraciones, el chat se va llenando de confirmaciones a tan fausto acontecimiento.

El viernes, al terminar la ruta vespertina y su posterior rehidratación, un pajarito (que está más fuerte que el vinagre...) me dice que el domingo haremos la ruta del Mantible con sus sendas y luego a almorzar, así que después de mi periodo vacacional en esto de la bici decido que, si no hay contratiempo, es un buen día para reengancharme a las rutas dominicales.
Todo preparado! teníamos incluso a un voluntarioso Félix (Copito Malqueda), que se compromete a llevarnos el almuerzo a Villa Carmelo para que no tengamos que preocuparnos y llegar a "mesa puesta". Compromiso que solamente duró unas horas (que pena de hombre!!) por no sé qué líos y obligará al Sr. Marqués a abandonarnos durante la ruta para ir a preparar el ágape.

La ruta propiamente dicha la iniciamos desde el punto habitual donde estamos Víctor, Pepe, David, Fer, Ricardo, Jesús, Jero, Israel, Mikael, Toño, Javi y yo, además de Diego, Edu Jaba y Santi que junto a Edu Ayunta van a Nieva para hacer la marcha que allí se celebra.

Despedida y buenos deseos para nuestra representación en Nieva y nos encaminamos por el Arco para cruzarnos hacia la Electra y desviarnos a la derecha por un camino de polvo y paja, donde unos ven paja y los más afortunados polvo..., hasta llegar a la "subida de los cerdos" para ir a hacer la primera senda de la mañana, la senda de "las antenas en El Cortijo", aquí surge el primer imprevisto de la jornada, Toño, el Portento, destalona la rueda delantera y gracias a su habilidad y pericia en el pilotaje, consigue detener la bici sin más percances.

Como Toño, lo único que sabe de mecánica es que la rueda gira, el cambio cambia y el desviador desvía, Víctor y Jero suben a echarle una mano con la reparación y son capaces de meter un bote de espuma, una bombona de CO2 y una cámara hasta conseguir talonar de nuevo la rueda, hay que ver todo lo que cabe en estas ruedas de 29"...

Subsanado el contratiempo, seguimos hacia la segunda senda, la del "Montecillo de El Cortijo" esta vez sin percances y bajamos al camino a seguir la ruta del Mantible hasta llegar a Fuenmayor donde paramos, comemos unos bombones chinos gentileza de David, recargamos agua, vaciamos aguas, hacemos foto de grupo y otra vez en marcha por la ruta original hasta llegar al pinar de enfrente de La Grajera donde para bajar haremos la "senda de las tres" y la "senda de los bloques".

Debo decir que las sendas yo las suelo catalogar en tres tipos; las que hago despacito, las que hago andando y directamente las que no hago.

Éstas dos hoy estaban en el tercer grupo, así que yo sigo por la ruta original y bajo hasta el Geofísico donde esperaré al resto (esos que solamente distinguen dos tipos de sendas; las sendas nobles y las "¿Ah? ¿eso era una senda?").
Tardan un poco más de lo normal y cuando llegan me cuentan que Pepe a destalonado la rueda pero esta vez con la consiguiente caída, afortunadamente sin consecuencias.

Desde aquí nos vamos hacia Yague por las sendas encabezados por Ricardo (comoandas c....n) que, según él, bajo las órdenes de su lugarteniente nos lleva a "marchamartillo" hasta Villa Carmelo donde ya nos espera Javi Marqués de Yatedigo y Carlos el Sobrino para dar buena cuenta de las viandas del almuerzo.

Sólo queda decir que menudo festival nos tenía preparado, no faltó de nada y como plato principal un osobuco guisado que estaba para chuparse los dedos. Gracias Javi!!
El resto que allí pasó y cómo terminó es otra historia que allí se quedó.

Y como suele decir Pepe, otra gran jornada de mtb y van...




08 septiembre, 2016

VILLOSLADA 2016 (12 Ciclistas)

OTRA NUEVA EDICIÓN DE LA GRAN FIESTA DEL BTT
“LA RUTA MÁS BONITA JAMÁS ANDADA”       Y VAN…………….
4 de septiembre de 2016
Distancia: 53km
Desnivel acumulado: 1380mt
IBPindex: 93
Crónica por Pepón

