28 mayo, 2018

Senda de la Encina-Kukito-Aguila (12 Ciclistas)


20 de mayo de 2018
Distancia:  44km
Desnivel acumulado: 955mt
IBPindex: 69




Crónica por Mikael



Edu “Ayuntamiento”, Mikael, Ricardo, Israel, Pepe, Toño, Jony, Javi, David, Igor San Juan, Dieguito y Fer.


¡Qué bien! Este domingo puedo salir en bici.

Anuncian buen tiempo, buena temperatura y poco viento.  Día perfecto.


Me levanto a las 7:00, miro por la ventana y compruebo que se cumplen los pronósticos meteorológicos. Tras mis quehaceres en el hogar voy a por la bici, ajusto presiones de ruedas, limpio y lubrico la cadena, y me dirijo a la gasolinera con alegría. Hoy soy consciente de que las posibilidades de que me toque la crónica son más que probables porque llevo librando tres semanas, por unos o por otros.
Llego al punto de reunión donde ya están los más puntuales de los compañeros. Nos vamos saludando mientras va llegando el resto del grupo. Por fin llega David, el súper campeón de LRBR, (desde aquí aprovecho para felicitarte una vez más) y me dice, hoy si no aparecen ni fulano, ni mengano, te toca crónica.  Así que aquí estoy.
Empezamos por el camino viejo de Alberite a ritmo cómodo y al llegar al pueblo veo que vamos a la cuesta del Espinillo, creo que es la manera más dura de atravesarlo. Una cuesta que algunos suben sin despeinarse, otros vamos luchando para no echar pie al suelo y otros no pueden y lo echan. Los que van delante nos sacan tanta ventaja que cuando llegan arriba tienen tiempo de sacar el móvil y hacernos unas fotos al final de la subida a los más rezagados.

En este momento nuestro Dieguito nos tiene que dejar por motivos laborales, y por qué no decirlo, de ocio también. Tiene día de pruebas con bicis eléctricas. Por lo que hacemos la foto de grupo y Jony aprovecha para probar cómo van esas bicis en subidas jodidas.

Desde ahí, seguimos hacia Clavijo con un ritmo que a mí me resulta más incómodo. ¡Cómo andáis! Voy último, con la lengua fuera y veo a lo lejos que vamos a subir por las “paellas”.  Isra intenta subir la primera curva pero recto, por el atajo del coche, pero lamentablemente termina los últimos metros a empujón. Más tarde pregunto si alguien ha conseguido subir montado y me dicen que sí. ¡Muy bien, machotes! Yo sigo subiendo a mi trantrán y antes de llegar a la piedra, Súper Igor baja a buscarme y me acompaña en el final de la subida porque él arriba se queda frío esperándome.

Una vez en Clavijo, rellenamos bidones, comemos algo y seguimos hacia la senda de Ramón. Hoy hacemos sólo la media y en la mitad giramos a la derecha para subir una rampa un poco dura pero muy bonita, en medio de un pinar. Paramos a coger aire en cuatro caminos y empezamos la subida a La Hoya.  Una subida que se las trae, creo que es lo más duro que he conseguido subir montado. Hoy lo consigo, le que me congratula enormemente. Una vez arriba admiramos las vistas que nos ofrece el paisaje. Es espectacular.

Tras unos minutillos arriba y una amistosa charla entre Pepe y Jony, nos dirigimos a  la senda de la encina. El principio es muy bonito y se disfruta mucho bajando porque además el firme está impresionante pero al final la cosa se va complicando. Unos nos bajamos a tiempo, otros se dejan caer de costadillo para evitar daños mayores y no sé si alguno del grupo de cabeza baja todo montado. El último paso antes de llegar a la pista sí que lo hacemos todos desmontados porque es difícil hasta con la bici en la mano.


