30 noviembre, 2016

Pasos canadienses-Daroca por las praderas (29 Ciclistas)

27 de noviembre de 2016
Distancia: 53km
Desnivel acumulado: 861mt
IBPindex: 63


Cróncia por Israel

David “Reventón”, Robert, David, Pablito, Igor, Jose Luis, Jony, Ricardo, Eduardo”jabalí”, Alvaro, Miguel”cuñao”, Miguel Angel, Saul, Igor”Moncalvillo”, Dieguito, Vitin, Fer, Luis, Israel, Santi, Eduardo”Ayuntamiento”, Lolo, Mikael, Toño, Ana, Javi, Pepe, Jesús y Carlos.

Veintinueve ciclistas nos encontramos este domingo en nuestro punto     de encuentro. Imposible para mi limitada memoria recitar aquí todos los nombres, espero que Vitín sea capaz de reconocernos a todos en la fotografía de grupo que nos sacó en el punto más alto de la ruta.
La manada, o piara de jabalíes más bien, se pone en marcha según pasa la hora de salida y los cinco minutitos de cortesía que se conceden a impuntuales ocasionales en general y a Fernando Alcalá en particular.

A buen ritmo nos cruzamos Logroño dirección Navarrete. Pasamos La Grajera sin mayor percance, salvo por nuestro amigo Toño que en la primera rampa del día, la que tras cruzar la presa del pantano nos sube a los merenderos, me hace una paradita final provocándome tras tocar su rueda trasera echar pie a tierra en lo mas alto de la rampa con consiguiente cachondeo. Un poco después y aun sin dejar La Grajera le dio tiempo a liarla otra vez, no se como, llevándose gritos de ¡¡globero!! y risotadas de la cabeza del grupo, posición donde siempre merodea este peculiar personajillo capaz de prepararlas sin llegar a salir de Logroño.

Tras pasar Navarrete seguimos la carretera que dejamos por nuestra izquierda según pasamos el cementerio y cogemos buena pista que nos lleva en suave pendiente y rápido ritmo hasta Hornos de Moncalvillo.
Durante este trayecto perdimos a Carlos de manera definitiva que ya venía amenazando retiro desde La Grajera, ánimo Carlos. Vaya niebla no se ve un pijo, el único paisaje que se aprecia son las cepas más cercanas al camino que nos acompañan por ambos lados hasta Hornos.


Cruzamos Hornos hasta la Ermita del Cristo donde entramos en pista aprovechando para coger agua y reagruparnos. La subida empieza a endurecerse, aun envueltos en niebla vamos subiendo pista entre robledales y pinos. En este tramo intento dar un empujoncillo y subir algo más rápido pero mi bici, no acostumbrada a meterle prisas, se rebela y me hace una sonora pedorreta al destalonar mi rueda trasera en una mala piedra. No me queda más remedio que parar e intentar inflar la rueda, mientras estaba en ello descendió de las alturas envuelto en un manto de niebla Álvaro, tras él Jony y Pablo por ese orden de aparición y altura. Jony, haciendo gala de lo aprendido en las maniobras que habitualmente realiza por el monte Corvo, cogió la herramienta de Álvaro y con un rápido y fluido juego de muñeca de pajillero experto infló y talonó mi rueda en un plis.


Tras este parón me tocó esforzarme para pillar al resto del grupo intentando no retrasarlo. Un poco más arriba en el cruce esperaba Pepón (Mater Amatísima que vela por nosotros ahora y siempre) pendiente de que no nos perdiéramos. En unos pocos kilómetros ya estábamos todos juntos. El punto de reagrupación coincidió con el desvío a izquierda que nos llevó a la subidita puñetera del día.
Durante ese rato, no sé muy bien cómo ni cuándo la niebla fue retirando dejando en su huida un bosque nevado que nos alegró a todos salvo a Javi que subía farfullando entre dientes “hasta la primavera no me veis”.

La subida se complicó, la dura pendiente unida al fino barro bajo abundantes hojas de roble y la nieve hizo que prácticamente todos echáramos pie a tierra en la primera mitad de la subida. Bien es verdad que Lolo y Saul, después de arrastrar sus FAT hasta donde se pueden lucir, se esforzaron lo indecible por subir montados no llegue a ver si lo lograron. La segunda parte de cuesta ya pudimos muchos subirla montados una vez que los compañeros de cabeza del grupo pudieron apartar un arbolito caído que impedía el paso, uno más de los varios caídos que fuimos sorteando mejor que peor.

