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16 agosto, 2017

León dormido-Aerogeneradores-Aras (11 Ciclistas y medio)


13 de agosto de 2017
Distancia: 47kmt
Desnivel acumulado: 838mt
IbPindex: 60



Crónica por Chemi (Rioja Sport)


Fer, Jose Luis, Michel, Israel, Javi, Dieguito, Santi, Vitín, Pepe, Toño, Chemi   y como buen mago que es, Fran apareció en el momento justo.

Vuelvo a hacer una incursión con mis amigos los OR que son una peña referente en el mountain por sus excursiones y buen ambiente.
Gracias a los medios tecnológicos me puse en contacto con Eduardo, que alguna vez sale con ellos y también con Víctor que estaba de vacaciones y no pensaba venir por estar 15 días sin andar.

Me entero de la salida a las 7:30 en las bodegas Franco Españolas, para hacer una ruta por los aerogeneradores de la zona de La Población y Aras.
Aparezco en el sitio y allí está  Víctor que ha cambiado de idea.
Van llegando componentes y voy saludando y grabando.
Pepo, Fer, Toño, Santi, Michel, Diego, Víctor...bueno en total estaríamos 11 conmigo.
Salimos con un ritmo tranquilo y pasamos el cementerio para coger el camino a Oyón.
Seguimos ascendiendo dirección a Meano.

Paramos en el pabellón de abajo  de La Población y nos agrupamos.
Mis pulsaciones están aceleradas.
EL ritmo de los cabeza es mayor al mío, pero no me puedo quejar voy mejorando mi nivel.
Subimos por el técnico ascenso de la fuente donde hay buenos pedruscos y rampas duras.

Llegamos a La Población y nos echamos una foto tras un buen trago de la fuente.
Santi destroza el núcleo de la rueda con su potencia.
Se permitió subir y bajar con las diferencias a los demás.

Continuamos por unas senditas y voy echando fotos.
 Creo que se equivocaron, según dijeron, pues salimos a la carretera.
Pero todo lo tienen controlado y seguimos por otras senditas paralelas a la carretera y encaramos el parque eólico con sus repechos y sube y bajas pero pista ancha y muy ciclable.

Voy hablando con el pequeño gran Gran Diego es el benjamín pero como camina.

El descenso es rápido y el terreno muy seco.
Aparecemos en Aras y continuamos bajada hacia Viana.

Me proponen almorzar una buena costumbre que agradezco, no me quedo y eso que llegamos muy pronto sobre las 11 y algo.
Pero me quedo con buen sabor de boca por el buen rollo que es de lo que se trata, de conocer y convivir con gente que comparte mi afición y forma de vida desde hace un porrón de años.

Una cosa mas, tengo ganas de ver alguna bicicleta de Rioja Sport, pues puedo asegurar que tenemos unas máquinas de impresión y a unos precios que no son desorbitados.
Aparte del mayor surtido de bicicletas presente.
Hasta la próxima OR nos volveremos a ver.

No es una crónica tan larga y trabajada como las vuestras, pero le he puesto cariño en el video.

https://goo.gl/photos/Fa6xjJXjaV6dckJU7
https://goo.gl/photos/44gbuRDKi1wmTPxJA


15 agosto, 2017

Urbanizacion Sojuela - senda el bosquecillo (8 ciclistas)


6 de agosto de 2017

Distancia: 42km
Desnivel acumulado: 800mt
IbPindex: 56





Crónica por Felix




Los participantes fueron:
Saul, David, PepónPepon, Edu, Victor Llop, Toño, y un amiguete de Saúl

