09 febrero, 2012
La nieve en Clavijo (2 Ciclistas)
__ ¿Dónde vas?
__ A casa, en las Gaunas no hay nadie y está lloviendo.
__Venga Javi, que son cuatro gotas y el tiempo va a cambiar…
Ya en la gasolinera, decidimos que vamos a hacer, yo digo que a Clavijo y Javi que a Alberite a tomar un café con leche y para casa. Pues nada, salimos a las 8,15 hacia el pueblo, no hace frio, dos grados y no hace mucho viento, llegamos a Alberite y le digo a Javi
__¡Venga, con dos cojones y a Clavijo
__No me jodas, que la liamos…
__¿Subimos por la carretera, es que los caminos estarán de barro?
Cuál fue mi sorpresa que me dice que nunca la ha subido desde que la habían arreglado. En la Unión empieza a caer copos ¡Dios! asfalto y nieve creo que el orgasmo pronto va a llegar. Subimos juntos y ya en Clavijo está nevando, paramos y sacamos unas fotos, cuando está desprevenido le digo a Javi
__¡Con dos cojones y a la Hoya!
__No me jodas, que tengo los dedos que no los siento ¿Porqué no subimos al monasterio y nos damos la vuelta?
Dicho y hecho, subimos y cada vez nieva más y sopla el viento que jode, ya arriba sacamos unas fotos, pensaba que me iba a hartar de sacar fotos pero de repente un pitido ¡batería baja! La madre que la parió, se acabó hacer fotos. Bajamos con cuidado ya que la nieve estaba helada.
__¿Qué, seguimos un poco más?
En este instante me di cuenta que me iba a mandar a la mierda y no me extraña, con la paliza que le estaba dando y así ocurrió.
__¡David, lo siento pero me duelen mucho los dedos, yo me vuelvo!
__Ya lo siento, pero yo voy a intentar llegar a la hoya.
Nos despedimos, y aquí empieza lo que iba a ser uno de los mejores momentos que haya pasado montado en una bici, bajo hasta la portilla y veo que las vacas están bajando.
__¡Joder! Tengo que subir por la nieve esquivando vacas, como se resbale una o derrape yo la liamos parda.
Al final consigo pasar entre ellas sin problemas, cada vez nieva más, un silencio sepulcral solo roto por el ruido que produce mis ruedas al romper el manto blanco que tengo delante de mis ojos y que me rodea, no se ve un alma… ¡Ahh! El primer orgasmo de la mañana. Esto es impresionante, voy subiendo cada vez con más dificultades, hay más nieve, verme solo en este paraje no se puede explicar, por fin voy llegando al final del pinar, consigo coronar sin echar el pie a tierra, paro, miro alrededor…una pasada y sin poder sacar una maldita foto. En este momento se me va la cabeza y casi decido bajar hacía Nalda, pero al no tener carga en el móvil no me arriesgo. Decido subir hacía la Hoya, pero casi al final de la primera rampa me doy cuenta que no voy a poder, así que me doy la vuelta para Clavijo. Bajo con cuidado paralelo a mis rodadas de subida, sigue el silencio y sigue nevando ¡Ahh! Mi segundo orgasmo. Sigo bajando y veo las vacas abajo junto a un tractor y un tío que no sé que me está gritando ¡Tas loco, ande vas! o algo parecido digo yo.
Bueno ya estoy en Clavijo, bajo por detrás del castillo, aquí ya no nieva, y ya en Alberite empieza a llover y a pegar el aire, este es el peor momento de la mañana, lloviendo que da asco y aquí se acaba lo que para mí fue una aventura. Espero que a Javi no se le haya caído ningún dedo por el camino.
18 octubre, 2011
Euskadi Extrem 2011
Euskadi Extrem 8 y 9 de Octubre 2011
174 Km 5421 m. desnivel
1º jornada 112 Km. 2621 metros de desnivel
2ª jornada 62 Km. y 1800 m. desnivel.
Crónica por Tate”Pin”.