Una vez en la pista, empezamos la senda de cuquito, más fácil que la anterior y al ser más abierta, nos ofrece unas buenas vistas. Así llegamos de nuevo a Clavijo y empezamos un rápido descenso por la carretera hacia Albelda cuando Jony se para y nos enseña una “actualización” del track con una sendita de curvas peraltadas y algún salto, que todos disfrutamos y agradecemos a Jony el descubrimiento. Después de la senda vamos sin perder tiempo hacia el pico del águila que está espectacular tras LRBR. En el tramo final unos bajamos por la izquierda y otros por la derecha. Nadie se aclara con qué opción es mejor. Lo que sí que está claro es que la mejor opción después de ahí es ir al almuerzo (famoso por su cantidad y calidad), al que invita Jose Luis por su cumpleaños. Yo no me puedo quedar, Jony e Igor se van a hacer unas últimas senditas y el resto al almuerzo.
Gran domingo de bici en cuadrilla.




24 mayo, 2018

RIOJA BIKE RACE 2018



ETAPA 1

11 de mayo de 2018
Distancia: 69km
Desnivel acumulado: 1899mt
IBPindex: 168



Crónica por Santi.

Poco a poco va pasando la semana y llega el evento más importante del año, llega la RBR.
El jueves sin tener aún interiorizado lo que nos venía encima voy al palacio de los deportes a recoger dorsal y saludar a algunos amigos que también participan es este gran evento.

Llego a casa, pongo el dorsal, doy los últimos retoques a la montura y dejo todo preparado.
Sin ser consciente de lo que se estaba acercando paso la tarde como cualquier otro día.
Viernes x la mañana. Como si no fuera conmigo hago la rutina de cualquier otro día, desayuno, ducha, preparar la casa, levanto a los hijos y se marchan al colegio. Es justo en ese momento, cuando saco la ropa, preparo geles, dátiles, alguna barrita y un gesto que puede parecer una acción simple, pero tiene algo muy especial. Ese momento de coger el maillot, coger los imperdibles y colocar el dorsal. En ese mismo momento me doy cuenta de lo especial y de que ya está aquí lo que para mí son los tres días más importantes del año respecto a lo que a la bici se refiere.


Comienzo mi ritual que haré durante los tres días. Mi buen desayuno, limpiar gafas, casco, zapatillas, poner el dorsal, preparar el avituallamiento, ducha relajante y unos minutos relajado antes de ponerme faena.

Hecho todo el ritual sobre las 9:25 salgo con la bici dirección palacio de deportes, calentamos un poco, me aseguro del cajón que me corresponde, dejo la ropa en el stand de Mercedes Auto-oja y voy al cajón correspondiente, que por cierto está a tomar por culo de la salida. Vamos saludando a los amigos y demás conocidos, un poco por educación y otro poco por quitar los nervios que ya están a flor de piel.

10 en punto y arranca la carrera, bueno, para algunos. Nosotros ahí quietos como si fuéramos meros espectadores. Que pasa aquí, ni Dios de mueve, estamos viendo como pasan y pasan corredores y nosotros sin movernos. Dios, la que nos viene encima para remontar posiciones. No pasa mucho tiempo cuando empezamos a rodar, pero este tiempo se hace eterno. Empieza la carrera.

La estrategia, después de la experiencia del año pasado está clara, salir a muerte para intentar pasar al mayor número de corredores para evitar los temidos atascos y perder un tiempo precioso. Todo el camino hasta Alberite lo hago muy rápido, adelantando a una cantidad ingente de corredores, pero cuando llegamos a la subida de las piscinas la procesión está ya formada y tenemos que hacer equilibrios para no echar pie a tierra. Pasado este escollo hay terreno para adelantar a gente así que a tope hasta Clavijo, pasamos el pueblo y seguimos con la misma idea en la cabeza, adelantar al máximo número de corredores para cuando llegue la senda que nos lleva a Trevijanono encontrar tapones. Adelantar adelanté a mucha gente, pero cuando llegué a la temida senda, la romería estaba servida. En el coche de San Fernando llegamos hasta Trevijano, aquí se abre el camino así que a seguir remando y adelantando gente para cuando llegue la senda que nos llevará a Luezas. Llegamos a la senda y saboreamos la parte más bonitas de la RBR, senda de Luezas que empalma con senda Preciosa y sin casi respiro senda Bonita.

Recorridos unos de los tramos más bonitos de nuestra geografía me reencuentro con Miguel Ángel y Ricardo, reencuentro porque también estuvieron animando en la subida de Trevijano. Muchas gracias a todos los que estuvisteis en el monte animando sin descanso a todos los corredores.

