10 julio, 2019

Vía Romana hasta Torrecilla (13 Ciclistas)




23 de junio de 2019
Distancia: 70km
Desnivel acumulado: 1026mt
IBPindex: 69


Crónica by Chuchi Morales.

Fran, Dieguito, Iván, Javi “Pinchazo”, Pepón, Jorge Izquierdo, Chuchi Morales, Felix, Vitín, Luis, Igor San Juan, Toño y Jero.

Primera salida oficial con los Andanzas, así que como era normal me toca la crónica, un poco tardía porque he tenido problemas con el ordenador y no he podido "revivirlo" jejejejejejejee.

El problema es que mis pocas neuronas que me quedan ya han hecho que no me acuerde muy bien de la ruta. 

Pues nada nos levantamos, a desayunar, vestirnos y a las gaunas con mi bicicleta nueva más contento que un niño con zapatos nuevos, salimos con unos 5 minutos de retraso, cosa rara en este grupo y de ahí camino a la vía romana para ir a Torrecilla, hasta la subida de Viguera fuimos todos juntos de charloteo, pero cuando empezó la subida ya cada uno a su aire, a mí me toco subir de los últimos porque mi estado de forma es lamentable, mucho tiempo sin salir en bici.


En la plaza paramos y reagrupamos, y otra vez a subir hasta el castillo, que duras se hacen esas rampas cuando no se anda, yo llegué el último con una grandísima diferencia a los primeros, me consta que cada uno subió como pudo, el gran amigo Jero me estuvo esperando para subir juntos.



 Una vez terminada la ascensión, otra paradita con la respectiva foto por si había gente que igual se iba, yo era uno de ellos porque además de no poder con mi alma me estaba quedando  sin aire en la suspensión delantera, pero el gran gurú de Diego me dijo que no pasaba nada, que hacer la vía romana como lo íbamos hacer  no pasaba nada.


Pues nada, empezamos hacer la vía romana, el día además acompañaba del buen tiempo que hacía y el monte estaba precioso, todos como hormiguitas de uno a uno, en las subiditas duras el gran Diego subiendo sin bajarse de la bici, es como Toño, un Portento jejejejejeje.


 Sin nada que reseñar llegamos a Torrecilla, pero sin llegar a Barruelo, saliendo por el desvió a la carretera sin entrar al pueblo y de ahí ya volvimos por carretera en 3 grupos diferentes hasta Castañares.

Ahí ya cogimos agua en el bar y nos separamos en 2 grupos, La mayoría fueron por un camino paralelo a la carretera, por encima de ella y que acaba en Castañares, luego Senda de los pescadores y vuelta por la vía romana y Jero , Javi "Pinchazo" (muy majo, por cierto) y yo volvimos por carretera.



 Jero nos llevó como si le fuera la vida en ello, que bien va el cabronazo, una vez que llegamos paramos a tomar una cervecita en el Butterfly donde nos juntamos con otros del pinchazo y de ahí yo me fui al Nebraska para almorzar con los demás, para cuando llegué  los cabrones ya habían almorzado,  como tuvieron que venir, llegamos casi a la par, como me andan estos Andanzas de mis amores. 
Ahora después de solventar mis problemas nos veremos mas y habrá muchos mas momentos como estos, me despido pidiendo perdón por la tardanza, ya sabéis el dicho de en casa del herrero cuchillo de palo.




30 junio, 2019

MontemedianO.R. (20 Ciclistas)



16 de junio de 2019
Distancia: 49km
Desnivel acumulado: 1600 mt
IBPindex: 156



Crónica by Jorge “Montemediano”.


Quizás sea un día cualquiera, o quizás no, lo que está claro es que no hay nada mejor, que compartir, con tus amigos de siempre, aquellos que te han enseñado a ser mejor ciclista y sobre todo mejor persona, la tierra que te vio crecer, que te enseño a pedalear, a vivir a valorar los pequeños instantes.

Hoy, agarraba los puños de mi bici, con más ilusión que nunca, daba comienzo la segunda edición del MontemedianOR. El primero en llegar fue Santi, que a eso de las 8:40 entraba en casa clamando café, después de dar los buenos días, claro.