En breve salimos de la ya senda a un collado donde realizamos la pertinente foto de grupo, David reparte bombones como si no hubiera mañana. Reagrupamiento y seguimos subiendo dirección Moncalvillo por un camino con bellas vistas a montes de bosques blancos con restos de rojo otoñal. Enseguida alcanzamos la carretera de subida a Moncalvillo, subida completa que solo he realizado una vez y me costó un almuerzo por pardillo, la seguimos un par de cientos de metros hasta la fuente de donde la dejamos por el camino que nos bajará hasta Daroca.

Aquí sí que hay nieve, el inicio de la bajada está bien nevado haciéndola divertida y teniendo que hacer la patineta o bajarnos por árboles caídos que algunos posesos intentaban podar a lo bruto con sus solas manos, la bajada sigue rápida pasando de la nieve al barro, aquí EduardoYunta pego un frenazo que dejo un surco de asustar pero logro dominar la montura, y pasamos luego a campear por laderas cercanas a Daroca donde volvemos a encontrarnos con la niebla que nos acompañara buen rato.

Reagrupamos una vez más en Daroca y seguimos rápidos dirección Medrano, vamos con retraso y hoy no podemos llegar tarde hay “almuerzo”. Nos acercamos a Medrano cuando de repente parón y montonera, nos encontramos en el camino una pala excavadora aparcada y tras ella un destrozo en el camino en forma de profunda zanja de unos cien metros que nos obliga a todos a desmontar e iniciar una procesión un poco ridícula, aunque me comentaron que Diego paso montado haciendo alardes de equilibrio.

Bajamos a Logroño ya como posesos, huele a almuerzo, por los caminos habituales llegamos a Lardero donde un conductor intenta chafar a Saul escapando este por los pelos y ganándose aquel unos cuantos piropos dedicados por resto del grupo. Llegamos a Logroño y sin más el grupo se disgrega yéndose en grupúsculos cada uno por un lado a cruzar Logroño, el Ebro y llegar a La Terraza. A mi me da tiempo a lavar la bici y no llego el último.
Y aquí podemos dar por terminada la ruta, bien prontito a las 11:30 estábamos en Logroño, la cual no es de las más memorables de la extensa colección de rutas del grupo pero la nieve la ha hecho bien divertida y más durilla y técnica de que en realidad es, amén de que los paisajes nevados son una gozada sobre todo en estas primeras nieves de otoño. Hay que destacar que aun yendo tantos no hay ni un percance, caída ni avería grave, un triunfo y una gozada.

Bueeeno, ya estamos en el almuerzo unos veinte ciclistas. Qué decir, estuvo fenómeno, huevos, patatas, ensaladas, bizcochos,… David no escatimó en nada. Grandes risas y magnífico ambiente.
Lamentablemente Pepón sufrió un episodio de “electrohipersensibilidad” también conocida como “wifi hipersensibilidad electromagnética” convulsionando violentamente hasta que procedimos todos a esconder nuestro móviles. David y Toño siguen tan enamoradizos y tontorrones como siempre jugando con platanitos, abrazándose, poniéndose morritos, vamos su show homoerótico ya habitual.
Qué buen rato y ni ganas de irnos. Algo ocurría y como en una película de Buñuel, primero Miguel Angel y luego Jesús eran incapaces de abandonar el salón en el que nos encontrábamos subiendo y bajando escaleras, saliendo por puertas y volviendo a entrar al rato cariacontecidos, desorientados y sin saber cómo salir ni dónde estaban sus bicis, pitorreo general, qué no harán estos dos por hacernos reír.

Ya a la hora señalada, o sea cuando no quedaba más “ceregumil” que tomar ni nos cabían más cafés, nos fuimos cada cual a nuestros respectivos quehaceres, comidas familiares o vermús toreros.

Muchas gracias David, qué cumplas muchos más.


23 noviembre, 2016

Senda Carraspana-Senda Cañero (24 Ciclistas)

20 de noviembre de 2016
Distancia: 49km
Desnivel acumualdo: 1058mt
IBPindex: 67
BENDITOS DOMINGOS

UN PORTENTOSO RELATO DE TOÑO PLEITOS


(Víctor, Diego, Santi “eléctrico”, Igor, Pepón, Josean, Edu “jabalí”, Jesús, Santi “hermanísimo”, Ana, Míguel Angel, David, Miguel “cuñao”, Tate, Termi, Rafa, Luis, Toño, Saúl, Lolo, Alcalá, Edu “ayuntamiento” y Micael).