Juanan y Ramón de Gallinero, Josean de Navarrete, David de los sandalios, dos amigos de Tarragona (Santiago y Carlos) y Tate.
La noche del viernes llegaron los amigos de Tarragona y los llevamos a tomar unos vinos por la laurel; al día siguiente madrugón y Ramón nos pasa a recoger.
No se sabe muy bien cómo, nos encontramos los últimos de 500 ciclistas en medio de Labastida una fresca mañana. Yo no tengo claro si vamos a vendimiar, a trabajar u qué. Damos una mini vuelta a Labastida y empezamos a subir suavemente en dirección norte. Pistas en buen estado que se habían mojado suavemente y por lo menos no levantaban polvo. Ninguno conocíamos ese paso de la sierra de Cantabria muy cercano a las conchas de Haro que nos llevó hasta Ocio. A partir de este momento tomamos el GR1 por una sendita que no abandonaríamos en un largo trayecto. Comienzan los pinchazos en la peña, atascos y demás cosas típicas en estas pruebas; pero ya vale de tonterías y empezamos a subir la sierra de Portilla por una pista en buen estado. Las broncas de siempre: los que no suben montados no dejan subir al resto y demás. Arriba estaba la Cruz Roja que nos prevenía de una bajada peligrosa, que no lo fue; bueno para algunos sí que perdieron material, porque el espectáculo de botellines de agua, cámaras y demás objetos varios esparcidos por la pista, parecía que aquello era un pasillo del Decathlon. Llegamos al primer avituallamiento en Berantevilla. Comemos algo y salimos pitando que todavía sólo hemos hecho la cuarta parte de la ruta. Está nublado, no llueve y el aire es fresco
Atravesamos otro par de pueblos y seguimos por el GR1 que sube por una senda bonita con muchos atascos hasta cerca de la ermita de San Pormedio creía yo, porque íbamos pasando entre la gente, pero luego Ramón me dijo que era San Formerio. (cada día estoy más teniente). Una agradable sendita de bajada con perros sueltos incluidos y empezamos a bordear Miranda por el norte que se nos hizo un poco interminable porque habían pasado otros 10Km y seguíamos viendo Miranda. Casi todo el trayecto era pista y el recorrido se hacía un poco, bastante aburrido, nos acordábamos de la belleza del año pasado.
Cómo no podía ser de otra forma, Ramón decide que este año también va a romper el cambio y nos damos cuenta que la pieza que une el cambio con las roldanas está rajada. Buen disgusto y la duda surge: este año tampoco acabamos.
Varios pueblos más adelante, todos muy cuidados y con bonitas iglesias románicas llegamos a un lugar fantástico que son las salinas de Añana. Son un conjunto de miles de plataformas dónde se deposita la sal que lleva el agua del río. Es un lugar que merece la pena volver a visitar y dónde paramos a comer en el avituallamiento un par de bocadillos. Ramón y Santiago hablan con los mecánicos de la prueba y uno deja el freno como lo llevaba (sin líquido) y a Ramón le hacen un apaño que dura hasta el día de hoy. Simplemente dos agujeritos y dos bridas. Yo pongo una cámara porque pierdo líquido a chorros y nos damos cuenta que Ramón y yo somos los últimos, ya que estuvimos parados más de una hora y todos los otros ciclistas habían seguido, ¡que asquerosos y poco solidarios con nosotros! Así que decidimos zurrarnos de lo lindo y nos impusimos un ritmo duro que nos llevó al nuevo centro btt de Álava y al último avituallamiento de Cárcamo en un pis pas; tanto es así que pillamos a nuestros compañeros. El control de paso se cerraba a las 17:00 y pasamos como a las 15:30 y enfilamos a subir lo más duro del día, primero por carretera y luego una pista interminable que bordea Guinea, si si, ya estábamos en Africa, y casi nos deja en el Kilimanjaro. Alcanzamos la cumbre de la sierra de Arcamo y nos encontramos allí un par de tipos tocando la Txalaparta con un frío de narices, que espero que los habrán rescatado o al menos les hayan quitado las pilas.
