17 abril, 2015

IV Mendavia BTT (7 ciclistas


Distancia: 106km
Desnivel acumulado: 1020mt

Israel, David, Eduardo,Diego y HogarCiclos (Tote, Ana, Igor, Javi)

Menudo madrugón nos pegamos para estar todos a las siete y media en la acera del Seminario y que frío.

Todos nos tuvimos que poner chaquetilla o el chubasquero, incluso Ana que ya acudió con más ropa que todos los demás juntos. Una vez bien tapaditos y tras colocar los dorsales, que Diego y Eduardo tuvieron la amabilidad de ir a recoger a Mendavia el día anterior, emprendimos marcha hacía Mendavia. Cruzamos el Ebro, dejamos atrás el polígono industrial y entramos en los caminos que nos fueron acercando a Mendavia siguiendo el cauce del canal dejando éste ahora a la izquierda ahora a la derecha. David nos fue amenizando contándonos sus peripecias en EuroDisney y la sorpresa que se llevo cuando allí se le abrazaban los niños y le pedían fotos llamándolo ¡¡¡Goofy, Goofy!!!. Nunca le han sacado tantas fotos y sin caerse de la bici ni nada.

El camino estaba algo roto en varios tramos con roderas y cantos. Una de estas roderas hizo caer a Ana justo delante mío, con mis reflejos y agilidad característica logre cerrar los ojos y agarrarme muy fuerte al manillar. Menos mal que ella si fue capaz de reaccionar y apartarse de un salto o hubiéramos terminado los dos en fondo del canal. En poco más de hora y cuarto nos plantamos en Mendavia con tiempo de sobra para tomar un café y hacer un ajuste en la suspensión de mi bici con la ayuda del compañero de RollerBike ya que, como bien aprecio Tote en cuanto me vio en Logroño, la llevaba totalmente hundida.

Saludos, risas, chascarrillos y enseguida nos fuimos colocando para la salida la cual, tras los pertinentes saludos y consejos de la organización, se realizó pasadas las nueve de la mañana. Salimos de la población neutralizados tras el coche de la organización y enseguida marchamos por caminos ya conocidos de anteriores convocatorias. Desde aquí ya no volví a ver a ninguno de los expedicionarios desde Logroño salvo a Eduardo "Jabali" y a Tote al que pasamos mientras atendía la avería de un compañero y enseguida me paso por encima a toda mecha. En estos primero kilómetros también vimos amigos como Eduardo "Máquina", Saul, los amigos de Lodosa y otros muchos que como podéis imaginar no los volví a ver en toda la prueba, como andan todos. Nuestro amigo Enrique de Lodosa rompió cadena en los primeros cuatro kilómetros, prácticamente en la primera subida, y decidió retirarse aunque seguro que no le hubiera costado mucho alcanzarme.

En cuanto a la ruta en si fue similar a la de otros años aunque con varios tramos al revés y alguna que otra subida nueva. La verdad que para el terreno tan pobre que para la btt tienen por allí le sacan un partido enorme consiguiendo una ruta dura, divertida, rompe piernas y con un poco de todo. La organización muy bien, excelente.

A mí la verdad que la prueba se me hizo más dura que el año pasado, los abusos cometidos durante mi larga Semana Santa, duración tipo Educador, me pasaron factura bien pronto. Desde el primer avituallamiento, a los 20 km más o menos, el dolor de riñones que sufría desde hace días fue en progresivo aumento.

Desde ese punto el ir viendo siempre delante mío a Eduardo "Jaba" me dio el ánimo y motivación suficiente para continuar a mi mejor ritmo. Mejor ritmo que, para que os hagáis una idea, le fue suficiente a un compañero con una bici de descenso pesadísima lograse adelantarme en subida haciendo caballitos. Que ganas de llorar… Solo en un punto logré pasar a Eduardo unos breves momentos los cuales aproveche para despistarme y salirme del trazado, menos mal que Eduardo vio que seguía subiendo fuera de recorrido tan contento dirección Pamplona y me dio unas voces. "¡¡¡Ande vas desustanciao!!!" o algo similar me grito, que daño le está haciendo el pueblo a este chico.

Los siguientes kilómetros hasta el fin de la prueba los pase con la vista fija en el ojete de Eduardo. Se convirtieron sus nalgas en mi fin, mi meta, mi horizonte (horizonte, esa linea imaginaria que se va alejando según te acercas, la hija de puta). Espero que en las próxima pruebas en las que coincidamos quiera seguir haciéndome este buen servicio de guía, faro de mis sufrimientos y jadeos. Es más, estoy mirando en "aliexpress" una braga tanga en naranja fosforescente para colocársela sobre el cullotte y me sirva de baliza en la noche que seguro me alcanzará en el próximo Soplao.

Bien, tras pasar la meta y reencontrarnos con los, ya aburridos de tanto esperar, resto de expedicionarios acudimos a las piscinas para comer un buen bocatita de chorizo e hidratarnos convenientemente, comentar y recuperar aliento. Además de tomar posesión de los regalos que nos tocaron a David y mí en el sorteo que realizo la organización, para envidia de algún pelusilla.

En un ratito salimos todos dirección Logroño menos Javi  Blasco, que nos acompaño a la ida pero el muy pájaro se bajo en coche. La vuelta pese a las promesas previas de ritmo tranquilo y pachanga fue una maldita contrarreloj, haciéndola más rápido que la ida. Que si el viento nos es favorable, que si que bien vamos,… cabritos. Me hubiera apeado a tirarle una piedra a Diego que nos llevaba desbocados pero como para darle con ella, ni con un rifle le alcanzo, que energía tiene el tío.

Ya en Logroño todos acudimos al París, salvo Igor San Juan que inteligentemente se fue para casa, a tomar varias pintas y abundantes patatas bravas, buen festival. A todo lo cual invito Tote como buen patrón de la escuadra especializad, ya que los siete que salimos de Logroño calzábamos máquinas de esta marca que el representa.

Ale, ya no me acuerdo de más, hasta otra.

FOTOS

2 comentarios:

vitinbtt dijo...

Muy buena crónica, esta si que se puede leer, porque las que vamos haciendo últimamente daban pena.
Menos mal que no lo confundieron con la bruja de blancanieves....

israel ogrobis dijo...

Gracias Vitín, pero ni tan buena es esta crónica ni tan malas las anteriores.
Jope, que eres incapaz de hacer un cumplido a uno sin meter el dedo en el ojo a otro.
Me lo paso pipa con vosotros, ojalá pueda escribir y leer vuestras crónicas muchos años más.