Domingo 4 de septiembre de 2016, es el día señalado en el calendario para en mi modesta opinión volver a celebrar el evento más importante del grupo en cuanto a mtb se refiere. Ya el paso del tiempo así como el poco interés que demuestra esta amalgama de individuos que conforman la tropa va haciendo que las ganas de organizar con cariño este tipo de jornadas vayan disminuyendo.  La poca puntualidad de la que se hace gala, la poca atención que muestran a los consejos y la muestra de poco compromiso y mucha conveniencia a sus propios intereses hacen que te canses y te lleguen a sobrepasar el escaso aguante que te queda después de tantos años. Nos es lógico que un elemento por el mero hecho de hacer lo que le viene en gana enturbie un manantial dejando al resto sin poder coger agua del sitio adecuado  por hacer la gracia, no es lógico que ofrezcas en este caso insecticida y no conteste nadie aunque al final acabes echándoles a varios pero ninguno de ellos tenga la simple delicadeza de bajarse de la bicicleta y haya que pasar uno por uno rociándolos encima de su montura, no es lógico que les estés dando un consejo y alguna recomendación sobre el recorrido en el tramo por hacer y apenas un puñadito de amigos agradecidos te hagan caso y el resto ,”sobradamente preparados”, sigan con sus bromitas, chistes y demás chanzas pasando del recordatorio como si con ellos no fuera la copla, amén de otros detalles que obviaré sin más.  Aun con todo ello siempre queda algún incondicional por el que merece la pena seguir luchando y seguir intentándolo para al final satisfacer a la muchedumbre en su totalidad. 

Bueno, después de haber hecho este juicio personal a modo de apreciación y con la intención de que nos demos cuenta de quiénes somos y como debemos de actuar, siempre  a mi modesto juicio ya que puedo estar desacertado, empezaré a relatar como buenamente pueda y como buenamente me deje la poca calidad narrativa por mi escasa cultura que poseo,  lo que a nivel excursionista ocurrió en la citada jornada.



Partamos de la base que circular en bicicleta por un Parque Natural como es el de Cebollera debemos de considerarlo un privilegio. Los espacios que nos ofrece forman parte de un incomparable paraíso original que siempre que lo respetemos nos dará su acogida para nuestro interesado disfrute. Lástima que en estas fechas el lugar vaya padeciendo la tiranía de la que hace gala el ardor veraniego, aun así, recorrerlo, tomar agua fresca de sus manantiales y saborear visualmente su majestuosidad convierte una sencilla jornada en un recuerdo muy placentero.
Bueno, ya en el aparcamiento habitual del cual iniciamos todas las rutas por esta zona nos reunimos una docena de aficionados a este deporte, Diego Esponja, Miguel el “cuñao”, Santi el nuestro”, el gran Barrancas, Toño Portento Pleitos, David “yo no he sido”, Víctor “torpedo de Islamabad”, Pablo el benjamín de la cuadrilla, Tate “hazmecasoyveras”, Fernando “Alcalinoterreo”, Edu “jabalí”, Javi “Marques de Yatedigo”, Alvarito “el linterna”, Tomás el amigo de Eduardo “Maquina” al que por su buen hacer sobre la bicicleta también lo denominaremos Tomás “Maquina”  y un servidor, poseedor  de un  bonito nombre.
Por respeto a las caparras nos rociamos de insecticida para procurar evitarlas y enfilamos hacia el  Sendero de la Virgen. Zona bonita y la cual exige un poco de capacidad de conducción en bicicleta pues está sembrada de gran cantidad de piedras que te hacen poner los cinco sentidos a la hora de recorrerla. Se supero esta zona sin aparentes problemas mecánicos aunque con el  efecto colateral por una caída que a la postre resulto ser el percance más grave de la mañana en forma de una ligera fisura de codo, la cual no impidió realizar la ruta completa al intrínseco Tate, es más, yo no conocí el suceso hasta después de finalizada la correría.
Llegamos a las portillas que taponan el puente que supera el Arroyo de las Rameras y continuamos por el sendero que discurre por la orilla contraria al Achichuelo. Volvimos a tener a los astros de nuestra parte y lo completamos sin ninguna  contrariedad a no ser de alguna caída de la que no tengo constancia. Diego con su cabalgadura nueva creo que disfruto de la zona como un frenético aunque por su discreción no lo hiciera palpable, lo único que comento es que pasaba las trabas sin enterarse.

