01 agosto, 2020

Fenix y Resentida ( 11 ciclistas)


5 de julio de 2020
Distancia: 46Km
Desnivel acumulado: 894m


Crónica by Tate

Fenix y Resentida

David, Pepe, Ricchiardo,, Luis, Iñigo, (otro hermano de Luis),Micael, Javi, Dieguito, Fran, Israel ,
Felix y el que escribe.

Nos reunimos en las Gaunas a las ocho. Ni recuerdo cuando había sido mi última salida con el
grupo un domingo, así que cuando David me miró con su mirada penetrante , ambos supimos
que todo estaba dicho. Al poco Iñigo apareció y Luis nos lo presentó como otro hermano
ciclista suyo (también abonado de Iberdrola), de repente algo se iluminó en mi mente, quizás
no…… pero me pareció muy cruel que David le endiñara la crónica, así que asumí mis
obligaciones.
Mañana deliciosa que nos hizo enfilar hacia Alberite para subir a Clavijo por la senda verde que
por cierto cada día está más deshecha: algún desprendimiento, agua y las hierbas de la
primavera la han estrechado de forma importante. Parada y reagrupamiento en la capital del
Castillo para continuar hasta el atajo de la senda de Ramón. Llegamos al final de la Senda de Ry
en la pista junto all paso de madera nos reagrupamos.
Cómo yo tenía a la familia en Trevijano, venía rumiando la posibilidad de dejar al grupo y
dirigirme allí. En éstas. el vicepresidente segundo Dieguito me dijo, conoces la senda del
Fénix?, a lo que yo respondí: No. Entonces me dijo, tienes que conocerla, olvídate de
Trevijano. Como la obediencia es una virtud y quiero ganarme el cielo, seguí al grupo en
ascenso por la senda Leñosa, creo que se llama. Una vez al final de la senda tomamos un trozo
de pista para subir por otra senda q no sé cómo se llama y que discurre paralela a la pista y que
sale a la Valla de Peña Aldera junto a la que continuamos por la senda, creo que llamada la
Verde. Por allí Intentamos reparar las pastillas traseras de Luis que hacían mucho ruido, pero
con poco éxito, la verdad. Cruzamos la alambrada y seguimos hasta el inicio del cortafuegos
dónde inicia la senda del Fénix. La senda es preciosa, muy revirada y con curvas muy cerradas,
pero sin peligro. Cruzamos de nuevo el cortafuegos y salimos a la pista por la que continuamos
hasta llegar al Hipogeo dónde tomamos la Resentida. Pues otra delicia, si señor. El lote no
puede finalizar sin hacer la senda de las ruinas con su última variante, así que ¡A ello!
Llegamos a la fuente de la Ermita de Villavieja y enfilamos a la Vía Romana. Algún sensato del
grupo comenta que es domingo y que en la vía habrá mucha gente paseando , así que
decidimos volver por la senda del Canal. Cruzamos por el tunelcillo bajo la N111 y acequía
abajo llegamos hasta la cuesta de las vacas y hacia el corral. Cómo las buenas costumbres no
se pierden, un sector del grupo termina la ruta con unas buenas viandas y yo a casa que tengo
que hacer canelones para comer.


28 julio, 2020

Fuente Moncalvillo-Dh corto (10 ciclistas)


28 de junio de 2020
Distancia: 52km
Desnivel acumulado: 1.072m


Crónica by David "El Pe"



Fuente Moncalvillo-Dh corto y cumple
La salida de este domingo no es salida habitual
sino muy especial, ¿porqué? El cumpleaños más
esperado de la década, no es un cumpleaños
más, no, es el CUMPLEAÑOS. Al final Miguelón
se podrá quitar esa mochila tan pesada que
llevaba desde hace muchos años, llena de
comentarios, zascas y bromas sobre su ansiado
cumple que al final se va a cumplir.
Yo esperaba encontrarme con más gente en la
gasolinera, eché en falta a los Jose-maris que
creo que M. Ángel había invitado también. Al final
estábamos diez bikers ( Pepón, Luis, Javi, Toño,
Israel, Felix, M.Angel, Dieguito, Fran y un
servidor).