Hola, muy buenas a todos.Lo primero de todo pediros perdón por el retraso de esta crónica. No tengo una excusa depeso. Seré sincero: El estado de vagancia se apoderó de mí, junto con otras ocupacionesmentales con más razón de peso que la desidia, eso también he de decirlo!.Pero ahora sí voy a remediarlo y a intentar recordarla, ¡Qué no es poco!Lo primero de todo fui animado por el horario de quedada, que fue a las 8 a.m.Por n, iba a disfrutar de mi nueva adquisición. ¡Mi nueva bicicleta eléctrica!. De nuevo me sinceraré y os diré que sin ella, no hubiera podido hacer esta interesante excursión, dado mi estado de forma actual. Será el comienzo para remediarlo...
Sin más preámbulos y si os parece, vamos a lo que fue la ruta:-Salimos del estadio de las Gaunas. El tiempo era idóneo para salir a montar en bici o para cualquier otra actividad. Nublado, temperatura de unos 15º y un ligero viento del norte ; el denominado cierzo. "La cosa" pintaba bien desde el principio.


El guía en nuestra ruta fue el bueno de Pepón. La ruta fue corta, perfecta para luego darnos tiempo a homenajearnos con un almuerzo. A mí y creo que al resto de mis compañeros, nos pareció perfecta.

Nos dirigimos hacia Lardero. La subida fue por las bodegas para enfilar hacia Prado Salobre, subir Cuesta de las Vacas, con intención de ir hacia Camino Nuevo. Este último camino no se llevó a cabo porque llegando a la bifurcación de Sorzano-Sojuela cogimos este último. 

Después de pasar la carretera nos metemos por una camino a la izquierda por el cual nunca había pasado antes. Si no me equivoco, se llama la senda o camino Alameda. El caso es que pasamos por los aledaños del campo de golf y empezó una no muy larga subida pero con una pendiente muy fuerte, recién arreglada con un firrme de arena húmeda, lo cual hizo que fuera más dura.

Yo no sufrí gracias a mi "dopaje" pero sí que me dio cierta envidia ver como subían mis compañeros. ¡Están muy fuertes!

Llegamos a lo que parecía la cota más alta y de ahí salimos a Camino Nuevo. Empezamos el descenso y a mitad de bajada nos desviamos hacia la izquierda para coger la senda de El
Bosquecillo. Muy bonita llegando a su final, con un paso un poco complicado de un arroyo en el que hubo que echar pie a tierra y yo, ¡Me caí! .

De aquí por sendas y caminos salimos a Sorzano donde hicimos una pequeña parada para reponer y sacar unas fotos. Y ya de un tirón a Logroño, directos al bar La Terraza donde almorzamos unos riquísimos huevos con jamón que culminaron nuestra agradable ruta ciclista.

02 agosto, 2017

Villamayor de Monjardín (6 Ciclistas)

30 de julio de 2017
Distancia: 98km
Desnivel acumulado: 1202mt
IbPindex: 90

Crónica por Mikael

Igor, Mikael, David, Vitin, Toño y Santi

¡Por fin ha llegado el día!
Tras mi primer Soplao tenía muchas horas en deuda con mi mujer, la que me ha permitido entrenar y ahora necesitaba sus horas de estudio. Lo que deja mi bici en el trastero y a mí con la prohibición de acercarme al mismo.  Pero ahora que ya ha terminado sus exámenes vuelvo a las Andanzas.
El viernes puedo hacer la salida con el grupo y acabar bien la ruta para todo el tiempo de inactividad que llevo, lo que me da fuerzas para apuntarme a la salida del domingo.
Llega el domingo y me levanto con ilusión, voy a las Franco Españolas y cuando llego ya están ahí Igor, Víctor, Toño y David (quien saca su móvil y me dice que si no aparece nadie más soy el afortunado cronista).  Así que justo vamos a ponernos en marcha cuando aparece Santi, que nos asegura que no hay nadie en Las Gaunas y que acaba de cruzar Logroño en seis minutos al ver que se quedaba solo.