Fueron cincuenta minutos aproximadamente de puro mtb de calidad máxima por unos senderos dignos del mejor paraje de la región. Una gozada que había hecho mella en el fondo físico de nuestro  organismo y  para compensarlo, toda ruta que se precie debe de tener su equilibrio de esfuerzo, en este caso lo siguiente que debíamos de transitar eran como unos cinco km. de ligera subida que nos daban pie a relajarnos, conversar  y disfrutar de las maravillosas postales que nos ofrecía el territorio.
Hasta ese punto todo fue relajado pero a partir del km. 11 la pista se inclino con un porcentaje más arduo e hizo que la cosa se pusiera algo más seria y ya no se oyeran las conversaciones en el pelotón, cada cual a nuestro ritmo llegamos al km. 14
que era el punto designado para el reagrupamiento. Ni que decir tiene que el grupo de élite gozo subiendo a saco y al resto, la cuesta nos puso a cada uno en nuestro sitio. Ciertamente fue dura pero sin exageración. En este lugar siempre que hemos pasado en las diferentes rutas  hemos llenado los bidones y  hemos aprovechado para comer algo, esta vez llenar los bidones nos costó algo más pues el Iregua bajaba muy exiguo  de agua.
Después del acalorado  esfuerzo se recorrían nuevamente unos lugares  de los de saborear la naturaleza en todo su esplendor. La vuelta al cordal del parque se inicia con varios kilómetros de suave descenso para continuar con otros de falso llano que te permiten relajarte y darte cuenta de lo afortunado que eres nada más que por encontrarte aquí en un día como este. Rodeado de las montañas  que conforman el parque como son El Castillo de Vinuesa, Peñón de Santocenario, Cebollera, Mesa de Cebollera etc , te sientes mimado y abrazado por el ecosistema y da pena no poder mirar para tantos sitios bellos al mismo tiempo y tener que perder de vista uno para observar otro de la misma belleza o más si cabe. Debo de reconocer que puede que mi enamoramiento hacia este lugar quizás haga que por mis halagos las opiniones no sean del todo compartidas y alguno de vosotros piense que no se merece este entorno los cariños que le dedico, pero es que han sido tantas las jornadas de regocijo y esparcimiento  en él desde que era adolescente que el deleite que me ha dado no tiene letra con que pagarlo.

Después de explicarnos Javi  la distancia que nos quedaba hasta el siguiente punto de abastecimiento de agua (no dio ni una el sabio aventurero), nos detuvimos ante uno de los mejores manantiales de la zona, en él hay construido un estanque hermoso en el que incluso te puedes bañar en los días de más alta temperatura siempre teniendo en cuenta el temple del agua pues es manantío con lo que eso supone. Nos hicimos una foto de grupo e incluso alguno aprovecho para coger alguna mora exceptuando las patrimoniales al harén del “Emir de Ballesteros”el cual nos había deleitado anteriormente con una faena de aliño a una res en puntas de la cual se deshizo  “yéndose de naja” como vulgarmente se dice en jerga toreril para el lidiador miedoso que no se atreve con el morlaco que le ha tocado en suerte, sin duda el enanito del Bombero Torero, allí presente, lo hubiera hecho con más coraje que el citado estoqueador árabe.

Continuamos en ligero descenso hasta desviarnos por un camino que discurre por encima de la Ermita de Lomos de Orio el cual después de atravesar una corta zona a pie en la que todavía se conservaba el arreglo que hicimos el día de la investigación nos situaba en el inicio de la senda a la Pista del Sillar. Aquí hubo premio para el más delgadito de la cuadrilla en forma de maillot talla XS que encontré colgado en una rama y en perfecto estado,¡¡¡ premio para el caballero!!!. Esta senda se aborda con unos metros de elevado porcentaje y nos introduce en la profundidad del bosque para el esparcimiento de nuestra marcha en bicicleta. Ovejas y su mastín nos dieron un agradable recibimiento adornando más si cabe el lugar tan hermoso que contemplábamos. 
Senda que también nos obligaba a conducir con los cinco sentidos y alguno que lo hizo con cuatro dio con sus carnes en la lona como boxeador noqueado aunque no  necesito ni incluso de una cuenta de protección. Llegamos a la Majada de Ofilo la atravesamos y dimos cuenta de la senda con el espectáculo de técnica y valor que nos ofreció Diego al descender por  unos escalones prohibidos para la inmensa mayoría de nuestro grupo. Los bajó por el sitio natural así como por el sitio irrazonable para deleite y admiración de la mayoría del público asistente que presenciaba el espectáculo ensimismado del mismo.

Otra zona de enlace por pista descendente para relajo del pelotón después de un nuevo tiempo de refrigerio nos transportó hasta la senda de descenso que nos situaba nuevamente en las portillas de la desembocadura en el Iregua del Arroyo de las Rameras. Este descenso es larguito y obliga bastante a tirar de freno por su porcentaje para no verte en problemas como los  que tuvo Santi que estuvo en un tris de dar con sus huesos, nunca mejor dicho, después del escorzo que realizó. Al llegar abajo el olor a frenos era incuestionable, todos les sacamos el verdadero rendimiento a las pastillas que actualmente complementan nuestras monturas, son un gran invento.
Era la hora de llamar al restaurante para convenir y reservar sitio para hacer uno de los actos más  esperado y deseado de la jornada y cuál fue nuestra sorpresa cuando recibimos una negativa respuesta, la posada se encontraba completa, que lastima, quizás debíamos de haberle dicho…
-¡¡¡Usted no sabe lo que está haciendo!!!
¡¡¡ No sabe con quién está hablando!!!
¡¡¡ Somos casi todos de la OR, siiiiiii la OR o ¿es que no la conoce?!!!
¡¡¡ Como que olemos a naftalina, ¿Qué quiere decir con eso? Usted se lo va a perder y en su prestigio hará mella!!!
¡¡¡Y que sepa que entre otros forman parte del grupo el Marqués de Chorrapelada, el Emir de Ballesteros, el licenciado Andrés, una excelsa representación del ayuntamiento de Logroño, el señor Perella de la cúpula de la mafia e incluso el máximo valedor de la tropa aérea de la región!!!
¡¡¡Ya tendrá noticias nuestras!!!