Salimos tranquilos hacía Navarrete sin nada que
reseñar salvo los comentarios relacionados al
convite que nos esperaba al final de la ruta. Ya
saliendo del pueblo nos desviamos a la izquierda
para tomar el camino que nos llevará a Hornos,
pronto cogeremos un desvío también a la
izquierda por una vertiente más de carretero,
después de disfrutar un poco de cemento
llegamos a Hornos. Vamos a la fuente de la ermita
del Cristo donde rellenamos los bidones y comer
algo, un espejo abandonado nos sirvió para

hacernos unas cuantas fotos artísticas. A partir de
aquí ya pica hacía arriba. Algunos cambios no
previstos ya que M.Angel había diseñado la ruta.
Con ritmo tranquilo llegamos a la ex-portilla donde
antiguamente había un cráneo no humano encima
de un poste, avanzamos un poco y nos metemos
por una senda a la izquierda que nos hará sufrir
un poco, la senda de la “puta mierda”, mucha
piedra y mucha inclinación que nos hace subir
como buenamente podemos, ya coronado nos
dirigimos tranquilamente a la carretera de
Moncalvillo. Algunos paramos en la fuente a por
agua y otros para arriba. Los carreteros
disfrutamos un poco del asfalto hasta que
llegamos a la portilla donde empezaremos el
descenso de la DH corta o la senda de los Piraos.
Comemos un poco y hacemos la foto de grupo y
empezamos bajar. Al principio de la senda se
encuentran saltos pequeños y un gran salto que
cruza la pista, ningún descender se atrevió a
hacerlo. Luego la senda discurre entre pinos,
bonita de bajar y también intensa que nos lleva a
la pradera, que cuando está encharcada da
mucho por saco por el agua y el barro que
desprende. De aquí ya, seguimos bajando hasta
Daroca. Hacemos la bajada habitual, Medrano,
Entrena, Lardero y ya con ritmo cansino solo
tenemos en mente el banquete, ni nos planteamos

hacer la Quemada, solo queríamos llegar cuanto
antes a Logroño.
Ya en el Nebraska, nos esperaba Víctor
cuidándonos las mesas y las sillas.
Del almuerzo que voy a contar, fenomenal,
huevos fritos con mucho jamón como a Pepón le
gusta, patatas, albóndiga, una super croqueta,
ensalada...solo una pega, no había postre, pero
raudos Víctor y Miguelón salieron y llegaron con
cortes de helado y el ceregumil que no falte. Lo
pasamos muy bien Miguel, espero que no te haga
falta volver a colgarte otra mochila de indirectas.
Gracias por la invitación.
Esto es todo amigos, una gran crónica para que
os deleitéis leyéndola.

El Pe

19 julio, 2020

Puerto del Toro - Senda carboneras (15 ciclistas)



21 de junio de 2020
Distancia: 56km
Desnivel acumulado: 1.491m


Crónica by Pepón



EL PUERTO DEL TORO

           COMO DECÍAMOS AYER…
< Al fin y al cabo las situaciones suelen volver por su cauce.>
Como casi todos los domingos se coloca la ruta a las 8 de la mañana, esta vez en Bodegas Franco Españolas, pues hemos pasado en la crisis del Covid 19 a la fase de nueva normalidad y ya podemos hacer deporte desplazándonos a otras CCAA. Posiblemente llevábamos más de 3 meses sin poder dar una vueltita por los preciosos montes de Sierra Cantabria y lo cierto es que nos amaneció un día de los que raramente nos salen cuando vamos por esos parajes en concreto. Pudimos observar en toda su plenitud la belleza de los lugares que atravesamos y saboreamos los generosos  sombríos que nos ofrecieron sus frondosos hayedos.


Nos juntamos en el lugar de la cita:
“Patitas de perrito policía”, ”David Perrea”, “Amargasendas”, “La Blasa”, “La Trini la sudores”, Iñaqui, “David Reventón”, “Lamecunetas”, “Edu Ayuntamiento”, “Luis I el castigado”, “El Patinetas”, “Jonathan y José Eugenio (que bonito nombre). Ahí me encontraba otra vez con mi montura (que con lo vieja que es, la tengo más amortizada que José Luis Moreno a Monchito) después de bastante tiempo de recuperación y lo cierto es que me encontraba un poco nervioso y algo temeroso sobre el discurrir que iba a ofrecernos la jornada, casi me creía un advenedizo. Durante el transcurso de la ruta se unieron a ella dos voraces componentes del grupo de los Sagaces, “Santi ¿el nuestro?” e Igor García, no sin antes haber remostado a un tercero que había quedado con ellos sin tener ni un ápice de piedad con él, (que voraces son estos Sagaces) por ahí lo dejaron tirado como una colilla.
-          Coño como echaba en falta el escribir el nombre de los corredores en el verdadero argot ciclista, todo ello ya os podéis imaginar que es sin acritud.