Después de este hartazgo de sendas nos enfrentamos a la última subida del día que nos llevará a Clavijo pasando por la senda del Fraile y bajando la leñosa. Pasado este tramo cogemos la senda de Ramón, yo creía que la hacíamos entera así que me paso el cruce que baja al barranco de la Barriguilla que es por donde va la carrera, frenazo y vuelta para atrás. Este tramo hasta Clavijo está perfecto y lo hacemos a buen ritmo, a estas alturas la gente mas o menos ya está en su puesto y los temidos tapones ya no son un problema.

Una vez llegamos al pueblo solo queda bajar muy muy rápido hasta Alberite y sin darnos cuenta llegar a meta como alma que lleva el diablo.
Las sensaciones de la etapa fueron muy buenas, el cuerpo respondió muy bien. Tener esa sensación de ir muy muy rápido y disfrutando sin esa sensación de esfuerzo agónico es un placer que en muy pocas ocasiones se puede saborear.

 ETAPA 2

12 de mayo de 2018
Distancia: 64km
Desnivel acumulado: 1845mt
IBPindex: 145



Crónica por Santi

Un detalle de estar tres días compitiendo es que nada más cruzar la meta ya tienes que empezar a preparar la etapa del día siguiente.
En el momento que termina la etapa lo primero que hago es tirarme a la fruta, refrescos y galletas que hay en la llegada, lo más importante de competir tres días es recuperar lo mejor posible.  Así que comienza la rutina para preparar la siguiente etapa. Lo primero comer lo que pillo en el avituallamiento, después voy al stand de auto oja, me abrigo un poco y voy para casa dando un pequeño rodeo para relajar las patas y que se recomponga el cuerpo después del esfuerzo. Una vez en casa, me ducho tranquilamente, me relajo y como no me apetece nada sólido me hago un tazón de leche con cereales, algunos frutos rojos un plátano y un poco de miel. La tarde la paso entre el sofá, lavar la bici y preparar alguna cosilla para el día siguiente.
El segundo día empieza con la misma rutina que el día anterior, así que a las 10 menos cuarto me encuentro el cajón de salida, hoy salgo en el cajón 3, nada que ver con el día anterior que salí del 11.

A las 10 en punto arranca la etapa saliendo de Logroño x la cárcel para ir dirección Entrena y subir la dehesa de Hornos. Este tramo se hace volando todos en pelotón y guardando la posición para no verte relegado a posiciones mas traseras, cuanto más retrasado más riesgo de cortarte del pelotón.

Consigo llegar hasta Daroca sin perder el grupo, de Daroca subimos por la pradera hasta la fuente de Moncalvillo, esta parte de la subida se hace muy dura, parece que ha llovido esta noche y está el terreno totalmente encharcado, lo que le faltaba a esta subida para hacerla mas divertida. En esta primera parte de la subida se ve un reguero de ciclistas interminable donde se impone una jerarquía en la cual todo el mundo respeta su posición y nadie se sale del camino marcado (está el tema como para alardes). 

Cuando llegamos a la carretera de la subida de Moncalvillo nos la encontramos repleta de gente chillando y animando como si les fuera la vida en ello. Por unos momentos el dolor de patas se esfuma y pareces levitar por la carretera, seguimos subiendo por carretera hasta el camino que viene de Santa Coloma, lo cogemos unos metros y girar a la izquierda para subir por un camino muy empinado que nos lleva hasta un cortafuegos que nos saca otra vez a la carretera casi al final de la subida. 

En estas altitudes el día está muy malo, frio, niebla y un chirimiri muy agradable. Superada la primera subida nos vamos a la torre de vigilancia para bajar por la hermedaña hasta la regadera, cogemos la pista que nos lleva al camino que sube de Sorzano a la torre de vigilancia para coger la bajada estrella de esta etapa, la bajada de las neveras que empalmamos con el molinero para llegar a Sojuela.

Esta segunda parte de la etapa se hace durísima, la subida anterior con tanto barro me ha dejado literalmente fundido, parece que no avanzamos, lo que en otras ocasiones notabas como rodaba la bici y avanzabas rápido ahora parece interminable esos pequeños tramos entre curva y curva. En estos momentos hay que tirar de fuerza mental y estar convencido que puedes hacerlo, que en otras ocasiones has podido superar estos bajones y que en esta ocasión también puedes con esto. Tengo que decir que el reguero de hormiguitas de la primera subida por la pradera sigue igual, cada uno en su sitio sin que nadie se salga des camino establecido. 


