28 junio, 2022

Las Pozas de Cleto (10 Ciclistas)

 




CAMINO A LAS POZAS DE CLETO

19 de junio de 2022

Distancia: 49km

Desnivel acumulado: 898mt

iBPindex: 58





Crónica por Edu “Ayuntamiento”



Edu “jabalí”, Dieguito, Javi “pinchazo”, Rubén “pinchazo”, Edu “Pinchazo, Tomás, Pepón, Vitín, Felix, Fer, Israel, Edu “Ayuntamiento”, Javi, Toño y Pedro Mari.



Ultimo domingo de la primavera, las piscinas abiertas, alerta de altas temperaturas en todo el país, anulación de las pruebas deportivas por peligro de golpes de calor, y hay cosas que no se cambian, mas en concreto, la quedada de Andanzas en la gasolinera de Las Gaunas a las 8 de la mañana, da igual inverno o verano, calor o frio. En este caso con máximas de 43 grados en Logroño y media Navarra ardiendo, van apareciendo los chiflados de la BTT junto al surtidor.




Ya en la gasolinera algunos comentábamos como olía ha quemado de los incendios de la Ribera Navarra, estaba claro que al norte no se podía ir, y teniendo en cuenta que la temperatura era alta, Pepe puso rumbo al sur para darnos una grata sorpresa.



A la pregunta de ¿dónde vamos hoy?, siempre se contesta que al monte, pero en esta ocasión había trampa, como excursión de fin de curso nos tenía preparados un bañito en las pozas de Cleto para regocijo del populacho.



Sin más dilación por la trasera de la gasolinera en dirección a Clavijo, pasamos tranquilos hasta Alberite, para cruzar el Pueblo por medio y subir las Bodegas hasta el desvío de La Unión, donde coincidimos con otro grupo de beteteros, que terminamos adelantando. Al llegar a la Unión repusimos agua y aliento, y sin pensar mucho parriba por la senda verde.




Cada uno a su ritmo dentro de los pulmonares, aunque Jaba daba algún síntoma de sufrimiento, mientras el resto disfrutaban del solecito y el buen firme del camino. Llegando a Clavijo por la roca comprobé un atajillo previo que humaniza este puto paso donde siempre me tocaba echar el pie.




Repostaje obligatorio, comentar el calor insoportable de la noche, que el triatlón anulado, que la Quebranta aplazada, que como piensan en nosotros las autoridades, y Pepe a lo suyo, caminito hacia la senda de Lolo, después del serpenteante descenso cruzamos el arroyo y por la senda de Lolo, que estaba bastante seca y con espinos cabrones salimos hasta la carretera de Soto.




Un respiro para el cuerpo y por el asfalto hasta la bajada que termina en las Pozas del Leza, foto de grupo debajo de una roca y explicación de senderismo-barranco por el Leza hacia Soto.

Con el condumio en las tripas, rio abajo hasta llegar al resort de aguas termales del Leza, también conocido como Las Pozas de Cleto, cruzamos el puente de hierro y prueba superada, Pepón sin darnos cuenta al agua, con caso, guantes y zapatillas, según comento para llevar todo limpio a casa.




Como dio mucha envía, fuimos animándonos casi todos, saltitos de Tomas, Fer, braza de Victor, Crol de Javi, buceo Jaba, solo faltaban los patitos de plástico.



Ya todos felices y contentos por una senda muy agradable junto al rio hasta el aparcamiento de la cantera de Leza, donde tuvimos que bajar por una super escalera metálica.




Pasamos por el pueblo de Leza, por el camino de la Ermita y el rio hasta Ribaflecha, subiendo el cuestón del pueblo y por pista hasta Alberite, donde los no propulsados disfrutaron de la cabeza del grupo.





En la entrada a Logroño se fueron despidiendo los no asistentes al almuerzo, llegando los elegidos hasta donde nuestro amigo Ossama, donde nos esperaban Marcelo y Winny con sus mejores galas.

Winny nos invitó por múltiples motivos(hijo, cumple, que quería, etc) a una exaltación de huevos, jamón y ensaladas varias, bien regados, café y copas hasta morir.




En resumen, una jornada festiva, como no podía ser de otra manera, con bici, sendas, baño, y almuerzo, donde primo la prudencia y disfrutar, en magnifica compañía y como preámbulo a un verano cargado de buenas rutas. Adiós



   FOTOS AQUÍ:


21 junio, 2022

Vía Romana-Peña Cura (4 Ciclistas)


 

12 de junio de 2022

Distancia: 76km

Desnivel acumulado: 1112mt




IBPindex: 98

Track en wikiloc

Crónica por Joserra



Felix, Joserra, Pepón y Vitín



Terminando ya las fiestas de San Bernabe y en mi caso recién aterrizado de unos días en la playa me presenté en las Gaunas para disfrutar de la “betetada” dominical con la cuadrilla.