A reseñar el detalle de un componente de la cuadrilla que apareció con una bicicleta eléctrica pero prestada… ya no sabe que artimaña utilizar para no cansarse haciendo deporte, aunque me da la sensación de que es la misma que utiliza para no invitarnos a almorzar por su cumpleaños, esto es, embaucar con sus buenas palabras a los que le rodean para conseguir sus enmarañados propósitos. Bueno pero teniendo en cuenta que soy amigo suyo y solo por ese motivo, me voy a callar el trato que le dio a la bella montura que le prestaron y únicamente voy a destacar la bella sonrisa que lució durante toda la mañana gracias a la ayuda del salvavidas al que se aferró llamado ECO.
Bien y después de saludarse, abrazarse, acariciarse, tocarse, palparse y besarse con verdadero énfasis para darse los buenos días, los participantes en el rutón de la jornada nos pusimos en marcha atravesando el monte del Corvo para buscar después de un par de cuestones de galipo la refrescante fuente de Viñaspre.

A destacar durante este tramo el clásico interrogatorio al que somete el petardo de Luis cuando se quiere enterar de algún recorrido o alguna rutita poco asimilada en su fructífera mollera. Esta vez le toco al bueno de Iñaqui explicarle los alrededores de Colocobia y os podéis imaginar la conclusión a la que llegaron. Nosotros pensamos que Luis se encontraba mentalmente a unos 20km.del paciente Iñaqui, como decía Félix:
       < Iñaqui, te acompaño en el sentimiento y si te hacen falta Fernando Alcalá lleva octalidones>
Por temor a quedarme muy descolgado ya que no las tenía todas conmigo en cuanto a mi forma física pues ando más flojo que un puñado de pelusa, las paradas procuré hacerlas muy cortitas y salía abriendo camino con el ya clásico < yo voy tirando >, pero cuál fue mi sorpresa que los que otros días hacían descansos interminables y se tiraban toda la mañana parados, en esta fecha partían instantáneos detrás de mí como si fuera a llegar el primero y me iría a comer todo el  almuerzo. Estos sinvergüenzones me daban menos ventaja que el árbitro al equipo que juega contra el Real de Madrid.
El siguiente pueblo Cripán, y a partir de aquí la cosa ya empieza a ponerse seria. Primero una rocosa senda y luego un recién arreglado camino con un desnivel de cuidado nos llevaron hasta la zona frondosa de bosque para tras una buena soba llegar al punto de cambio de vertiente. Los camaradas se quejaban de la dureza del recorrido hasta que se dieron cuenta de que la grandeza se encontraba en la monumentalidad de cada pedalada.En esta auténtica dureza en la ruta siempre hay que tener en cuenta que para la mayor parte de los compañeros que tienen bicicleta eléctrica el único esfuerzo personal consiste en aguantase un pedo cuando van en grupo porque lo demás ya os lo podéis imaginar, su única preocupación es mirar cuantas rayitas les marca la moto.

Senda muy sombría y muy bonita hasta abajo por la vertiente norte que se hizo sin percances y disfrutando de la bici como verdaderos obsesos de éste deporte. Hay que reconocer que el buen tiempo nos dejo divertirnos en la ruta en todo nuestro apogeo.
Nos quedaba a partir de aquí la prolongada última subida de la andanza. Apenas en su comienzo dos caminos en el bosque divergían, recorrer los dos no procedía y optamos por el menos transitado que saboreamos con verdadero placer aun teniendo que hacer un esfuerzo extra pero mereció la pena. La última zona de la subida es verdaderamente inciclable al 100%, curvas en paella y rocas de buen pelo la hacen imposible. Siempre hay en el grupo algún miembro que logra realizar verdaderas proezas subiendo pendientes dignas de cabras montesas. Personalmente subí casi todo andando pero tuve la suerte de ir detrás de “lamecunetas” y disfruté verdaderamente  viéndole hacer cosas imposibles para la mayor parte de los mortales, como dice Ossama < este muchacho es un gato>.