Los acontecimientos se precipitan, de todos ellos parecen desprenderse señales de peligro, una niebla oscura y pegajosa parece cubrirlo todo; el nuevo gobierno de Rajoy, el Brexit, la elección de Trump, el posible advenimiento de Le Pen, la humillante derrota del Glorioso, en fin…
Menos mal que nos quedan las mañanas de los domingos.
Antes, para mí, los domingos eran días tristes, insulsos, la lenta transición a una nueva semana rutinaria hasta la luminosa llegada del viernes.

Sin embargo, desde hace unos años, espero la llegada del domingo y de sus mañanas de esfuerzo, sudor, camaradería, amistad, paisajes espectaculares y almuerzos copiosos como un chiquillo la llegada de los reyes magos.
Este domingo no iba a ser distinto, a pesar de amanecer un día tristón y de la mala noche atlética que pasé, llegué a las Franco Españolas donde ya me sorprendió agradablemente la pequeña multitud de bikers (24 para ser exactos) que nos habíamos dado cita y que con las brillantes e intermitentes luces rojas de sus monturas parecían anunciar la llegada de la Navidad.
Poco después, Fer Alcalá (persona sensible donde las haya) debió darse cuenta de mi estado de ánimo taciturno y, para ponerme una sonrisa en la boca, llegó a la quedada impecablemente pertrechado pero sin el casco reglamentario. Su actuación arrancó las primeras carcajadas de la mañana (menos mal que vive a escasos dos minutos de nuestro punto de reunión).

A los componentes del grupo que allí nos congregamos (unos más habituales que otros) se nos unieron 4 integrantes de los “OC” (OgarCiclos), como se autodenominó Lolo. Estos pros tan pronto le quitan platos a sus monturas como letras a las palabras, sobre todo si estas son tan innecesarias como la “h” que lo único que hacen es peso.

También contamos con la presencia de Rafa “el cantabrón”, poco pródigo últimamente en  salidas pero que golea con suficiencia a su hermano Luis “el castigado” en almuerzos con el grupo (Felicidades a Luis que consiguió pase pernocta para este almuerzo).

Y por último y no menos importante; Josean, de Navarrete. Quizás, la verdadera causa de tan nutrida asistencia, pues era nuestro “chef invitado” en el afamado restaurante Villa Carmelo que continúa con sus jornadas gastronómicas “noviembre sin tregua”.
Antes de entrar de lleno en el relato de la jornada quiero referirme a la composición del grupo de los Ordanzas y de su peculiar nomenclatura y denominación.

Empezamos con el propio grupo bttero; para unos es OR, para otros –que piensan que los ORs huelen a naftalina- Andanzas, y para los independientes y con afán integrador; los Ordanzas.
Dentro de este grupo, llámesele como se le llame, encontramos una primera división; los de montaña (de toda la vida) y los carreteros (más postmodernos y hípster; casi todos depilados y casi todos tomando cafecitos en vez de pintas).
En relación con esta división (pero no solo por ella) han surgido más distinciones: los “con compromiso” que los domingos salen con la cuadrilla y, si no lo hacen, se quedan en casita sin poner los cuernos con otros grupos y los “interesados” que conservan los lazos afectivos con la cuadrilla pero que no dudan en arrimar cebolleta al que se tercie cuando hay mejor plan.
No obstante, la cuestión no es tan sencilla, pues también se denomina así (“interesados”) a aquellos, no componentes del grupo, que se acercan de manera intermitente a Las Gaunas los días de quedada para aprovecharse, con nosotros,  del tercer archivo de rutas más importante de España.

Nos encontramos también con los “celebradores de cumpleaños” que comparten con los amigos el inevitable paso del tiempo y procuran atenerse a los mandados del Señor Mayor en cuanto a los requisitos mínimos del mismo (queso, membrillo, almendraditos, bizcocho y ceregumil), “los que no lo celebran” porque no y punto, los autodenominados “bianuales” que lo hacen cada dos años y con otros grupos ciclistas y los “indeterminados” que lo hacen cuando se les antoja.
También tenemos los de las 29´, el 27,5, otro 27,5 plus y algún 26´despistado. Ah! y un eléctrico.
Este estudio de las divisiones del grupo no es exhaustivo y está abierto a nuevas aportaciones por parte de todos. Con el resultado podíamos elaborar un Diccionario de Términos sobre el que hubiera consenso y a partir de su publicación nadie podrá sentirse ofendido o insultado si le adjudica una de las denominaciones en él contenidas (al estilo de la publicación de los riojanismos, según la cual, tontolaba no es un insulto, es un riojanismo). Creo que si lo publicamos conseguiríamos una paz nunca soñada por el grupo.

