11 noviembre, 2018

Clavijo - Nalda sin barro (10 ciclistas)



1 de noviembre de 2018

Distancia: 45km
Desnivel acumulado: 823mt
IBPindex: 64


Crónica por Miguel "electrico"


Victor, Pepón, Ana, Luis, Ricardo, Israel, Saúl, Dieguito, Toño y yo.


Una de las (pocas) razones por las cuales los Domingos no salgo es porque seguro que me cae la laboriosa y espinosa labor de realizar la crónica, pero hoy hay un motivo por el cual me da igual hacer la crónica, y es que hoy estreno mi nueva e-bike, si si con la “e” de eléctrica, así que me lanzo a por la redacción de la ruta o mejor dicho de las sensaciones obtenidas en mi primer día con mi nueva e-bike.

La quedada es a las ocho de la mañana, pero antes de salir directamente con la cuadrilla doy una vuelta a La Grajera, para probar un poco la bici y su comportamiento.

Así que a las ocho salimos a hacer un Nalda por Clavijo con el añadido de  alguna senda para realizar una ruta sin mucho barro, sencilla y sin complicaciones.

Por indicación de mis compañeros subo un par de veces la altura del sillín, y ahora sí que voy más cómodo y la geometría se asimila más a la que llevaba en mi anterior bicicleta.

Hasta el puente sobre el rio Iregua en Alberite, voy sin la asistencia eléctrica, el terreno es llano y de momento como novato que soy quiero seguir manteniendo la sensación de tirar de la bici como lo he estado haciendo hasta ahora, eso si una vez lanzada es un misil, son casi 25 Kg más mi peso y el agarre majestuoso con sus 2,50”.

La asistencia la utilizo atravesando Alberite por la calle en cuesta y en la subida hacia las bodegas, ya voy viendo lo bien que se va con la asistencia, de momento en la posición de “eco”, es una maravilla no tener que preocuparse de la custas arriba que puedan surgir en una ruta.

Hasta hoy siempre iba el último en el grupo por lo que hoy no sé en qué posición tengo que mantenerme, tampoco quiero ir de machote cuando voy con trampa, así que voy al lado de Ricardo, mi compañero de fatigas que hoy tiene suficiente con aguantarse encima de la bici, se nota que se lo ha pasado bien de vacaciones.

Llegamos a la intersección con el camino que va a La Unión, aquí Ricardo no puede seguir el ritmo del grupo así que en este punto nos abandona para hacer su particular ruta, no sin antes hacernos la clásica foto de grupo.

Arrancamos de nuevo y ahora ya subiendo hacia Clavijo, dejando a nuestra derecha la ermita de San Marcos, el camino antes de llegar a la carretera se sube de cuatro-caminos a Clavijo se torna más empinado y el modo “eco”, se me queda corto con lo que meto la siguiente velocidad “Tour”, voy subiendo muy bien, ja ja ja nunca he subido tan guay.

Una vez en Clavijo, paramos en la fuente para comer algo, Víctor se marcha para Logroño en un hombre con muchas cosas pendientes y tiene que atender a todo.



Una vez reanudamos la marcha no siento la necesidad de pensármelo dos veces para continuar hacia La Hoya, la primera parte por la caseta del agua pongo la bici en modo eco, se nota la leve ayuda que realiza, hasta el momento todo  lo que se ha hecho es de subida y ahora toca el descenso por el tramo del camino por donde se pasa a través del paso canadiense, no soy el más indicado para hablar de bajadas, me acojono enseguida, pero se nota que se lanza con total seguridad, con las ruedas y el peso se queda sujeta firmemente al camino (voy a tener que comprar un capazo de pastillas de freno).

El siguiente tramo es el de la Senda de Ramón, senda que he realizado sin ningún tipo de problema y que ahora toca experimentar por primera vez con la eléctrica, al inicio compruebo que ni el modo “eco” ni el “tour” me sirven, pero qué descubrimiento, meto el modo “eMTB” y es una pasada, es como un modo deportivo, (a ver si no se me pone ningún pino en mi camino), es un modo en el que el motor te entrega todo lo que pidas según la fuerza que ejerzas en el pedal de una manera rápida para salvar esas imperfecciones de la senda, pequeños escalones o montoncitos de piedras en las que tienes que ir un poco lanzado para poder dejarlos atrás.

Qué pasada, si la senda de Ramón es chula de por sí, con este modo de conducción es la repera, una pasada etc.

Ahora cogemos la senda de La Leñosa que nos deja en la parte baja del cortafuegos que nos llevaría a la senda del monolito pero que nosotros seguiremos un tramo por la pista que va a Nalda para enseguida entrar por nuestra derecha a otra senda, de cuyo nombre nadie me supo decir, así que será la “Otra”.

