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29 octubre, 2007

Castañares-100 Doncellas (11 Ciclistas)

Castañares-100 Doncellas
Distancia: 57kmt.
Acumulado 2007: 2842Kmt.
Desnivel acumulado: 692Mts
Tiempo: A la salida 4º; poco a poco fuimos quitándonos la ropa para quedarnos en manga corta (en la subida).
Terreno: Todos los caminos y pistas en perfectas condiciones; además, están arreglando la zona de Moncalvillo; así que todavía mejor.
Imagen Google Earth
Dificultad Física: Media
Dificultad Técnica: Ninguna
Imagen Compegps 1 2
Enlace Track

Jesús Delcampo, Eduardo “maquina”, David, Miguel Angel, Fernando, Jose Luis, Victor, Javi, Santi, Alberto y Tate.
Salimos dirección Albelda por el camino viejo y como de costumbre vamos de cháchara sin apretar mucho el acelerador; algunos paramos el la fuente del camino a pillar agua, continuando tranquilamente hasta el Iregua en la zona de Viguera.
Aquí, le decimos a Fernando que nos lleve por “la senda del pescador”, la que va justamente por la orilla del río, pero decide ir por otro caminito un poco alejado del agua y cuando mira para atrás, ve que los 10 que le teníamos que seguir, vamos detrás de Alberto, así que un poco mas adelante nos encontraremos.
La senda está muy bien; con alguna raíz y algún lugar con piedras pero ninguna de las dos cosas impide hacerla montados; llegamos al puente medieval que da a Islallana perseguidos por un perrazo que para nuestra fortuna no vemos hasta que no nos avisan; que es justo cuando se da la vuelta y vuelve sobre sus pasos a por otro ciclista pero sin hacerle absolutamente nada.
En el mismo puente nos agrupamos para continuar por una chopera que en esta época esta preciosa con todas las hojas en el suelo; vamos pasando uno a uno, ya que el comienzo de la senda es un poco complicado con un pequeño escalón antes de llegar al río; cruzamos la carretera de Viguera y nos metemos en otro caminito paralelo a la carretera nacional que nos lleva a “la cuesta de Castañares”; es muy cortita pero el terreno esta muy movido lo que impide subirla montado; bueno, no a todos, David y Santi, después de tres intentos consigue llegar arriba sin desmontar.
Unos pocos metros de carretera y llegamos al comienzo de la cuesta que nos llevará hasta “la regadera”; abrimos la puerta y sin demora comenzamos esta fuerte subida.
Ya está la gente intranquila por comenzar a subir y nada mas cerrar la portilla nos ponemos a acelerar el ritmo todo lo que podemos, que no es mucho, ya que la cuesta se las trae; a Eduardo lo vemos un poco al principio para perderlo de vista nada mas comenzar; sube con tanta facilidad que parece no haber desnivel; Fernando, David y Santi lo siguen (pero solo con la mirada) después Jesús Delcampo a cierta distancia de estos últimos, todos los demás sufriendo muchísimo; después de recorrer aproximadamente un kilómetro nos encontramos con la zona mas empinada y que menos mal esta encementada, un porcentaje del 21%, nos aleja aun mas de los de adelante pero conseguimos pasarlo sin problemas; aunque el desnivel decrece un poco continuamos sin poder cambiar de plato; llegamos al cruce que viene de Sorzano y ahí están esperando los del grupo delantero.
Cuando llega el resto del personal (alguno haciendo caballitos) y Eduardo se despide porque tiene un compromiso, continuamos con la segunda parte de la subida; el comienzo sigue siendo duro, y desde el principio se van alejando “los tres grandes”; los demás vamos a seguir sufriendo en solitario, aunque con mucha pendiente, al no estar el terreno como en otras ocasiones (suelto y con muchos palos), podemos subirlo con mucho esfuerzo; a los 400mts. se suaviza el porcentaje de la subida y ya es bastante mas asequible para todos; aún así nos cuesta llegar a la regadera que es donde paramos para volver a agruparnos; como es una zona sombría decidimos subir algún metro mas, donde nos dé el sol, para esperar “al señor de Pooh” y no quedarnos fríos.
Parece que ha llegado la Navidad; “Mariñas” saca de la mochila una tableta de turrón blando.. pero tan blando, que esta casi derretido; parece que nadie quiere probarlo, la pinta no anima nada, pero por no hacerle “un feo”, algunos tenemos que comer un trozo jejeje.
Nos metemos por una pista que nace a nuestra derecha, a la que llamamos “el camino de las mariposas”, y que nos llevará hasta la pista que baja a Sorzano continuando por el mismo bosque de hayas en el que hemos estado metidos hasta ahora.
Rápidamente llegamos al cruce con la pista que sube del pueblo y en ese punto nos tropezamos con el grupo “el reventón” que también están esperando a algunos que todavía no han llegado; también van vestidos de naranja, así que formamos un grupo de mas de 20 ciclistas vestidos casi iguales; después de hacernos la foto de recuerdo, unos vamos para abajo y los otros continúan dirección “las neveras”.
Han arreglado este camino; ahora parece una autopista, pero nos aconsejan bajar por otro lado ya que en la parte de abajo no han pasado la apisonadora y se hunden mucho las ruedas de las bicis; decidimos bajar por “la cuesta de las vacas”.
Quitando el primer tramo que sale de la pista principal hasta llegar a la portilla que está en mal estado, el resto de la bajada está en perfectísimas condiciones; bajamos por mitad del monte rapidísimos lo que nos hace llegar a la siguiente portilla en muy pocos minutos.
Ahora si que le dejamos a Fernando que nos baje hasta el pueblo, difícil será que en tan pocos kilómetros nos podamos perder jejeje; llegamos a Sorzano bordeando la balsa “la caparra” y unos merenderos nuevos; casi llegando, Jose Luis tiene que meterse a un sembrado por no guardar la distancia de seguridad después de haber frenado todos los que iban por delante (un pequeño susto sin consecuencias).
No paramos en el abrevadero y continuamos por el camino de costumbre hacia Logroño pero aún nos quedaba el pinchazo de Santi (lleva mas de 6 salidas consecutivas jajaja), y para no bajar las estadísticas, revienta nada mas pasar del asfalto a las piedras; Fernando se va ya que tiene prisa; y los demás también pero después de arreglar el reventón de Santi.
Llegamos a Logroño sin mayores contratiempos.
Historias:
Una ruta que salvo los 4 kilómetros de durísima subida: 11% con una zona del 21% no es muy exigente, aunque al ritmo que nos llevan, cualquier rutita parece una etapa del Tour.
Un Octubre espectacular nos está haciendo disfrutar del monte más que ningún año.
Lo de Santi es para nota; ya ha encargado unas tubeless por que está muy quemado con tantos pinchazos.

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