Bueno a lo que íbamos, comenzamos la ruta poniendo rumbo hacía Oion con ritmo sostenido y asequible para todos. Llegados a esta Billa Arabesa y con el comienzo de las primeras dificultades orográficas el ritmo fue progresivamente aumentando lo que motivó la ruptura del pelotón en numerosos grupos (esto me  suena de algo...).
Es de reseñar aquí la solidaridad que impera en el grupo y que permitió a un “bianual” llegar a la casa rural antes de Navidad gracias a ser remolcado por un “eléctrico”.

En la parada habitual de la conocida “casa rural”, se produjo el primer reagrupamiento y la primera ingesta de alimentos para afrontar la dura ascensión a La Población por la senda. En esta subida David demostró que, además de adjudicar crónicas, va cogiéndole el aire a su monoplato y nos deleitó con una de las subidas con las que antes nos obsequiaba con mayor frecuencia (la jubilación le está pasando factura).

Después de brindar un vistoso espectáculo a quien se hubiera acercado a contemplar como zigzagueaba y se retorcía el pelotón en las duras rampas finales y como cada uno buscaba su trazada de acuerdo con las fuerzas que le quedaban, repusimos líquidos en la fuente de la iglesia y seguimos ascendiendo hasta culminar el paso del León.
Cumbreamos y seguimos por la senda que nos adentra en su cara norte y parece que también en un mundo completamente distinto, en un paisaje de cuento de hadas donde no te sorprendería encontrar algún gnomo correteando entre las hojas que alfombran nuestro paso.

Tras unos metros nos desviamos por a la izquierda por la senda con la que un día nos obsequió Diego El Grande (Senda Carraspana) preciosa y sin dificultad salvo un tramo complicado que hicimos la mayoría a pie salvo los descenders del grupo y algún invitado (Lolo, Saúl, Dieguito, Pepón y Alcalá).

Fue en este paraje idílico donde se me apareció, surgido de la nada, un gnomo calvo, rijoso vestido de negro, con mirada picarona, y un culote remendado que bamboleaba rítmicamente y de forma provocativa. Acercó su boca a mi oído y me dijo con voz susurrante “Hola, me llamo Igor, ¿Por qué no me acompañas a lo oscuro? Soy muy tierno y cariñoso, podríamos hacer la cucharita…” Estuve a punto de caer en el embrujo pero yo, en las primeras citas, soy más de sexo salvaje, nada de romanticismos.

Después de una corta pero dura ascensión dejamos este lugar embrujado y empalmamos con la senda de los cazadores que nos iba a dejar al pie de los aerogeneradores.
Aquí el Señor Mayor, que también tiene un gran corazón, hizo lo posible por alegrarme el día. A mí y a Pepón que ciclaba sin la energía de otras ocasiones por la ausencia de sus escuderos fieles y palmeros oficiales; el Marqués de Chorrapelada que estaba ocupado revisando sus fincas (o las de su suegro) y Ricciardo (el latin lover) que estaba ocupado con la Mariví.
Pues como decía, David hizo las veces de amargasendas y se cascó dos patinetas casi consecutivas que ni el portento (“Ha sido culpa de Toño, ha sido culpa de la cala… se le oía decir en su habitual pliego de descargos).

Nada más comenzar la pista de los aerogeneradores nos desviamos a la derecha por la senda de Cañero, otro ilustre “difunto”*.
(*Difunto; dícese de un antiguo componente de la cuadrilla que ya no aparece por Las Gaunas y que ni se le espera. De hecho, si apareciera constituiría una grata sorpresa y su resurrección y paso al mundo de los vivos).
Tras un largo descenso llegamos a Labraza, la besa en los labios inclinando su cara mientras rodea su delicado talle con sus brazos (Coño!!! Que no es una novela romántica, que es el pueblo…)
De Labraza seguimos descendiendo hacia Viana, en este tramo, después de un comienzo tranquilo y, tras una voz de un miembro de la cúpula*, se desataron las hostilidades, se incrementó notablemente el ritmo provocando la salida a una viña de alguno en el descenso y en el que, al final del mismo, el señor Abizanda después de ir a rueda todo el rato pegó un hachazo de mal ciclista (como le recordó Santi “El hermanísimo”); “eso es lo que hacen los chiquillos, David” a lo que este le respondía; que no, que solo ha sido un relevo…