A partir de este punto yo tuve la sensación de que empezaba la prueba, el Euskadi profundo. Vino Txirimiri con nosotros todo el resto del día y empezamos a sufrir aire y fresco. Las máquinas de hacer barro que habían estado paradas varios días, empezaban a funcionar e incluso nos hicieron cambiar un poco el descenso porque habían trabajado mucho en algún tramo. Comenzamos a llanear por las campas dónde dicen que está el salto del Nervión, que hay loberas y demás y la verdad es que se veía bien poco; ya sólo queríamos llegar. El último descenso hasta Delika era una sendita entre hayedos para tomar después la carretera y llegar a Orduña sobre las 18:30.
Buenos platos de pasta, duchas con ríos de barro en el polideportivo, cientos de bicis en el frontón, un par de cañas y pal albergue en el autobús, dónde estuvimos de tertulia con el resto de la expedición logroñesa porque dormíamos todos en el albergue.
Txirimiri en vez de etxarse a dormir decidió salir a tomar copas toda la notxe porque estaba tan a gussto con nosotros que no nos dejó hasta el mediodía del domingo.
Claro txirimiri estaba tan kontento que animó a las lodomakinasss y al día siguiente encontramos todo tipo de barros: barro negro en zona de pastizal, barro gris de pista, barro color diarrea en las sendas, barro marrón oscuro en el hayedo…..etc.
El comienzo del día, ¡puesss lloviendo joder, que es el tiempo que debe hacer en Euskadi para que lo veáis todo tan verde!!! decía una neska polita que nos animaba al subir el primer puerto por carretera. Nos desviamos hacia la izquierda para seguir subiendo y ni tan mal porque íbamos por un riito gris, pero arriba en la cumbre, ay, ay, ay. Comenzó el llanto y crujir de dientes. Algún charco tremendo al que algún ciclista cayó de cuerpo entero; el resto piernas negras de barro, bicis que no giran, zapatillas con un par de kg de más y así llegamos hasta un poco antes de Lezama dónde un buen vasco nos sacó una manguera para desproveer a nuestras monturas de varios kilos de más. Allí coincidimos con los amigos de Arnedo. Ya en el pueblo avituallamiento y salida para la segunda subida del día a un lugar que dicen que es muy bonito. Subimos rápido entre pinos con tramos muy pendientes asfaltados o con hormigón y una vez arriba comenzamos lo que debe ser un precioso descenso a Llodio por un camino en el hayedo. La primera parte estaba medianamente transitable, pero en la segunda las lodomakinas habían hecho horas extras así que llegamos a Llodio sin una parte de nuestro cuerpo o bici por cubrir con el barro.
Comimos, y lavamoss bisisss otra ves y la organización empezó a negociar con nosotros la subida de la última cumbre. Los lugareños decían que ni se nos ocurriera, auguraban muchos Km. con la bici al hombro tanto de subida cómo de bajada., la organización nos proponía ir en tren o en autobús propio hasta Bilbao o que igual se podía subir…..pero bajar no. Nosotros teníamos claro que íbamos a terminar como fuera, así que prontos y bien mandaos nos echamos a las carreterasss de los vascos y las vaskass e intentamos llegar a Bilbao.
Debo decir que jamás me hubiera planteado lo difícil que puede ser llegar a una ciudad como Bilbao en btt a un punto concreto, pero gracias a la pericia de Ramón David y un korrikolari que nos reseguía cuando nos equivocábamos y nos rectificaba nuestros pasos, conseguimos enlazar con el track y llegar a Bilbao sorteando tranvías coches y vaskos y vaskas que no tenían barro en sus cuerposss.
Llegada emocionante junto al teatro Arriaga sobre las 15 horas; fotos, bocatas y duchas para humanos y máquinas en el polideportivo de Mirabilla y después, puessss a tomar unos txiquitos por Bilbao, ya con un sol de narices y con las lodomakinas de huelga ya se sabe Euskadi es así.