Una vez en la cima de la ruta, sobre los 1200m., aprovechamos para comer algo y hacernos las fotos de rigor en grupo sentándonos cómodos sobre las rocas admirando la belleza de la zona patatera del lindo paisaje Alavés. Ojo al dato, 21 de junio y todavía quedaban bombones del chino, como podéis imaginar la peña dio buena cuenta de ellos, ¿son inagotables estas exquisiteces?
Emprendimos todos el descenso con cuidado por los pedruscos que lo inician, bueno todos menos ya os podéis imaginar quien, y al entrar en la senda primera caidita de “amargasendas” encima en parado, al pobre se le vence la moto y con lo que le pesa lo tira sin miramientos, dolorcito y rasponazo que te crio.

La senda es realmente “acojonante”, bonita de verdad y sin apenas pasos comprometidos. Los que se estrenaban en ella se quedaron sorprendidos y totalmente satisfechos del entretenido descenso que ejecutamos llegando hasta un ancho camino y con un gran desnivel que después de pasar por el tentadero de la extinta ganadería de Hermanos Santamaría (ganadería que incluso lidió en los Sanisidros madrileños) nos dejaba a las puertas de Biasteri. Cogimos agua en su gasolinera y tras esperar un poco a que se incorporasen dos miembros que subieron hacia el pueblo nos dirigimos por las charcas de Carralogroño y Carravalseca en busca de la zona del Campillar.
La línea del recorrido que transcurre por ese lugar del Campillar es un poco truño pues aparte de no aportar nada bello lo único que nos hace es perder mucho tiempo y nos remosta por los repechones que tenemos que hacer, que a las alturas que llevamos ya de ruta es lo que menos nos apetece pues estamos ya deseando llegar a Logroño para almorzar. Conclusión, la próxima vez que hagamos esa zona al llegar a la carretera nos iremos por ella atravesando Assa y en frente de la bodega de Gerardo Viteri (los más antiguos miembros de la cuadrilla ya la conocemos de sobra pues incluso llegamos en su día a comprarle vino) tomaremos el camino que nos lleva sin dilación otra vez hasta el Corvo. A reseñar en esa franja el incidente que perpetraron dos insignes miembros Andanziles que llevo otra vez a dar con los huesillos en tierra a un cabreado individuo al que no le cuadraba la situación desarrollada, cierto es que en cuanto se enfrió el tema reflexionó y cambió su actitud volviendo a ser el bendito personaje que es habitualmente. Al pobre le dolía más la moral que la raspada rodilla que saco del incidente ya que a veces las sonrisas duelen más que las puñaladas.
Ya en plena fraternidad continuamos hasta el Corvo donde un desconocido paseante saludó efusivamente a los habituales sabatinos carreteros que iban en el grupo. No llegue a entender porque estos se hicieron los orejas y no le devolvieron el saludo… bueno ellos sabrán el porqué.
Una vez finalizada la aventura, y después de despedirnos de algunos componentes de la cuadrilla, cruzamos Logroño de norte a sur para hacer la dominical penitencia que llevamos a cabo en el bar Nebraska. Nos esperaba en el templo para purgar también sus pecaditos nuestra referencia cupular Vitín, el cual se nos lesionó hace unos días en una mano de tanto chocar el puño pues ahora como son endureros no hacen nada más que saludarse con ese argot tan guay.
Dando cuenta de todos los manjares que danzaron por la mesa nos despedimos satisfechos por el gran domingo que disfrutamos.
Ya solo me queda despedirme de vosotros como hago habitualmente cuando confeccionó una crónica, es decir, parafraseo al memorable y expirado Manolo Preciado. El siempre se despedía con un cariñoso:
-Hasta mañana…canallas


https://photos.app.goo.gl/nXdyjV6JwSx1d33K9

12 julio, 2020

Peña Bajenza-Senda de las casetas del agua (16 Ciclistas)



EL NOTICIARIO DE LAS TRES

UN PORTENTOSO RELATO DE
 TOÑO PLEITOS

14 de junio de 2020
Distancia: 56km
Desnivel acumulado: 947
IBPindex: 70



Crónica by Toño “Pleytos”


Vitin, David, Fran, Álvaro, David Villaverde, Dalmau, Luis, Israel, Javi, Fer, Ricardo, Edu “Ayuntamiento”, Felix, Dieguito y Jero.