 (*Cúpula; núcleo duro del grupo –los dictadores, según alguno dice en voz baja- compuesta por la Sagrada Trinidad; Dios padre; cuya VOZ todos obedecen, Dios hijo, un árabe renegrido que fue enviado al mundo para expiar nuestras culpas con su sacrificio por medio de la crucifixión –y a fe que lo crucificamos, a veces con saña- y el Espíritu Santo; un joven imberbe inocente y que parece levitar con su montura por las sendas) 
Ya, en Viana, fuimos por caminos de todos conocidos a Logroño, en cuyo cementerio, David nos obsequió con un nuevo traspiés y desmonte incluido (está que se sale!!!)


-ALMUERZO CORTESÍA DEL GRAN JOSEAN-

Nos dimos cita en Villa Carmelo parte de los componentes de la partida, un palmero -el latin lover-, Carlos -especialista en almuerzos y correos masivos- y dos pinchazos; uno auténtico (Javi, el cuñado de Tomás) y el otro (Tomás), entreverado (que más que verde, tira ya para naranja –se dice que ha encargado equipación-)
Allí, pudimos degustar las extraordinarias carrilleras que nos preparó ese gigante de la bicicleta, llamado Josean y que tiene más kilómetros recorridos que el baúl de la Piquer.
No faltó de na!!! Vermuts, cervezas, porrones de Faustino con gaseosa (échale peso, Toño, échale peso…), espárragos, escarola, jamón, queso, Campo Viejo, bizcochos, cafés, almendraditos y licores varios (la bodega de Vitín está más vacía que un mitin de Rosa Díez) y lo mejor de todo, abrazos, risas, conversaciones, vaciladas y todos felices a casa.

La única nota discordante la puso otra vez más el Señor Mayor que estuvo todo el almuerzo haciendo porno en vivo con el platanito que le había sobrado de la ruta (Que pena!!!) para el deleite de sus dos palmeritos particulares; el Murri y Dani Güiza.
La nota positiva, la protagonizó la mejor biker de La Rioja; Dña. Ana Calleja, que es como el Anís La CastellANA; “su presencia siempre agrada”, que da gusto verla entre tanto orco que se da cita en el pelotón y que da sopas con honda encima de la bicicleta a más de uno (y de 10 o 20).

Gracias, otra vez más, a Josean por el detallazo que tuvo con nosotros y que no nos merecemos, pues aparte de compartir con nosotros alguna ruta (por el interés) demostró ser el más desinteresado de los presentes.
Eso es todo amigos…

PD.: Si alguien conoce a la mujer de Tomás decidle que todavía está en Villa Carmelo…

16 noviembre, 2016

Aldera-Terroba-Saida-Senda Bonita(18 Ciclistas)


13 de noviembre de 2016
Distancia: 67km
Desnivel acumulado: 1772mt
IBPindex: 166


Crónica por David.

Toño, Javi, Luis, Ricardo, Mikael, Edu “Ayuntamiento”, Edu “jabalí”, Santi, Santi Alonso, Pepón, Jero, Lolo, Igor, Alvaro, Israel, Saúl, Victor y David.

Antes de comenzar la crónica haremos como en las películas,  -- Un día antes –
Volvemos al sábado para agradecer la gran comida que nos obsequió  Álvaro que de esta manera finiquitaba su cumpleaños, invitándonos  a dos “lechazos” como él dice,  nunca había comido un cordero tan bueno en mi corta vida, una morcilla espectacular, yo no sé los trozos que me comí y demás manjares (queso y membrillo incluidos)  y bebidas de todos los colores ¡Gracias Álvaro!  Otro día con almendrados, eh?

