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22 abril, 2010

Castillo de Daroca-Senda del Molinero (15 Ciclistas)

18 de Abril de 2010

Distancia: 51Kmt.

Acumulado 2010: 1302Kmt.

Desnivel acumulado: 978Mts.

IBPindex: 92.00

perfíl

Imagen Google Earth

Track

Crónica por Diego “Carraspanabike”

David, Miguel, Javi”yatedigo”, Jorge, Victor, Fernando, Diego, Pepon, Alberto”solera”, Santi, Jero, Mariano, Tate, Jose Luis y Eugenio.

Después de varias semanas sin salir con el grupo, voy con tantas ganas que llego el primero a Las Gaunas. Poco a poco van apareciendo OR’s por todos los lados hasta que, cuando parece que no va a venir nadie más, comenzamos a rodar pasadas las 8. Salimos tranquilamente en dirección a la Grajera y en seguida nos encontramos con el grupo de Rutas Moncalvillo, con los que vamos rodando hasta llegar a La Grajera, momento en que los lobos, con el hambre que les caracteriza, se meten por la trialera mientras que los demás seguimos por el camino. Al llegar a los asadores Javi "Yatedigo" se desmarca para subir una de las muchas rampas, pero se le atraviesa y cuando está a punto de coronar se tiene que bajar de la bici y se ensucia la ropa. Poco más tarde nos alcanza Jorge (el Hombre Tranquilo) que salió de casa “un poquito tarde”.

Seguimos en dirección a Navarrete con el único contratiempo de algunas gotas de lluvia que amenazan con aguarnos la mañana, pero que no fueron a más.

Después del piscolabis de La Grajera empezamos con el aperitivo: el Culebrón. Todos lo acometemos con ganas ya que tenemos mucha hambre de bici, pero poco a poco la gente va desistiendo y sólo unos pocos logran subir la cuesta entera. Yo, en un alarde de estupidez, decido subirla también; ésto, y el empacho de bici que llevo esta semana, me pasarán factura el resto de la ruta relegándome a los últimos puestos.

Después de este primer atracón, un digestivo: vamos por el embalse de Valbornedo por un camino tendido pero que va picando para arriba hasta llegar a las inmediaciones de la Dehesa de Hornos. Ya se están formando los primeros grupitos: los lobos por delante y los corderitos por detrás, y en medio el resto. Antes del primer plato del día nos reagrupamos, aunque no sirve de mucho ya que al poco de empezar la subida a la dehesa ya vuelven a estar cada uno en su sitio. Al terminar este primer plato, los corderitos aprovechamos un pinchazo de Santi para intentar adelantarnos algo en la senda de bajada hacia Daroca, pero los lobos, en su ansia, no nos dan ni 100 metros de ventaja.

Llega el plato fuerte del día: la subida al Castillo de Daroca. La verdad es que algunos no teníamos ni pizca de hambre, pero ya que estábamos allí….. Después de coger agua en la fuente de Daroca, empieza la subida por la casa rural, y pedalada a pedalada, cucharada a cucharada, nos vamos terminando este cocidito que nos ha preparado hoy el Boss. Llegamos al cruce con el camino que sube desde Sojuela. Ah, no, que no terminamos aquí, que hay que bajar un poco para volver a subir otro montón. Que no quieres otro cazo? Pues cazo y medio. Bajamos un corto tramo por el cortafuegos y torcemos a la izquierda para coronar el castillo. Algunos intentan subir montados hasta arriba pero más pronto o más tarde todos acabamos echando el pie. Las vistas desde arriba son impresionantes: una espesa niebla las tapaba, pero son impresionantes.

Tras este cocido otro digestivo: la senda de bajada espectacular, con unas condiciones de agarre que no siempre son tan buenas como hoy. Las malas lenguas dicen que alguno se empachó de digestivo y tuvo un revolcón por el suelo, pero no sé si creerles. Tú que dices, Fernando? Otra copita de digestivo en forma de camino rápido nos deja al comienzo de lo que será el postre de este festín. Se trata de una degustación de los dulces de la casa: una subida del 512% de desnivel (o más) que nadie salvo Jorge logra subir entera, un corto tramo por el pinar, la V, otro tramo por pinar y la subida por el barranco hasta el comienzo de la Senda del Molinero.

Con las fuerzas ya justas y con un empacho de campeonato, llegan los cafés y los chupitos. Comenzamos la bajada de la Senda del Molinero, cada uno a su ritmo, los de delante a toda leche y los de detrás más tranquilos. Ah, no, me dicen que los de delante no iban a toda leche porque había uno que baja muy lento haciendo tapón; y porque al final se ha apartado, que si no le pasan por encima. Yo no lo he visto, y tú Fernando?

Llegando a Sojuela, pincha Víctor, por lo que le esperamos en la fuente del pueblo. Como algunos tienen prisa por ir a echarse la siesta después de esta comilona deciden ir poco a poco hacia Logroño, y no les veremos más. El resto esperamos hasta que el Boss repara el pinchazo y continuamos a Logroño. Pero no habíamos terminado de comer ya??? Pues no, ahora vienen los pastelitos. El grupo se empieza a estirar y a ir cada vez más rápido. Yo que ya tengo un empacho considerable digo que ya está bien de pastelitos y desisto de seguirles (creo que Jorge no comió ningún pastelito), así que desde Lardero me voy derechito a casa.

Para celebrar tan deliciosa ruta, nos fuimos a almorzar donde Gerardo, donde se nos juntaron algunos antiguos amigos y compañeros de fatigas.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

muy buena tu crónica, comedida pero quedan claros todos los seudónimos y alias empleados.un saludo jero.

Anónimo dijo...

Tragón.