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11 julio, 2012

El Ioar 2012 (12 Ciclistas)



08 de Julio de 2012
Distancia: 73km
Desnivel acumulado: 1888mt
IBPindex: 145

CRONICA POR JESUS "EDUCADOR"

De los bikers, globeros y viceversa, o de cómo la Karmele es una aficionada a nuestro lado.


La ruta empezó a calentarse ya el sábado por la mañana donde algunos cotilleos y correveidiles hicieron que alguno se quemara las escamas y otros el hígado. Pero no contentos con afilar los cuchillos en momentos de relajación y sosiego, nuestros protagonistas btteros decidieron que había mucho filo que sacar también el domingo por la mañana.

Empieza la ruta en Franco-Españolas a las 7 de la mañana, con fresquillo y sueño, ¡que bien se estaba en la cama!, salimos en dirección al leoncito. Echando la vista atrás vemos que llegan en el último momento el Chifli y Eduardo Maquina del que ya hacia tiempo que no contábamos con su grata presencia.

Santi va diciendo que a las 12 hay que estar en Logroño, y alguno piensa por dentro que pa mandarle a … no hace falta tener tanta prisa. Sin embargo parece que la gente esta fuerte y mas o menos vamos en grupo hacia la casa rural, bueno en grupo excepto por un díscolo mendocino, http://enciclopedia.us.es/index.php/Mendoza_(Argentina), que se empeña en romper nuestra unión y abandonarse a su propia suerte, tanto es así que de lo fuerte que iba ya no le volvimos a ver el pelo. También echamos de menos la llamada de Toño a las 8 de la mañana, seguramente le daría vergüenza volver a llamar.

En la casa rural casi no se para y a buscar el camino de la derecha para salir a la carretera, teniendo que atravesar un campo de trigo que ya estaba para recoger. Últimamente nos estamos acostumbrando a esto de atravesar sembrados.

Carretera y senda para abajo hacia Marañón donde cogemos agua y rápido otra vez hacia Genevilla, esta vez llaneando por anchos caminos. Por si no os habéis dado cuenta a los que iban los últimos casi no les dejaban ni bajarse de la bici. Llegamos al nacedero donde almorzamos un poco y cogemos agua del manantial pero por supuesto sin perder demasiado tiempo, aquí nos abandona el Chifli, que ya parecía fundido en la subida al león dormido y además tenía que estar pronto en casa.
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Caminos rotos hacia la subida de la jornada y Víctor ya va calentándonos la cabeza que son 7 kilómetros al no se cuantos por ciento. Que gran verdad es aquella de que la felicidad es directamente proporcional a la ignorancia. De todos modos mis recuerdos, que mas tarde comprobé que no me fallaron, me dicen que una gran parte de la dureza va a estar en la cantidad de piedra suelta.

Empezamos a subir, algunos despacito y otros rapidito, pero cada uno buscando su ritmo para poder terminar la ascensión, que mas tarde comprobamos que nos costo alrededor de una hora y efectivamente las piedras hacen que muchos tengan que echar pie a tierra.

Los primeros los de siempre y los demás como podemos llegamos a las antenas para contemplar la espectacular panorámica y seguir chafardeando. Nos tiramos otra vez hacia abajo para buscar la entrada de la bajada y tras varios despistes que nos ocasiona el GPS, ya no te puedes fiar ni de las maquinas, conseguimos encontrar el camino, y como dijo la canción: una piedra en el camino me enseño que mi destino… Bueno pues así libramos como pudimos la zona de piedras sin demasiadas consecuencias, excepto por Víctor que luego me comenta que se ha torcido el pie y tiene un pequeño esguince. Esperemos que no sea nada.

Seguimos dirección a Azuelo, pero por casualidades del destino, llegamos a un cruce donde empieza el show, que si es por aquí, que si el track va por allá, que si póngame cuarto y mitad… Total que nos saltamos el track para bajar mas directos pero algunos se saltaron el cruce y encontramos el camino por nuestra buena estrella. En Azuelo cogemos agua y después de que Pepa y Avelino no se pusieran de acuerdo sobre la cuadratura del circulo, cosa que sorprendió a propios y extraños, seguimos para buscar la ultima subida del día hacia los aerogeneradores.

En los aerogeneradores decidimos que Termi nos guíe hacia Aras, donde Santi decide tirar por carretera ya que se le hacia tarde, fijaros si fue rápido que eran aproximadamente las 12 y diez y el siempre mantuvo que a las 12 estaba en Logroño.

Después de decir adiós a Marty McFly, seguimos hacia Viana, camino de Santiago y a Logroño que la ruta ya ha estado bien. Aquí nuestro amigo David me dijo que tenia que contar algo en la crónica, pero como le invité a que la escribiera el si quería poner algo, pues va a ser que no.

Bueno y me despido hasta la crónica del Ioar del año próximo que será cuando vuelva a dedicaros unas líneas.
FOTOS AQUI:


 Y AQUI:


2 comentarios:

Vitinbtt dijo...

Muy buena crónica Educador, como se nota que has estado dando clases.
Lo del Chifli está muy bien puesto jajaja.

Anónimo dijo...

Que bien escribes Edu-xador y ademas viajad a Mendoza