Mientras solucionaba un problemilla mecánico de ultima hora, el resto del grupo fue apareciendo,Dieguito, Félix, Fran, Vitín, Igor San Juan, Jero, Dani, Eduardo, David, Luis, Alcalá, Fer Rica, Mikel y Lina.

De Nieva, bajaron Meñín, Zapa, y Diego(el pota), junto con Willy, “er papa” y yo ya estábamos todos los buitres.

Ah, y Toño. Pero va a parte.


Entre apretones de manos, besos y abrazos Rober inmortalizó el momento con una foto en la fuente, mientras nos comunicaba que se quedaba pelando patatas, un retorcijón en el tobillo no le permita andar en bici, ya sabéis, disculpitas…


Por fin, salimos dirección San Julián de Montemediano, tras subir la cuesta del pueblo nos adentramos por un camino enmarañado de piedras, barro y raíces, cada uno a su ritmo hablando unos con otros, algunos aún entumecidos por el madrugón, otros con más ganas se adelantaron para tomar posiciones en la primera bajada.



La Tejera, difícil de describir, fácil de recordar… Adentrándote, en un túnel, verde, donde las ramas de los árboles quieren abrazarte, cerrándose y tocándose unas con otras, nace una pequeña vereda, preciosa, húmeda, diferente, a veces lenta, otras, rápida, hojas, piedras, barro, son algunos protagonistas de esta senda, te mantiene consciente en cada paso, tramo o escalón, hilando al detalle la mejor trazada, el momento justo para soltar freno y dejarse llevar.



Reagrupamos, nada más terminar la senda, intentando poner nuestra mejor pose para las fotos de Dieguito y afrontar una pequeña subida hasta la carretera.

Enlazamos el GR que sube a Anguiano, sin embargo, nos desviamos hacia Cuesta Madrid, una subida característica de la sierra de cameros, conocida por su dureza y desnivel, por suerte, solo ascendimos hasta la mitad.




Casi al coronar, nos percataron de que podía haber perros, así que más de unos subimos pegaditos a Lina que llevaba un inhibidor o algo así, yo el primero, y menos mal… ¿Perro grande que protege a las ovejas del lobo? ¡Pues yo no soy lobo, más bien soy oveja!, eh, ¿MEÑO? (Menudo experto en salir por patas el tío…) ;)


A nuestros pies Torrecilla, si alzabas la vista un poco más al horizonte, Nestares, un mar de hierba, con vaguadas y poca vegetación, estábamos en las praderas del serradero, a punto de comenzar la bajada de Vadilengua.
Descendía todo el valle, segmentos empinados, zonas abiertas, otras más cerradas por la vegetación, pedruscos y algo de tierra suelta, además de cierto paso que hacer andando (aunque Toñito se hizo unos cuantos, mira que en lo más fácil se baja, las zapatillas esas tienen más kilómetros que la bici, marca de la casa, y luego es un alarde. No. En el fondo baja bien…, pero desmontado)




Una vez abajo, entre risas y comentarios…, volvemos a tomar el GR- que sube a Anguiano, pero esta vez nos desviamos, a Castejones, una de mis subidas favoritas, es un camino bastante largo de gravilla, con unos 9 kilómetros de ascensión desde el punto que habíamos partido, a pesar de los metros de altitud que se ganan en este tramo, es muy agradecido, un poco duro al principio donde desde el primer momento Santi y Fer ya tomaban la delantera, ¡y KOM que ganas la subían!


Bastante más atrás David, el señor mayor, (ahora carretero… Pero chsss, solo lo saben los sagaces… ¡Que la cúpula no se entere!) Y yo que entre la sombra de las hayas pudimos encontrar nuestro ritmito, para llegar lo más decentemente posible.
A nuestra estela, Igor, Jero y compañía, ojito Vitín como sube esa rígida… Pero hoy era día de eléctrica amigo, al papa se le hubiese bajado la hinchazón nada más ver una, como le gusta eso de mover vatios…

En la pradera, reagrupamos y afrontamos otro sector bastante más suave de la subida, hasta llegar al pilón de pocilgas donde cogimos agua, y recuperamos fuerzas.