Entre el barro y txirimiri no nos habíamosss dado cuenta que habíamosss perdido a Santiago, que se fue con otro ciclista unos 7 Kms. a tomar por saco y que llegó de milagro al autobús.
En fin; una aventura deliciosa; el recorrido no tan bonito que el año pasado porque tiene más pista y asfalto, pero el placer de haber terminado una marcha que para los lugareños no es ni dura, ni muy dura solo exxxxigente joder!!!
Faltan algunas fotos que ya iré añadiendo
https://picasaweb.google.com/tatepinillos/EuskadiExtrem2011?authkey=Gv1sRgCKf975XymOTnJg
23 marzo, 2011
Logroño-Ezcaray-Pazuengos (23 Ciclistas)
20 de Marzo de 2011
Distancia: 127km
Desnivel acumulado: 2080Mt
IBPindex: 171
Ismael, David, Alberto”solera”, Santi, Jesus”chifla”, Pepón, Vitin, Mario, Jesús Delcampo, Winnie, Iñaki y Jesús (un amigo suyo); Enrique y Unai de Lodosa, Iván, Josema y Pichi de Rutas Moncalvillo y Fernando “Sandalio”; estos desde Logroño. De Nájera: Diego, Mariano, Ricardo, Miguel Ángel y José Luis.
Salimos de Logroño puntuales y tranquilos, en el alto de la grajera nos pitan unos coches desde la carretera, son los 5 que van hacia Nájera para salir desde allí, pasamos Navarrete y continuamos por el camino de Santiago hacia Nájera pasando por el alto de San Antón, ahora nos dirigimos hacia Azofra y cuando estamos saliendo de Nájera vemos uno de naranja que viene hacia nosotros, es “el niño” que ha roto la piñonera cerca de Azofra y se tiene que volver al coche.
En Azofra hacemos la primera parada de la mañana para coger agua, algunos tomarse un café, otros comprarse un bocata y todos comer alguna barrita para continuar “viaje” y eso hacemos sin demorarnos mucho, próximo destino Santo Domingo. A partir de aquí se comienza a aumentar el ritmo y se forman varios grupos, nos metemos por la vía verde avanzando rápidamente, ahora en dos grupos hasta llegar a Ezcaray donde estaba programada la segunda parada de la mañana y así lo hacemos; no sabemos nada de los “Sánchez” y “El Trankas y El Barrankas”, pero ya nos tropezaremos con ellos más adelante.
Comenzamos la subida por el GR hacia Turza, se va ascendiendo por un camino que rebosa agua por todos los lados, a veces con piedras, otras con hierba pero en todo caso precioso, después de recorrerlo durante 4 km llegamos a la aldea y ya escuchamos a lo lejos las voces de Miguel Ángel advirtiéndonos su presencia un poco más adelante pero nosotros tenemos que parar ya que nos faltan 2; unas llamadas de teléfono y nos dicen que no pueden continuar ya que van acalambrados que nosotros sigamos.
Ahora atacamos el último kilómetro para coronar en el refugio de Bonicaparra (en esta zona pase el peor momento de la mañana), arriba ya nos estaban esperando los “najerinos” por lo que afrontamos la bajada del GR todos juntos; una maravilla, algunos bajamos por la senda marcada y otros lo hicieron monte a través por una alfombra verde disfrutando como enanos, una maravilla.
Cruzamos un riachuelo y afrontamos la última subida gorda de la mañana ¡y qué subida! Mientras el grupo delantero avanza hacia Pazuengos, otros nos quedamos un poco a esperar a los que vienen rezagados para comenzar la subida con ellos, llegamos a un cruce y al no ver a nadie nos suponemos que se han marchado hacia Pazuengos ¡que no es por ahí!, así que mientras Pepe baja a buscarlos al pueblo y yo los espero en el cruce, el resto sigue sin parar hacia la cima de la ruta, nos quedan solamente 2km pero son realmente duros y las fuerzas, después de 75km ya van escaseando; arriba, Mariano, Ricardo, Miguel Ángel, Diego y Winnie nos dicen que ellos siguen solos para no tener que ir forzados y no lastrar al grupo.