Día 92 del Estado de Alarma, domingo al mediodía, después de una frugal comida me siento en mi sillón preferido para ver qué ha pasado en este mundo pandémico. Las tres en punto. El sonido de las señales horarias se pierde en la cortinilla musical anunciadora del telediario. Aparece en pantalla una presentadora de mediana edad (aunque seguro que es más joven que yo) y empieza a desgranar las noticias.
“… en primer lugar hemos de dar cuenta de los acuerdos adoptados el día de ayer en la conferencia de presidentes; el más importante ha sido determinar que la salida del domingo será la subida a Peña Bajenza por el Áspero y la bajada por la senda de las casetas del agua, a pesar de que en el ordenamiento vigente (el Sagrado Libro de Rutas) no era la que correspondía. Por este motivo fue anunciado por el Rey Emérito José Eugenio I  la interposición de recurso de amparo contra dicha decisión. Por su parte, el Presidente de la Generalitat (el Molt Honorable Josep María Dalmau) insistió en que no se trata de Peña Bajenza sino del Castillo de Viguera en clara contravención de las competencias autonómicas y muestra del nacionalismo español centralizador.

Vaya rollo, pensé, todos los días lo mismo!!! La cúpula política no se pone de acuerdo en nada, solo en no estar de acuerdo con el contrario.

Me tiré un pedo desaprobatorio y conseguí concentrarme en la siguiente noticia; “la crisis provocada por la pandemia hace conveniente la adopción de medidas de ahorro energético; el presidente de Iberdrola Víctor Troya ha decidido dar ejemplo pedaleando sin ayuda hasta la subida de Viguera. Otros representantes del sector como Javier Bartolomé y Fran Palomo tildan la medida de propagandística y han aportado un dossier que demostraría que al 10% se ahorra lo mismo y se te queda mucho mejor carácter.”



Ha sido muy comentada en los mentideros políticos la presencia en la salida del díscolo Vicepresidente Segundo del Gobierno Diego Monasterio, que en fechas anteriores había mostrado afinidades sospechosas con el líder de Bildu Santi Sainz, provocando que desde la oposición lo tildaran de antipatriota y traidor. Con su presencia en la ruta ha querido desmentir esos rumores aunque, por otra parte, en los momentos previos a su inicio se le ha visto hablando animadamente con los independentistas de Esquerra Matrakonana. Este asunto parece que se va a convertir en el culebrón del verano que está a punto de entrar”.

A mí siempre me ha parecido que este Diego es buen político y que tiene una prometedora carrera por delante aunque, tal vez, ha llegado a lo más alto demasiado rápido y necesita un tiempo para digerir su nuevo estado de forma y darse cuenta de cuál es su sitio. Vamos a darle tiempo al mocete.

Estaba pensando en esto cuando la presentadora empezó a desgranar las medidas de seguridad a adoptar por la ciudadanía en las salidas ciclistas según la nueva orden ministerial aprobada por el Ministerio de Sanidad; 1) la distancia de seguridad no será dos metros sino la necesaria para que te esperen los primeros cuando lleguen al cruce o la cima de una subida, 2) es imprescindible el uso de mascarilla, es decir, tienes que adoptar una expresión facial tal que los demás componentes del grupo (en especial los que vayan tirando) no puedan percibir que te están sacando de punto y 3) la utilización de geles hidroalcohólicos es obligatoria pero solo al final de la ruta y en los puntos de repostaje (Nebraska y Tierra Lara) y únicamente queda autorizada la utilización de tres tipos: birra, tintorro y ceregumil.



Todos los días lo mismo: distancia social, aforo máximo, medidas de higiene…, qué peñazo!!! Me parece que me voy a echar una cabezadita…
Mis párpados se cerraron y mi conciencia empezó a caer en un prolongado y suave descenso hasta que me vi subido en mi eSpléndida montura en la cuesta de Viguera mientras nos adelantaba un pérfido Vitín con su eléctrica y una ladina sonrisa que iluminaba su taimado rostro para motivar el ataque de los pros. Dicho y hecho; ahí saltaron como un resorte Diego y Alvarito dejando al resto de los mortales contemplando con la boca abierta su duelo cuyo final no pudimos presenciar en la distancia (aunque las malas lenguas afirman que uno de los duelistas sufrió una impresionante flojera de patas en cuanto dobló la curva y se sintió a cobijo de la mirada de sus “compañeros”).



En mi sueño el grupo ciclista de número adecuado a la normativa sobre máximo de componentes del mismo (menor de 20) se dispuso a afrontar la dura cuesta de la cantera, en cuyo inicio y antes de la portilla  habían dejado unos montones de tierra que impedían un cómodo acceso. Además en los primeros metros de ascensión se había formado una riera profunda y larga que a más de uno le hizo echar el pie.