Rellenados los botes, echamos un bocado y ¡ale, con alegría! En poco menos de un kilometro, una impetuosa subida, en forma de S, con un par de cuestas malas y alguna curva complicada, por su porcentaje, Fer subió como un cohete, pasando a la gente entre gritos y risas, algún otro también se adelantó, pero la mayoría nos la tomamos con calma, que menuda cuestita…


Por fin arriba, para mí, y seguro que, para muchos otros, uno de los parajes más bonitos de todo Cameros, puedes tocar las nubes con los dedos…, ¿Qué se ve?, ¿Cómo se siente? Es mejor subir y comprobarlo… No hay palabras, un pequeño regalo de la naturaleza.

Foto de grupo, un poquito torcida, pero no importa esa es la esencia… Descendemos por un camino de tierra con curvas bastante peligrosas, más de uno derrapó más de la cuenta, seguro que Dieguito… Para enlazar por fin con Senda Zapa, o como su nombre real indica Senda Castejones, pero el Txeriff (Adrián) se lo ha ganado, ¿senda Zapa? ¡Mola más! ¡Gracias por hacernos de guía!


Un primer tramo más o menos llano, pero bastante técnico, pasos entre raíces, árboles a ambos lados, alguna subida muy empinada, bajaditas, veredas a media ladera…

Comienza la diversión… Nos adentramos en un hayedo, sombrío y húmedo, la bici tambalea al inclinarse en cada curva, los dedos en los frenos en todo momento, la amortiguación rebota y absorbe, cada badén, escalón, piedra u obstáculo… curvas infinitas, el paso de un riachuelo, barro, hojas caídas, pero sobre todo ese sentimiento de fascinación al darte cuenta, en el paraje que estás ciclando, la suerte que tienes de conocerlo, de rodarlo, puro Cameros, pura BTT puro ciclismo.





Llegamos a este punto, me gustaría hacer un inciso, el premio al galletón por excelencia, se lo llevó Willy (hay que tener cuidado con esas caídas amigo) Pero, Meñín, aterrizó un par de veces, y es que me encanta este tío… Con que alegría se lo toma…

Volvemos a Castejón, y repetimos la subida hasta la pradera, alguno que yo se a regañadientes, la mañana se hacia dura, pero merece la pena, ¡siempre lo merece!, se despiden Fer y Willy, los demás terminamos la ruta con la senda de las ambriguelas, muy bonita y peculiar, oscura, casi negra de todos los arbustos y árboles que la cubren, para terminar en Nieva.





Ya en el pueblo, y sentados en la mesa del bar… Descansamos un rato, y marchamos para Montemediano.




Las bicis en su sitio, todos duchados y sentados en la mesa, degustamos el racho que habían preparado Visi, Ana y Rober, risas, comentarios, pullitas y demás, típico del OR… ¡Esperemos que os haya gustado la comida! ¡Y la ruta!



Antes de irnos, mi padre propuso realizar un video en homenaje a Lolo, leyendo cada uno de nosotros, frase por frase, un texto que había escrito Pablito. Cierto es, que aún con todo el cariño del mundo ¡nos daba un poco de vergüenza! Ya sabéis, eso de estar frente a una cámara tu solo y todos los demás mirando, o comentando, o a grito pelao, ¿verdad Zapa? Que no callas.
Pese al esfuerzo de todos hubo algún fallo técnico, y el video hay que repetirlo, ¡pues habrá que organizar otra comida!

Ya que no hay video Lolo,(pero habrá) te dedicamos estas palabras escritas por Pablito, de parte de todos, por que aun que no has podido venir, estás y estarás con nosotros siempre.

“Que tú fuerza y tú sonrisa sean el motor de tú gente, de nuestra gente y que la lucha no decaiga. Pronto llegará la luz y con cada esfuerzo, con cada golpe de pedal los fantasmas no lograran alcanzarte.”

-Resistencia, coraje y sonrisa-


Gracias a todos, por venir de parte de vuestra familia en Montemediano y Nieva.