Y ahora volvemos al domingo, reunión de pastores a las 8 am, hoy toca una ruta bastante dura y con un poco de recelo debido al tiempo que pueda hacer, buena pinta no tenía (Israel, no  se trata de esa clase de pinta). Nos juntamos 16 gordas, 2 todavía más gordas la de Lolo y Saúl  y una de juguete, la de Álvaro con su 26”, tendrás que comprarte una de aluminio sino  vas a arruinar a Hogar Ciclos.
Salimos  tranquilos  hasta que el señor Ricardo desapareció y no lo volvimos a ver hasta el mismo La Unión, como un cohete va el tío. 
Coronamos Clavijo y allí nos aconsejaron de coger agua, ya que el siguiente punto húmedo estaba muy, muy lejos, tanto como Nalda ó sea a la vuelta. Continuamos  la ruta y llegamos a Peña Aldera, aquí se nos va Víctor, no sé porqué. Bajamos y cogemos el camino que va de Trevijano a Soto, subimos y hacemos el cumbreo y volvemos a bajar para otra vez volver a subir, el terreno ya no está tan bien, llegamos a la carretera que va a Luezas y aquí esperamos a los rezagados, en este punto seis integrantes de la banda se tienen que volver a Logroño, solo destacar las caídas de Igor y de Saúl, los cuales se levantaron con mucha dignidad, en el caso de Igor según me dijo estaba implicado un abogado, según parece Lolo no se cayó pero estuvo a punto de meterse un buen castañazo.

Empezamos a subir por la carretera y aquí comenzó una pequeña aventura que pudo acabar con nuestra expulsión del grupo. Empezamos a ponernos contentos con el asfalto, sobre todo Jero y Álvaro ( los carreteros) que si tiro yo y luego tiras tú, que si un sprint por aquí y otro por allá, cuando Toño estaba en cabeza (que ya es raro) le digo:
--Toño, quieto parao, que nos tenemos que meter en ese cruce de la izquierda! 
--Tranquilo que yo me conozco esto y es más arriba!
--Yo creo que no!
--No os preocupéis que vamos bien, no ves que Santi viene detrás nuestra!
Claro que viene por detrás, el pobre nos estaba intentando coger para decirnos que nos habíamos equivocado.
---¡La que habéis liado! Daros la vuelta que no tenéis derecho a la vida! nos dice Santi
En este momento se le cambió el color de la cara a nuestro abogado, ¡buf, la que nos espera! Le digo a Toño, ¡ahora si tienes cojones  se lo dices tú!. Reculamos hasta el cruce y nos metemos por un camino que no era ¡La que habéis preparado! Seguía diciendo Santi sin parar.
--¡Alto ahí! Dice Jero, miramos el loctome y problema solucionado, menos mal que llevamos a la Guarda Civíl, que pena…
--Por aquí, por aquí dice Santi después de ir mirando boñigas de vaca hasta que encontró un dibujo de Maxxis en una de ellas, para el resto mucho alivio. Menuda bajada, socavones de medio metro, piedras para una boda ¡hasta los mismísimos!.


De repente vemos colores naranja y negro ¡salvados! Toño ya empieza a recobrar el color. Ya estando con el grupo dice Toño : Pepe, que la culpa ha sido mía, pero coño ¡cállate que nadie te ha preguntado! le digo… Cuatro risas y continuamos para arriba.
Los bombones que llevaba los tenía que sacar cuando esperábamos a reagrupar ya que en realidad casi no paramos debido a que se hacía tarde.

De aquí cogemos la pista que sube de Terroba, se nos hizo eterna y pestosa, me encargué de abrir y cerrar las portillas, faltaban ya fuerzas y agua. Cuando llegamos arriba aparece Víctor como por arte de magia, donde ha estado es un misterio para mí.

Hacemos un giro a la derecha y empezamos a subir por una senda que nos llevará al pie de Peña Saída, por aquí ya sopla más el viento y tenemos que salvar pequeños repechos tirando a bastante duros. Esperamos al resto del grupo y pasamos una portilla y por la derecha vamos a coger una sendita que nos llevará hasta la pista que sube a Peña Saída,  esta bajada como siempre con mucha piedra. Volvemos a coger nuestra derecha para coger otra senda que nos dejará a mitad de la bajada de Senda Bonita.  Bajada rápida y peligrosa por las piedras y las piñas que siempre abundan y por algún escalón que otro. 


Vuelta  a reunir a los pastores y ya bajada a Nalda en busca del agua preciada, y ya para Logroño, vamos a ritmo moderado por los Mogrones ó vía romana. Llegamos sobre las  14.45h, buena y entretenida ruta, Israel protestó un poco por la falta de hidratación cervecera y cada pájaro a su mochuelo.
Se me olvidaba, Toño se cayó de parado según dijo, no es importante pero queda bien ponerlo al final.

Que paséis un buen día        EL Pe

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