Esta senda debido a las últimas lluvias y a la pendiente se me vuelve rebelde, así que ahora toca utilizar otra opción, que es la de la asistencia al empujón, je je que bueno, es un modo en el que ella solita se pone a una velocidad de paseo para que no tengas que acarrear con su peso en esas rampas de empujing, otra de las maravillas es la ayuda que te ofrece la bici a la hora de montarte en plena senda empinada, claro que todo lleva su técnica y dificultad dependiendo de las condiciones del terreno.
La senda la “Otra”, sale a la pista que hubiéramos seguido de no haberla abandonado, ahora bajamos y nos decantamos (sabiamente) por ir a Nalda por la pista que pasa por delante de las ruinas que dan nombre a su senda y que la mayoría de los integrantes cogieron, para evitar riesgos innecesarios, Pepe, Luis y yo marchamos por la pista a Nalda, dónde estuvimos esperando un ratito a que llegasen, nos comentaron que estaba en buenas condiciones.

Vuelta por la vía romana a más de 30 Km/h, vamos lanzados como cohetes, mientras voy probando los cambios y comprobando lo suave que es cuando entra la asistencia al bajar de 26Km/h, está logradísimo no se nota nada.
Llegamos a Logroño y vamos a almorzar que nos lo merecemos, aquí está esperando Ricardo que hizo su particular ruta, además hacia casi un año que no estaba en un almuerzo con los amigos y ya tenía ganas.

 Por cierto la batería se quedó entre un 50-60%, y a mí con las ganas de volver a coger de nuevo la e-bike.

 Se puede pensar que este tipo de inventos están hechos para los vagos, pero pienso que el que es vago ni sale, llega un momento en que por razones de edad, problemas físicos, falta de tiempo para entrenar, o cualquier otro motivo no podemos seguir el ritmo de la cuadrilla, y solamente se sale para sufrir, lo que propicia con tristeza el abandono forzoso del grupo.

Es una magnífica opción para seguir disfrutando de la mtb, de sus rutas, de nuestros paisajes, de la naturaleza, y digo otra cosa olé por los que pueden seguir la estela sin necesidad de ayuda porque todos ellos en su tramo son unos portentos. 

                                                   FOTOS AQUÍ:

05 noviembre, 2018

Neveras de Daroca-Nueva Hermedaña (18 Ciclistas)


Moncalvillo white
28 de octubre de 2018
Distancia: 55km
Desnivel acumulado: 1291mt
IBPindex: 97

Crónica por Edu “Ayuntamiento”

Vitín, Pepón, Dieguito, Bartolo, Toño, Fran, Isra, Felix, Luis, Igor San Juan, Miguel “cuñao”, Saul, Roberto ”Montemediano”, Jorge “Buitre”, Iñaki, Diego “Buitre”, David “Reventón” y Edu “Ayuntamiento”.

Primero de todo agradecer a la mano negra de David, por señalarme en la foto para hacer de cronista. Noticia que me llenó de gozo y orgullo por la responsabilidad depositada en mi persona.

 Este domingo celebrábamos poder dormir más por el cambio de hora, por lo que Pepón decidió que las 7,30 era buena hora para salir. El invierno se había presentado este fin de semana con nieve, agua y frio por toda España. La previsión era de máximas de 5 grados en Logroño y las montañas se veían blancas, o sea todo un planazo, para más “inri” se cogió la ruta del día 1 de Noviembre y así celebrar el Halloween antes que nadie.  

Como de costumbre, el madrugón y la mala previsión del tiempo no restaron valientes a las 7,30 de la mañana en la Gasolinera de las Gaunas, juntándonos nada menos que 18 osados bikers, aunque alguno llego a las 8,00 y tuvo que ir descolgado hasta el alto de Moncalvillo, justo para la foto.


Con firme convicción y con la mirada al cielo, que estaba nublado, salimos por el camino de viejo de Alberite. El grupo iba compacto dominando el color naranja, con azules de Audi de algún infiltrado. Rápidamente pasamos el Barrio de las Bodegas de Lardero donde se habían definido los grupos, primero Sagaces y Eléctricos, y luego un grupito de BTTros con la lengua fuera, que fuimos cerrando el grupo hasta el Alto de Moncalvillo.


A ritmo de Galera fenicia el grupo no daba descanso, llegamos a Medrano y “sin parar” camino de Daroca. “Sin parar” ni a coger agua hacia la Pradera de Daroca, cruzamos y “sin parar” hasta el cruce previo a la fuente de la carretera de Moncalvillo. Todo indicaba que había prisa por llegar al almuerzo. Por fin nos reagrupamos y en  ese momento alguno se acordó de la familia del otro y viceversa.




Estábamos en la portilla a 3 grados bajo cero y con nieve en el camino, pero lo mejor estaba por llegar, “sin parar“  y con gran convicción Vitín dice: 2,7 km “pa riva” por la carretera y esperáis. En ese punto nos salimos de la carretera por la derecha a una senda de nieve virgen que nos condujo hasta Las Neveras de Daroca, que empezaban a cumplir su misión de almacenar nieve. Seguimos la senda hasta conectar con el camino del cortafuegos que sube a Moncalvillo.


Ahora con 4,5 grados bajo cero y después de abrir huella sobre la nieve, tocaba subir a la última curva de la carretera para sacar la foto de grupo, momento en el que apareció entre la niebla el Yeti de Moncalvillo, que a medida que se iba acercando cambio de cuerpo al de DavidAyuntamiento que se había equivocado de hora y llevaba toda la mañana detrás nuestro.