Después de un pequeño cumbreo donde vemos de cerca la nevada que había en San Lorenzo comenzamos una bajada de vértigo y la realizamos rapiditos, descendemos 533mt en 4km por un robledal maravilloso aunque no nos da mucho tiempo de fijarnos en el paisaje, bastante tenemos con ver la pista y procurar no quedarnos sin frenos.
Pasamos por Lugar del rio y San Millán por la carretera, nos metemos por las piscinas de Berceo y aquí pillamos un camino que siempre cuesta abajo nos deja en Badaran donde ya teníamos prevista la última parada para comer, beber y descansar un rato; Santi se da cuenta que ha roto el eje del basculante de su bici y decide, con buen criterio, hacer el resto de la ruta por carretera ya que parecía que iba en un barco.
Camino Nájera con una inclinación siempre favorable y al llegar a las peñas nos metemos por la senda “paraleta” y remontando el río Najerilla llegamos al pueblo; continuamos sin parar, solo nos queda el alto de San Antón como mayor dificultad; cuando comenzamos a subirlo Alberto”solera” nos comenta que no va a seguir con nosotros ya que se le están hinchando los pies y no puede dar pedales, que se va a quedar en su casa de Ventosa; los demás afrontamos los últimos kilómetros como podemos y unos pueden más que otros así que en dos grupos llegamos a Logroño donde nos despedimos de nuestros amigos de Lodosa, alguno se va a casa y otros acabamos la ruta con unos cubos de cervezas, unas patatas bravas y una tortilla de patata.
La zona entre Ezcaray y Lugar del Rio es totalmente aconsejable, un espectáculo para la vista y para nuestro deporte favorito.
OPCIÓN D
Crónica por Diego
La ruta prevista para el día de hoy es de las que se recuerdan durante mucho tiempo, por la dureza debida, principalmente, al elevado kilometraje (120 km) y, también, al ritmo previsto, ya que la intención era llegar a la hora de comer.
Por este motivo, algunos decidimos hacer una ruta similar algo más corta, empezando y terminando en Nájera, la denominada Opción D.
Así, Miguel Angel, Ricardo, El Niño, Mariano y Diego quedamos a las 7:20 en las Gaunas y a las 7:30 partíamos en los coches camino de Nájera. Al pasar frente al alto de la Grajera saludamos al nutrido grupo de aguerridos valientes que habían decidido hacer la ruta completa.
Una vez en Nájera, preparativos y a las 8:00 empezábamos a rodar, saliendo de Nájera por el Camino de Santiago. El cielo despejado se ha cubierto de nubes que no presagian nada bueno. Con 5 graditos de temperatura, las primeras rampas nos permiten entrar en calor. No habían pasado ni diez minutos cuando El Niño tiene que volverse por rotura de casette. El resto nos despedimos de él y continuamos a ritmo tranquilo en dirección a Cirueña
En Cirueña, nos hacemos un poco de lío con la urbanización, pero un amable señor que estaba en una rotonda nos saca de dudas y nos dice por dónde se continúa hacia Santo Domingo. Llegamos a Santo Domingo y, sin entretenernos, enfilamos la vía verde, que se nos antoja como una eterna recta donde el final parece no llegar nunca. Siempre de charla y con buen humor vamos rodando camino de Ezcaray, procurando que la distancia entre el primero y el último no superase los 25 metros.
La animada charla nos hace más llevadero el tedio de la tremenda recta, en la que nos cruzamos a algún que otro ciclista. Y casi sin darnos cuenta llegamos a Ezcaray, parando en la estación a tomar un cafelito caliente y comer algo para afrontar la subida a Turza.
Después de la foto de familia empezamos con mucha tranquilidad a subir a Turza. Después de la monotonía de la vía verde, algunos agradecemos un camino tan divertido, con piedras que sortear y riachuelos que vadear, aunque otros van maldiciendo para sus adentros por no poder contar con el desarrollo adecuado a este terreno.