En la aproximación desde mi casa ya note que mis piernas estaban perezosas, creo que la vida de turista, ya conocida por todos de su dureza, me había dejado el cuerpo algo resentido.




Supongo, que por las citadas fiestas, solo asistimos 4, quizás porque unos aprovecharon para exiliar y otros porque estaban curando la resaca en posición horizontal.

Después del saludo inicial: “Vamos pal monte ¿o qué?” me informa Vitin de que la “rutita” va a consistir en ir hasta Torrecilla por la calzada romana y volver por Peña el cura, ni mas ni menos. Sin tiempo para asimilarlo, con mi cansancio de playa, vuelta y vuelta, chiringuito, paella y fidegua, arrancamos la ruta. No sin la preceptiva queja de Pepón a Vitin por desvelar tan preciada información de por dónde va a discurrir la ruta, pero vamos a ver, ¡que esto no es la KGB!




Vuelta a vuelta al pedal, íbamos comentando las anécdotas de la semana y curva a curva y recta a recta de la ya más que conocida calzada romana llegamos a la altura de Islallana. Pepón, único valiente con motor de caparrón, subió hasta aquí haciendo la goma, se quedaba unos metros por detrás de nosotros, pero cuando lo esperábamos nos decía: “Vamos, vamos” y luego se volvía a quedar, espero no le sacásemos mucho los ojos, pero bueno, seguro el entreno le vino bien por si se anima a intentar batir el record de la hora.




Al llegar a Viguera el astro pintaba algo feo, con tormentas no muy lejanas y alguna gota que se escapaba, asi que pensé que igual no era mala idea cambiar la ruta y hacer algo mas corto que de paso aliviaría mi cuerpo de turista despistado y resacoso. Con todo el propósito, lancé alguna indirecta a ver si germinaba, pero la determinación del grupo era firme y se quedó en nada. Para colmo, en una conversación que iniciamos con una lugareña, nos dijo que el día estaba muy bueno, y si llovía, pues así crecíamos, a lo que Felix dijo rápidamente, pues vamos entonces.




Llegando a la altura del castillo de Viguera y después de la primera subida fuerte se me ocurrió cambiar de pantalla en el garmin y vi que me había comido el 40 % de la batería, tenía la asistencia muy alta de mi última ruta, así que no me quedó otra que cambiar la asistencia al mínimo y a ver si aguantaba.





A partir de aquí comenzaba la parte más bonita de la ruta y no hay nada que no cure una buena senda como esta. Al poco ni me acordaba de la batería, todos los problemas parecieron desaparecer, ya no había nada mas que yo, la bici, la senda, ¡viva el FLOW! Al conectar con la pista ya solo quedaba la ultima bajada hasta Torrecilla, y nos lanzamos para abajo.





En Torrecilla tocaba parada en la fuente alta de la población con ingesta solida para reponer todas las fuerzas posibles. Después de la foto en la fuente, ya enmarcada, mirando al sillín de la bici de Vitín, retomamos la marcha hacia Nestares.



El calor empezaba a hacer mella en nosotros y antes de empezar la senda de Peña el cura empecé a hacer memoria de la dureza de la misma. Puesto que Vitín no la conocía, estuve pensando en voz alta y le puse al corriente de lo peleona que era, con piedras y medias laderas que nos iban a exigir de toda nuestra pericia. Asi fue, hubo que pelearla, pero una vez más, por dura que sea, una senda siempre se disfruta.






Una vez terminada la senda con una bajada corta pero chula, conectamos con la pista del arroyo Solbes.




Después de bajar un par de kilómetros por el túnel de árboles que se forma en esta zona junto al rio, tomamos el desvío a la izquierda para comenzar el faldeo hasta Castañares de las Cuevas. En este tramo sufrimos para superar algún repecho aislado tipo “rock garden”, aunque especialmente lo sufrió Vitin en sus partes más nobles al besar el suelo no sin antes caparse con el sillín. Nos dolió a todos Vitín, especialmente a Pepón que se afanó en sacar el teléfono para retratar el momento. Después del susto y acomodar la zona afectada en el sillín para ver si se adaptaba bien, Vitín nos dio el visto bueno para retomar la ruta.




Una vez en Castañares y después de pasar por el puente romano, tomamos la senda junto al Iregua y llegamos de nuevo a la altura de Islallana, aunque esta vez en la otra dirección. Ya “solo”nos quedaba desandar todo el camino hasta Logroño que a estas alturas se me hizo algo pesado.





Ya en Logroño solo Vitín y Pepón terminaron la ruta como se merecía y le pusieron un buen final con dos huevos y algo más… los demás a casa con los quehaceres habituales pensando en la próxima salida.

Saludos, Joserra.



FOTOS AQUÍ:

https://photos.app.goo.gl/o6fppSQzG6xSJrJA9