28 noviembre, 2018

Senda Carraspana-Senda Cañero (24 Ciclistas)


18 de noviembre de 2018
Distancia: 46km
Desnivel acumulado: 860mt
IBPindex: 70


Crónica por Ricardo “Barrankas”

Me tocó, así que a darle al teclado y a callar. Intentaré reflejar lo que este pasado domingo aconteció en nuestra habitual salida de mtb.
  Esta vez cambiamos nuestro lugar de cita habitual (la gasolinera de las Gaunas) por las bodegas Franco Españolas ya que nuestra ruta transcurre hoy, como dice el titular, por el ya súper conocido por todos “León Dormido”. 

  A las 8 de la mañana nos juntamos esta vez, una buena cuadrilla, a saber: Víctor, Pepón, Fran, Dieguito, Bartolo, Toño, Israel, Saúl, Luis, Jero, Álvaro, Igor, Pablito, Ramón, Santi, Rober, Jorge, Iñaki, Félix, Diego, David, Raúl, Pablo y un servidor Ricardo.


  Entre saludos se pasa un rato y arrancamos un poquito tarde. Vamos en dirección Oyón, charlando animadamente, hasta que llegados al pueblo y salimos del asfalto, como si tuvieran que ir a apagar algún fuego, algunos empiezan a arrear y el grupo se rompe.


 El camino ya conocido por todos, no tiene ninguna dificultad, va picando un poco con algunos pequeños toboganes, algo de piedrilla suelta en algunos tramos y media docena de charcos que suelen aguantar hasta en Julio. No deja de acompañarnos, como casi siempre al ciclista, nuestro “amigo” el viento. Esta vez, de las pocas, nos da lateral y algo favorable lo que se agradece en buena medida.
  Un pequeño susto se lleva Víctor, al evitar uno de estos charcos una rama de las zarzas de al lado le engancha y apunto esta de darse un baño.

 Cada uno a su ritmo vamos acercándonos a lo que se llama la casa rural, no sin antes saludar a los “pros” que bajan a buscarnos, yo creo que por no quedarse fríos esperándonos. En este punto el amigo Israel decide darse la vuelta, al parecer no se encontraba muy bien del todo. Una pena porque desde aquí era ya casi todo favorable. Hemos consumido una hora más o menos en llegar hasta aquí, ahora un tramo algo técnico y luego a disfrutar.


 Tenemos hasta La Población unos 400 metros, igual menos, en los que hay que aunar técnica, fuerza y pericia. Primero el camino es de hierba con alguna piedra escondida, luego se convierte en escalones de piedras y más piedras hasta llegar a la fuente y de este punto hasta el pueblo aumenta la pendiente y vuelve a ser de hierba que se agarra de una manera bárbara. A todo esto hay que sumarle el estado en el que se encuentra hoy, a causa de la niebla que ya nos engulle esta totalmente húmedo y patina que se jode. De esto puede dar buena fe cualquiera, pues no se si alguno subió todo montado, pero en especial Ramón que dio con sus huesos en tierra en el tramo de escalones, aunque afortunadamente sin ninguna consecuencia para su integridad.



 Una vez todos reunidos en el pueblo nos hacemos la foto de grupo con la iglesia y sus pórticos de fondo, comemos algo y a continuar.

 Salimos hacia las antenas. A partir de aquí todos con las luces traseras dadas para no perdernos. La primera parte sin novedad hasta que entramos en el hayedo. La niebla ha ido en aumento, el viento también y el agua que nos cae no sabemos si es producida por éste al mover las ramas o es que está lloviendo.
 Pero como una cosa no quita la otra la otra he de decir que estaba, como todos los hayedos en esta época, realmente precioso y una alfombra de hojas multicolores nos permitía transitar con nuestras monturas sin mucha dificultad.



  Después del primer tramo del camino que da la vuelta al León, en un claro, paramos. Vamos a hacer la primera de las tres sendas que prácticamente tenemos encadenadas.
  Es la senda “carraspana” en honor a quien nos la enseñó. Desde el punto en el que nos encontramos, a la izquierda, se adentra en el hayedo y sin ninguna dificultad zigzaguea entre las hayas, muy divertida y sin peligro hasta llegar a unos pequeños escalones naturales en los que se prepara un tapón al bajarse la gente de sus monturas. Alguno nos enseña como se baja todo montado, artistas hay pocos pero como decía el otro “haberlos, hailos”.



 No tiene, como digo, dificultad pero el amigo Toño, yo creo que por no ser menos, tiene su susto particular y se engancha en una rama haciéndose una avería bastante decente en la oreja y parte del pómulo, dejándole la parte del rostro ensangrentado. Todavía nos preguntamos como le pudo pasar teniendo como tiene una maestría innata para evitar esos sustos con sus espectaculares patinetas. Ponemos fin a esta senda con una pequeña rampa de salida que nos dejara al lado del depósito, cerca ya de la carretera, donde comenzamos la segunda senda.