En mi duermevela, mientras un hilillo de saliva me caía por la comisura del labio, me pareció escuchar de nuevo a un experto hablando de la importancia de la distancia social o interpersonal que nunca debía ser inferior al metro y medio… Esta pequeña reconexión con la realidad me produjo un fuerte efecto por cuanto en mi sueño era precisamente a esa distancia (metro y medio) a la que se quedó el gigante de Aranda de culminar su ascenso del atajo. Vaya mala suerte tiene este chico le crecen los corderos sin poder compartirlos con los amigos y el atajo se le sigue resistiendo por no saber andar en bici.


Después de la parada de reagrupamiento y de que Jero solucionara los problemas que tenía con el churro (el de su rueda trasera) emprendimos la escalada de la curva por la senda del áspero, siguiendo el exigente ritmo impuesto por la Blasa e Israel. Exigente porque a la velocidad que ascendíamos había que hacer verdaderos equilibrios para no echar pie.


Una vez alcanzado el pico de la salida y antes de comenzar la desescalada, mientras comíamos unos suculentos bombones de la Caja Loja (que el gobierno Chino había donado como material sanitario) se produjo la comunicación de que existía un nuevo infectado en el grupo y que, en consecuencia se procedía a su aislamiento.



El infectado se trataba del insigne profesor Barrancas y la infección no era por coronavirus, era una nueva enfermedad; mieditis. El sujeto recordaba que en la anterior ruta realizada por esos lares besó el suelo y ese recuerdo le provocó un miedo reverencial a sufrir una recaída. Al paciente se le prescribió un tratamiento consistente en una ración generosa de cordero asado (una sola toma) mejorando notablemente.


La mejora notable del profesor Barrancas contrastó con el empeoramiento repentino y virulento del estado de salud del presidente de Iberdrola Víctor Troya. Este sujeto, en plena desescalada hacia la cruz de Peña Bajenza, tuvo el delirio de que era un verdadero descender y se puso a derrochar sus facultades endureras hasta que la triste realidad (en forma de arbusto) le hizo comprender que era un manirroto.

Todos los componentes de la ruta le hicimos el vacío para ver si, por fin, nos lo quitábamos de encima, como cuando cayó en Viniegra y casi se lo llevan los buitres, pero nada; el tío no se dio por aludido y se pegó a nosotros como una garrapata mientras repetía a todo el mundo; “no, si no me duele nada… esperadme CABRONEEES


Después del consabido photocall en la Cruz de Viguera emprendimos viaje hacia la nueva normalidad justo cuando empecé a desperezarme de mi sueñecito y la presentadora de mediana edad, pero seguramente más joven que yo, daba cuenta de la paralización de la economía y la brusca caída del PIB.


-         “Pues sí crees que es brusca esa caída… qué dejas para la de Bartolo en el comienzo de la senda de las casetas; cuando el pobre se dio con una rama en el manillar y rodó poyo abajo con la soltura de cuando escribe esas crónicas tan logradas con las que nos deleita.”



Logré pensar esto mientras, entre sueñecito y sueñecito, asomaba la cabeza como un pez en una pecera, cogiendo los bocados de realidad que la televisión me iba ofreciendo para, poco después, dejarme sumergir de nuevo mi ensoñación de lo que esa mañana no había ocurrido sino en mi imaginación.



Y digo esto porque, a pesar de parecerme todo muy real, es claramente imposible, por ejemplo, que Vitín después de tener una rotura con desplazamiento del quinto metatarsiano en vez de ir a urgencias hubiera venido a almorzar al Nebraska y, no solo eso; sino que recuerdo vivamente como untaba con la mano lesionada con la voracidad  de una piraña, tampoco puede ser muy real que el monarca emérito José Eugenio I se dignara a compartir unas humildes viandas con nosotros después de la ruta o que hubiera sido posible que el Vicepresidente Segundo del Gobierno Diego Monasterio hubiera sido capaz de bajar entera la senda de las casetas sin detenerse en esa portilla cuyo paso era más estrecho que el agujero de un alfiler…



En fin es de todo punto imposible que hubiéramos tenido un día tan espléndido, con un sol magnífico, una atmósfera limpia y fresca, unos paisajes espectaculares, sendas que parecen diseñadas por un grupo de expertos contratados por el gobierno, que nos hubiéramos esforzado, sudado y gozado tanto todos los componentes del grupo por separado pero que al hacerlo juntos nos supiera mucho mejor, nos supiera a gloria… No, no. Todo eso no es posible, debo estar soñando… por favor dejadme dormir un ratito más, sumergido como un pez y quedaros vosotros con la realidad.





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