Pero no, no lo hicimos y optamos por llamar a otro lugar, nunca es bueno abusar de nuestra posición en la sociedad. Llevaba los teléfonos de la Posada Hoyos de Iregua  que no nos cogió la llamada y de la Venta de Piqueras, y horror, sin dar tiempo a contactar con la Venta a Tate se le ocurrió algo, pero  en qué hora , es que no vamos a espabilar en la puñetera vida.
-En los Cucharones de Pradillo se come muy bien, en los Cucharones de Pradillo se come muy bien.
Bueno pues con la ignorancia que nos caracteriza le hicimos caso. Santi hablo con el restaurante y el problema había sido subsanado o al menos eso era los que creíamos. Concertó la reserva para las tres de la tarde y todos aliviados dimos por concluida la gestión. Nunca habíamos tenido este contratiempo con el Corona.
A la ruta. Salimos de ese lugar por el sendero adaptado del Achichuelo y nos dirigimos hasta el Camino de la Matanza. Nos quedaban apenas cinco km de ascensión con algún repechillo digno de destacar pero no lo suficientemente duro como para  acusarlo en exceso.
 Llegamos hasta el abrevadero de la Hoyeja, por cierto seco como la mojama, y esta vez nos recibieron con sus ladridos tres mastines que tenían temerosos a parte de la cuadrilla. A la sombrita hicimos reagrupamiento e hice una breve reseña de cómo era el descenso a Villoslada a la que divisábamos desde nuestro elevado collado. La bajada es bastante anárquica en el sentido de que no tiene trazadas establecidas de por sí. Cada cual bajó a su libre albedrio por el Cerrito Royal  gozando hasta casi llegar abajo donde surgió alguna duda sobre el camino a seguir. Tras unos inciertos segundos  solventamos el problema en el recorrido y llegamos al final del mismo. La otra vez que hice el recorrido pienso que bajé un poco más antes de desviarnos a la derecha pero bueno no nos podemos quejar de cómo salió la jornada al fin y al cabo.

Habíamos hecho el recorrido en 4h y 5 minutos de movimiento es decir 35 minutos menos que el día de la inspección del mismo y sin un simple pinchazo. Increíble por la exigencia del terreno en algunos lugares.
Recogimos la bicicleta y nos dispusimos a hacer uso de nuestro particular balneario, incluso nos acompaño el bonito perro de Tomas “Maquina” que había estado guardándole la autocaravana toda la mañana. Hicimos uso de la novedosa terapia puesta de moda en los lugares de lujo consistente en los mordisquitos que te dan infinidad de pececillos en los pies y todo esto gratuitamente. La verdad que estas pozas son una gozada.

Ya vestidos nos sobraba tiempo para tomar un refrigerio en el bar del pueblo y eso hicimos. Sentados en la terraza tuvimos tiempo de conocer incluso a los simpáticos padres de nuestro miembro de la cuadrilla más joven y de los más avezados en la bicicleta, me estoy refiriendo a Pablo.
Solo faltaba comer y hacia Pradillo nos dirigimos todos excepto Miguel “el cuñao”, tate “enquehora” y el cincuenta por ciento del dúo sacapuntas que por compromisos familiares no podían acudir. Prefiero obviar lo que allí ocurrió y nada más resaltar lo lúcido que estuvo Jaba para tomar la decisión de abandonar este lugar digno de olvidar y presentarnos en Torrecilla previa anterior reserva a comer.

Nos dieron muy bien salvo si no tenemos en cuenta el percance con los solomillos que fue subsanado inmediatamente incluso reconociendo el error. La verdad sea dicha que nos trataron muy bien pues eran ya las cuatro de la tarde y fuimos los últimos en llegar al comedor. Llegábamos hambrientos y sedientos y gran cantidad de vino, gaseosa y agua además de legumbres, arroces y carnes nos dejaron suficientemente satisfechos.
En fin…..otra gran jornada de mtb y van.
Bueno ya no me queda nada más que despedirme de vosotros dándoos las gracias y  parafraseando al gran Manolo Preciado, el cual siempre lo hacía diciendo
-¡¡¡¡Hasta mañana…..canallas!!!!!