07 noviembre, 2022

DH corto (11 Ciclistas)



 

Distancia: 53km

Desnivel acumulado: 776mt

IBPindex: 51




Crónica por Dalmau



Jero, Jesús, “Matu”, Dalmau, Toño, Javi, Pedro Mari, Luis, Alberto “Solera”, “En eko”



El domingo 23 de octubre nuestro proveedor de felicidad a través de cocinas.com, cumplía 60 años de una tajada, por lo que aprovechando que el grupo está huérfano de liderato y navega sin rumbo por las praderas riojanas, se le permitió guiarnos en busca de la lluvia deseada.

El conformismo del grupo era total sabiendo que el cumpleañero nos deleitaría con un final feliz gastronómico, como no podía ser entro sitio que no fuera en su merendero cocina.com, y puedo adelantaros que los manjares de doña Carla fueron espectaculares.




Emprendíamos camino hacia la nube más densa, con un desagradable mandato sobre una injusta asignación de la dichosa crónica, la cual se te otorga por decreto, frente el vacío de poder del grupo, a cualquiera que vuelve al cabo de 6 meses habiéndola hecho la última vez.

Dejando aparte la anarquía en la que se encuentra el grupo, avanzamos dirección Hornos de Moncalvillo, no sin antes pararnos a discutir, debatir, reflexionar y argumentar por donde teníamos que subir…, ¡¡¡dios mío, a donde hemos llegado!!!, si el Rey Emérito levantara cabeza y el lesionado pastor de Palestina viera la confusión reinante en el grupo para decidir por donde hay que tirar, no habría suficientes propendios, escarnios, sarcasmos e injurias para socavar la escena vivida (¡vuelve pronto Vitín!!).




Enfilamos una cuesta hasta llegar a Hornos de Moncalvillo donde un ruido sospechoso de avería de motor nos detiene para confirmar que las bicicletas eléctricas se rompen más que el Alpine 1 de Fernando Alonso. Nuestro ingeniero gaditano, donde hace una inspección mecánica ocular y auditiva de la máquina, confirma que se trata de una avería mayor con requerimiento de asistencia técnica del niño perdido por las máquinas de combustión de alto cubicaje.




Sin dudarlo, nuestro diseñador gráfico y responsable de márquetin, se vuelve a casa con su yegua herida. Seguimos dirección a las Nenas con el sherpa letrado que intenta hacerme carreras cuando uno ha gastado todos los turrones el día antes, pero cogiendo ejemplo del cumpleañero proveedor de felicidad, yo también me dispongo a hacerle feliz mostrándome derrotado por su potentísimo físico.




Al final subimos toda la cuesta como unos jabatos alardeando al cumpleañero por sus gestas sexagenarias, enfilando la bajada por la senda DH corto, y terminando con un furioso ataque esprínt del potente sexagenario que nos dejó a todos fundidos a la altura del barro, y es que llegar a esta edad con tanta energía y felicidad en el cuerpo no tiene precio…




Por fin llegamos al punto de encuentro del almuerzo cumpleañero donde nos esperaban el niño perdido con su montura diabólica, nuestra linda ciclista latina, el lesionado pastor palestino andador (que esperamos que vuelva pronto), el último fichaje de Templo Café dispuesto a quitarle plaza a David Valero en Arabia Saudí, y el mejor vecino que pueda tener Luis, el cual nos aguardaba para acomodarnos en el merendero del festín.




Decir que donde hay una cocina.com, se come de maravilla, sin saber muy bien quién está detrás de dicha cocina, la ensaladilla rusa y los espaguetis de calamar en su tinta, estaban de ¡¡¡muerte!!!!

Felicidades Luis y que cumplas muchos más, sabiendo que todos vamos detrás de ti…






2 comentarios:

vitinbtt dijo...

Gran crónica Dalmau, ya sabes que la próxima vez que salgas te toca otra vez.
El cumple de Luis fue un espectáculo, todos los días no se cumplen los 60.
Gracias amigo.

Anónimo dijo...

Me parto de la risa con tu crónica, Dalmau. Es la mejor. Luis