Empezamos a pedalear en dirección a Mendavia en una mañana sin viento y con una temperatura muy agradable.  Llegamos al Polígono de Cantabria por la carretera que va pegada al Ebro y tras cruzar el polígono, entramos en el GR por el que vamos ciclando a toda velocidad. Hay tramos en los que se cierra un poco, lo que nos coloca en fila de a uno a todos menos a Santi, que fanfarronea diciendo que unas finas hierbas no le van a sacar de su trazada. Unos segundos más tarde pide hueco para meterse en la hilera ya que la hierba se le estaba poniendo peleona. 
Así llegamos a un punto en el que tenemos que echar pie porque el camino se cierra y hay que cruzar la vía del tren para volver a encontrar nuestra GR. Desde ese momento vamos unas veces con el canal de agua a la izquierda y otras a la derecha y llegan a cruzarse en nuestro camino hasta 18 conejos, contados por David.


Al llegar a Mendavia yo ya necesito agua pero no encontramos ninguna fuente a nuestro paso.  Santi se despide de nosotros y se vuelve para casa porque tiene que hacer cosas con la familia, momento en el que hacemos la foto de grupo. ¡En un banco! Mi primera salida de domingo con tan poca gente.
Seguimos por pistas pedaleando muy rápido hacia Arroniz, un ritmo que no puedo seguir y me descuelga de la cabeza. Hay mucho watio ahí delante. Menos mal que aflojan un poco para que nos podamos reunir cada pocos metros.


  En una de esas Igor se despide porque también tiene que ir a casa (ya había anunciado su media ruta).  Llegamos a Arroniz y por fin una fuente, eso sí, con los chavales del pueblo alrededor, aún sin dormir y con ganas de vacilar. Sin hacerles mucho caso bebemos mucha agua y rellenamos bidones a tope para continuar sin perder demasiado tiempo.
Tras un poco más de fuerte pedaleo llegamos a Villamayor de Monjardín y su castillo, al que vamos a subir.  Al empezar la cuesta veo que Toño y Victor van por la derecha y David por la izquierda, pregunto qué opción es mejor y un lugareño me dice que la izquierda es más fácil, lo que me conduce en esa dirección pero, pido disculpas, sin que Toño y Victor se enteren, lo que les hace parar y llamarme para ver dónde estoy. 



 Nos reunimos de nuevo los cuatro arriba y empezamos la vuelta.  


Unas bajadas por pista, alguna senda y algún tramo de rápida carretera nos colocan en el Camino de Santiago en dirección a Logroño. Aquí el calor y el cansancio empiezan a pasar factura, yo voy siempre el último y sólo escucho el tintineo del timbre de Víctor que hace que los peregrinos nos faciliten el paso, lo que se agradece enormemente.  Así llegamos hasta Los Arcos y casi sin parar llenamos agua, nos refrescamos y continuamos hacia Viana, tramo con unas cuestas de muerte, sobre todo para mí que llevo muchos km en el día de hoy y mucho tiempo parado en los dos últimos meses. 

 Un poco más adelante bajamos una senda donde rompo un radio y las pocas fuerzas que me quedaban se van con él.  Desde ahí lo único que puedo decir es que vuelvo a casa pedaleando como un zombi, con un calor de muerte pero habiendo gozado como un enano.
Ya en el cementerio de Logroño nos despedimos y los tres valientes se van a tomar una caña y yo para casa. 
Hasta aquí puedo contar, señores. Un placer y hasta la próxima.



25 julio, 2017

IOAR 2017 (8 Ciclistas)


23 de julio de 2017
Distancia: 69km
Desnivel acumulado: 1780mt
IBPindex: 140


Crónica por Luis I “El Castigado”


El IOAR: 8 ciclistas. Toño (Porten), Fernando (Alcalino térreo), David (Su Majestad), Eduardo (Del Aaium), Víctor (Visir), Igor (San Juan), Isra (nuevo cheer líder) y Luis (el que suscribe).


Andaba yo cenando con los de La Induráin, lo que me reí escuchando las andanzas de Rubén boxing (ostia que pega, mujer de luto, que diría Igor), y no paraba de pensar en que habíamos quedado a las 7 de la mañana y para una ruta exigente, de las que nos gustan a todos.