Ésta va paralela a la carretera y la llamamos “de las palomeras”. Si la anterior no tenía dificultad esta mucho menos. Son dos toboganes encadenados, que si se tiene un poco de fuerza se suben sin ningún problema, siendo, aunque corta divertida, para acabar justo en la curva de la carretera, donde eso si, siempre tiene que haber alguien para avisar de que no hay peligro y no vienen coches.


 En esta curva nos enfilamos hacia los aerogeneradores por la gran pista de tierra para a los pocos metros meternos a la derecha y ciclar la última de las tres sendas.



  Es la senda “cañero”. Una senda que por su nobleza se puede hacer a una buena velocidad, súper divertida y nada peligrosa, aunque ayer tenia algo de “barrillo” de ese fino, consecuencia de lo que escupía la niebla, que hace que te puedas dar algún buen susto. 
  Acabada la senda, salimos a una gran pista que hacemos a buena velocidad, un poco de frío en la bajada, pero es una pista que invita a ello y aunque quieras no puedes evitarlo. Esta pista nos deja en el bonito pueblo de Labraza. Por fin hemos dejado la niebla atrás, cosa que es de agradecer.


Desde aquí tenemos que ir a Viana. Ir, si, pero no volando.
Dejamos la carretera para coger los caminos comarcales. Todo favorable, alguna risa con alguno que se equivoca de cruce, y a una velocidad bastante considerable, evitando algún charco de barro y sin ningún contratiempo nos presentamos en Viana en un “pis pas”.
 Salimos de Viana, cruzamos la carretera de Moreda y llegamos al lado de la N-111 donde nos unimos al Camino de Santiago, ya a las puertas de Logroño. De repente, ¿que ven mis ojos? Es Israel ha estado toda la mañana dando vueltas y ha salido a nuestro encuentro. (Con tal de no volver a casa ya no sabemos que hacer).

  Un último esfuerzo y se acabó la ruta. Nos queda subir un repecho del Camino que nos dejará, ya ahora sí, en casa.
Sí, sí, ¿pero en casa de quién?
En casa de nuestro amigo Fer. Hoy tenemos almuerzo. Y que almuerzo señores. No me voy a poner a decir lo que había, puesto que no acabaríamos nunca, sencillamente había de todo. Como cada año y en dos palabras (que diría otro) IMPRESIONANTE.

Lo que en aquel zulo (como alguno lo ha denominado, aunque de zulo nada) aconteció queda para los que allí estuvimos. Como siempre, risas, chanzas y bromas no faltaron.
Otro gran día de MTB con grandes amigos.
 Si algo se me quedo en el tintero lo siento, son las prisas.
Salud,
Barrancas.






5 comentarios:

vitinbtt dijo...

Muy buena crónica Richi ¡¡Y eso que no querías!!
Gran mañana, aunque con mucha niebla, pero para lo que vaticinaban no nos mojamos casi nada, un poco en el hayedo por lo que escupía la niebla en la cara norte del León Dormido.
Pobre Toño con lo guapo que se creía ahora se tendrá que hacer un poco de cirugía estética para esa orejita (antes también la necesitaba).
Menudo almuerzo nos preparó el amigo Fer (hay que reconocer que le insistimos hasta que lo hizo), no faltó de nada, ¡¡Que bien cocina Marga!!, enhorabuena para ella y para no quedarme corto también le felicito a Fer que fue capaz de ir a por el pan y después del almuerzo dejar todo recogidito.
Por cierto, alguno se tomó hasta un cubata, estará malito de los "riñoncitos" para la bici, pero para la bebida le van de cine.

Jose Eugenio Montalvo Santana dijo...

Buena crónica Ricardo para una más que buena ruta y para un exquisito almuerzo.
Se nota que la has redactado con mucho interés.
Otra buena mañana, y van...

TOÑO Pleitos dijo...

Buena crónica Barrancas!!! Qué bien escribes y qué bien te conoces esos parajes, creo que serías capaz de hacer la ruta a ciegas. Y hay que decir que en paralelo a tus dotes literarias corren tus dotes btteras; Cómo andas Richie!!! Un parajarito me dijo que le metiste 1 km/hora de media a tu adorado Pepón!!! Estás que te sales.
En cuanto a Vitín recordarle que el que necesita urgentemente una rinoplastía es él y que el Portento es guapo hasta magullado y con cicatrices.
En cuanto al Festival de Fer, hay que admitir que superó con creces las expectativas a pesar de tenerlo díficil ya que parecía la final Boca - River, que estaba anunciada pero que no llega nunca. En el almuerzo (aunque yo creo que tiene la categoría de banquete) pudimos comprobar la talla enorme de Fernando como anfitrión y la suerte que tiene de haberse casado con una cocinera tan excelsa.

Luis Martínez dijo...

Muy buena crónica Ricardo. Fue una mañana durilla por el tiempo que tuvimos pero de gran disfrute. Para fin de fiesta tuvimos el almuerzo en casa de Fernando lástima que no pudieses acompañarnos también en la ruta

israel ogrobis dijo...

Gran crónica Ricardo. Y que buen almuerzo, gracias Fernando. Ese gintonic final liberó mis riñones de todo mal.