Se han disipado las nubes y el sol empieza a calentar, lo que agradecemos. Nuevamente, entre risas y resoplidos vamos dando con la subida y llegamos a Turza, donde paramos un momento para comer algo e inmortalizar el momento. Tras reponer fuerzas acometemos el kilómetro de rampas que nos queda hasta el refugio de Bonicaparra. Mientras subimos oímos a gente dando voces por la zona de Turza.
En Bonicaparra nos comemos el bocadillo y desplegamos los paneles solares para recargar energía, charlando con otros ciclistas que vienen de Santo Domingo. La verdad es que ahí arriba, con el día tan bueno, y la tranquilidad del paraje, se estaba en la gloria y daban ganas de echar una siestecita.
Después de descansar, reanudamos el camino en dirección a Pazuengos. Nada más montarnos en la bici aparecen un montón de ciclistas jadeando y resoplando, que vienen de Turza como motos. Pero si son nuestros amigos!! Tras un breve saludo nos unimos al grupo y salimos hacia Pazuengos como balas ya que el terreno es en ligero descenso. Al llegar al abrevadero cogemos el GR que baja hasta las inmediaciones de Pazuengos. Como van como caballos desbocados se pasan el desvío y llegan hasta el pueblo, lo que provoca el enfado de Pepe. Así que entre juramentos y gritos volvemos sobre nuestras rodadas para comenzar la última subida del día que nos dejará encima de Lugar del Río. Como el resto del grupo lleva un ritmo más fuerte que el nuestro, decidimos dejar que vayan ellos por su cuenta y así no retrasarles, recordándoles que hay coches de sobra por si alguno quiere o necesita parar en Nájera, ya que alguno iba bastante mal.
Y así, restaurada la tranquilidad, los integrantes de la Opción D y Winnie, que se nos ha unido, continuamos con nuestro ritmo pausado, disfrutando de los maravillosos paisajes que atravesamos, de lo verde que está el campo, de las vistas inmensas que tenemos, de la sierra del San Lorenzo totalmente nevada, del sol, de los pájaros, del ratito tumbados en la hierba, de lo que hemos subido, de lo que vamos a bajar, en definitiva, del estupendo rato entre amigos que estamos pasando.
Al comenzar la bajada, mientras unos bajan con normalidad, los más cafres tiramos para abajo como balas, saltando en todos los taludes que hay en el camino para desviar el agua, volando por encima de las ramas que salen disparadas en todas direcciones. Casi llegando abajo me doy cuenta de que una rama me ha cortado la sirga del cambio. Intentamos arreglarlo pero, afortunadamente, casi todo lo que queda es cuesta abajo, por lo que, sin llevarnos mal rato, decidimos continuar aunque tenga que hacer el resto del camino con el piñón pequeño.
En San Millán nos cruzamos con el Falso OR, al que dirigimos una mirada furibunda de reojo. Nos hacemos una foto de familia y continuamos, y al poco rato llegamos a Badarán, donde hacemos el último avituallamiento.
Tras descansar un rato, echamos un último vistazo al San Lorenzo e iniciamos la última parte de nuestra ruta, que cubrimos en apenas media hora. Después de disfrutar una vez más de la Senda Paraleta llegamos a Nájera a las cinco de la tarde con la agradable sensación de haber Disfrutado de un día de bici con amigos.
Los datos de nuestra ruta son:
Distancia: 75 km.
Desnivel: 1.498 metros
Tiempo Pedaleo: 5:18
Tiempo de Disfrute: 9:00
Velocidad Máxima: 58 km/h
Velocidad Ascenso: la justa
Velocidad Media: la idónea para Disfrutar
PD. Crónica especialmente dedicada a Jorge, del que tanto hemos aprendido y tanto nos queda por aprender, y a Juan, convaleciente de su lesión; los dos habríais Disfrutado tanto como nosotros de esta ruta.