8 fuimos los elegidos 8 para un día de disfrute máximo, de los que todos habríais querido no perderos. 8 nos juntamos en Franco Españolas, como siempre puntuales. Bueno, Fernando puntual a su hora. No sirve de nada quedar al lado de su casa. Pepón causa baja y Víctor nos anuncia que está “blandito” y que hará media ruta. Empiezan las dudas, nadie tiene gps y es más que fácil que nos perdamos. Hablamos de posponer la ruta, de ir ya al bar…pero ahí, en las distancias cortas, es cuando un hombre se la juega. Israel saca su móvil, se descarga la ruta de Wikiloc y nos anuncia lo que todos ya sabemos: La ruta es la ruta. Y no se cambia.


Partimos dirección a Oyón, la suerte está echada. Como los Miuras en San Fermín, encabezan la manada los portentosos de la Eusko bike, quiero suponer que atraídos como imanes a la poderosa llamada del Ioar, la bestia que teníamos que lidiar y que ellos bien conocen de su reciente visita.

Con 5 minutos de retraso (ya me explicó Santi que siempre la primera parada está a una hora: Sorzano, Ventosa, Clavijo…) nos plantamos en la, eufemísticamente llamada, casa rural. Israel pasa de largo, dice que para documentar la ruta con fotografías, lo que nos hace partir casi sin recuperar el aliento. Llegamos rápido a los aerogeneradores y bajamos por la senda imposible (para algunos), sabiendo que al lado hay un camino extraordinario, pero somos así.

Bajada peligrosa, por lo rápida que es, hasta Marañon. Todavía es temprano y no se ve a nadie deambular por el pueblo. Con el sigilo que nos caracteriza, despedimos a Víctor. Nos abandona, pero va a hacer labor de zapa para rutas futuras. Isra toma el mando, sin grandes contratiempos pasamos Genevilla y paramos a tomar un tentempié en el merendero que hay al otro lado de la carretera.



Un camino que va paralelo a la carretera nos va enseñando diferentes entradas al Ioar. Todas parecen la nuestra. La ansiedad nos puede. Necesitamos empezar a subir la gran mole. Cuando por fin giramos por nuestro acceso a la cumbre, tenemos dos caídas casi seguidas. Sin consecuencias. Son los nervios, que nos atolondran.


Comienza el ascenso. Silencio. 8 kilómetros de dura subida que decidimos hacerlos sin descanso. Cada uno a su ritmo. Portento y David marcarán el  de cabeza. Igor y yo intentamos seguirlos, pero pronto nos dejan atrás. David se para a atender una llamada. Esto hace que nos juntemos con él Igor y yo. Toño continúa. David ha perdido el ritmo y se nos queda atrás. Un espejismo, pronto se recupera. Nos da caza, nos deja y alcanza a Toño, a quien también le untó el morrito. Qué os voy a contar que no sepáis.


La subida tiene un momento muy especial, cuando después de doblar una curva, por un rato los árboles no te tapan las vistas y te permiten ver todo el valle. Allí abajo, muy lejos. Todo tan verde. Y ese silencio. Los últimos retazos de la niebla matinal, todavía presentes, te presentan un paisaje difuminado que lo hace todo más espectacular.


A Igor, que no parecía cansado en la cima, aún le quedaron arrestos para bajar a buscar a los rezagados.

En la cima nos hacemos unas fotos mientras merendamos. Hace algo de frio, lo que precipita nuestra partida. La bajada del Ioar es un poco pestosa. Tiene tramos imposibles para los mortales. Lo que nos hace descabalgar varias veces. En Azuelo cogemos agua y seguimos sin esperar a Pepón. Tenía previsto juntarse ahí con nosotros, pero se aburre y nos anuncia su regreso en solitario.

A la una y cuarto llegábamos al cementerio de Logroño. Ahí nos despedimos. Unos a almorzar y otros a casa, pero todos contentos y satisfechos de una gran mañana de bici.



Un abrazo, amigoS.