 Estábamos todos jodidos de frio y sin sentir las extremidades, ya que había una ventisca y unos Felis de hielo que terminaron de congelarnos. Vitín nos aconsejó que nadie se separase mucho ya que podía perderse en la bajada de la senda.


La senda de la Hermedaña tenía 10 cm. de nieve virgen y una manta de hojas de haya que camuflaba los pedrolos del camino. En un acto de fé bajamos patinando entre piedras, hojas y nieve, que sumado al destemple generalizado hacían de esta una aventura, aunque como siempre hay algunos que gozaron como enanos. Al final de la senda había una regadera de hormigón donde Saúl hizo un alarde en forma de salto y rajo la cubierta, teniendo que parchear para poder terminar la etapa. Por la pista lo que era nieve paso a ser barro, nos cruzamos con un grupo de Caracoles(Bttros Lardero) que subían a buen ritmo y a toda pastilla hasta Sorzano.


Sin mucha conversación pusimos dirección a la Grajera,  por un lado los del almuerzo que fuimos hacia Entrena, y por otro los de sin compromiso que siguieron hacia Lardero. Pasando Entrena, Javi y Edu iban tocados del etapón y del frio, siendo remolcados hasta los dominios de Tate, donde la chimenea y el almuerzo los resucitó. Esperándonos estaban Santi, Jorge, Tate y Alcalá que almorzaron como si no hubiesen estado tirando del grupo todo el día.

Como conclusión me quedo con una ruta de las que hay que tener en cuenta para días con mejor astro, donde se puede sacar lo mejor de la bici de montaña, como dice Pepón  “otro nuevo triunfo de la Cúpula en la elección de ruta” y no se equivoca. Como siempre lo mejor es el grupo de amigos y la exaltación de la amistad en el almuerzo.
Salu2. EduardoG 



02 noviembre, 2018

Pasos canadienses DH y Monkal (21 Ciclistas)



21 de octubre de 2018
Distancia: 47km
Desnivel acumulado: 844mt
IBPindex: 62



Crónica por Miguel Cuñao

  Edu"ayuntamiento", Lolo, Jero, Roberto "Montemediano", Fer, Miguel "cuñao", Fran, Dieguito, Pepón, Santi "E", Iñaki, Israel, Josema, Igor San Juan, David "Ayuntamiento", Toño, Jorge, Luis, Javi, Saul y Vitín.


Por fin hoy se alinean los astros para hacer una salida oficial dominguera. Me acerco a la gasolinera donde los mas madrugadores ya están calentando con un cafelito. Hacía tiempo que no salía los domingos y veo que la vieja tradición del pasamanos la ha cortado de raíz Pepón otorgando a todo el que lo desea un recibimiento cual oso amoroso con besitos y carantoñas.

Salimos con un buen fresquete mañanero pero con el cielo despejado en dirección a La Grajera por donde pasamos tranquilamente hasta llegar a la subida de la viña donde se empieza a hacer la selección natural en el grupo y nos pegamos el primer calentón de la mañana. 

Nos adentramos en una zona de niebla hasta pasar Navarrete donde cogemos un camino que transcurre entre viñas y que nos dejara en Hornos de Moncalvillo donde hacemos el primer repostaje junto a la ermita. En este punto nos abandonan Roberto, Jorge y David que vuelven hacia Logroño.








El resto continuamos la ruta y a partir de aquí cogemos una pista en subida con algún tramo complicado que nos obliga a echar pie debido a los pedrolos y a que alguno prepara un tapón del quince. 



Salimos a la pista que rodea la dehesa de Sotes y tras rodar un tramo por ella nos reagrupamos para iniciar la subida mas complicada del día debido al desnivel y al estado del terreno. 









Aquí Javi  se baja de su bici prestada porque dice que pesa mucho y le va lastrando, pero tras comparar con otras monturas parece convencerse de que el problema no es la bici sino el mismo que no puede con sus cataplines. 


Hoy no esta tan mal la subida y tras la primera parte que es la peor, creo que todos subimos, cada uno a nuestro ritmo, pero sin descabalgar. Llegamos al último tramo de este camino donde disfrutamos de unas vistas espectaculares de toda la ladera de Moncalvillo hasta salir a la carretera que sube a las antenas a la altura de la fuente, donde hacemos el ultimo avituallamiento. 


Cruzamos la portilla y enfilamos un rápido descenso entre la vegetación hasta salir a las praderas de Daroca. Aquí nos reagrupamos y atravesamos las verdes praderas hasta la pista que nos dejara encima de Daroca. 


De aquí bajamos por los caminos habituales y mas rápidos pasando por Medrano y Entrena. El último tramo complicado es la ya habitual senda quemada que se realiza sin sobresaltos y de aquí a Lardero donde me despido de la cuadrilla que hoy tiene como anfitrión a Luis que según me cuentan los corresponsales preparo un gran festival.


Pues esto es todo. Como siempre una bonita ruta, rápida por haber almuerzo y con la mejor compañía como siempre.