Esto demuestra que todos vamos igual de fatigados y que no está el día para alardes. La bajada de las neveras y molinero la hacemos rápido, pero sin correr muchos riesgos. Antes de llegar a Sojuela veo un grupo que se ha formado de unos 10 ciclistas, lo primero que pienso es que hay que cogerlo para ir arropado hasta el pico del águila así que a remar fuerte para echarles mano. Consigo llegar hasta el grupo antes de Sojuela arriesgando en el terreno descendente. Justo cuando llego a cola de pelotón hay una caída muy dura de dos corredores en una curva, esto me hace tocar más el freno en el reto de bajada y el trabajo que había hecho para cogerles se pierde y me quedo solo con el pelotón a unos 100 metros, sé que tengo que gastar hasta el último gramo de fuerza para cogerles y llegar con ellos a meta. En un par de km agónicos consigo llegar al grupo para ir con ellos protegido hasta el pico del águila donde aquí la peña huele la meta y estalla el pelotón en mil pedazos y sálvese quien pueda, yo voy con tres ciclistas que hacemos la senda hasta el puente de la autopista a un ritmo de locos. Esta senda la tenía más o menos estudiada por donde tenía que hacerla con sus giros y trazadas pues tengo que decir que la hice a derecho, osea que todo lo que tenía en la cabeza no sirvió de nada, parece mentira como cambian las cosas de hacerla tranquilo y reconociendo el terreno a cuando vas en carrera, todas las dificultades y pegas que ves parecen que se esfuman.

Superada la última dificultad de la etapa con cuidado para no tener ningún percance en los últimos km llegamos a meta.
Esta etapa estuvo llena de gente animando por todos los rincones, no quiero que se me olvide a nadie así que no nombrare a nadie, pero desde aquí quiero dar las gracias por todo el apoyo y ánimo que recibimos.

Una vez llegamos a meta hago la rutina del día anterior y el domingo, última etapa, exactamente igual que los otros días anteriores, si algo funciona para que cambiarlo.

ETAPA 3

13 de mayo de 2018
Distancia: 50km
Desnivel acumulado: 840mt


Crónica por Santi

Esta última etapa es muy muy rápida, son 50 km, pero con mucha pista y carretera, también hay sendas y recovecos, pero aun así en dos horitas está hecha.

Arrancamos del palacio a las 10 en punto callejeando hasta coger la carretera del Cortijo, por carretera vamos hasta el pueblo, giramos a la derecha para hacer el meandro del rio Ebro y volver por el recorrido del Mantible, hacemos unos repechos y vamos al circuito de la grajera por las sendas clásicas de esta zona de Logroño. Después del circuito vamos dirección Navarrete para hacer alguna sendita y rápidamente cogemos un camino que nos lleva a la senda del sapo, para ir a la grajera y hacer algunas sendas del monte la Pila.

El recorrido no tiene mas historia y el resumen es muy sencillo, una locura. Salimos y corre, corre, corre, sube, sendero, corre, corre, sendero, corre, corre, corre y llegas a meta, así de sencillo.

 La carrera fue muy bien para los intereses de los riojanos. Primero felicitar al único riojano que ha conseguido subir a lo más alto del cajón, David Avizanda campeón de máster 60. mi más sincera enhorabuena a nuestro campeón Riojano, Santi se llevó una etapa y quedo segundo, una actuación muy importante. En máster 50 Jesús laguna consiguió una segunda posición muy reñida. En máster femenino Corina consiguió una segunda posición muy muy importante y nuestra amiga Ana quinta, casi nada con el nivel que había. Enhorabuena a toso los que consiguieron estos resultados tan importantes y a los que conseguimos terminar. 

Mandarle muchos ánimos a Javi Costelo que sufrió una caída seria y tuvo que ser operado del codo, mucho ánimo y recupérate pronto y a nuestro amigo Edu que por la dureza de la carrera le salió un bulto en una zona muy complicada que le impedía sentarse en el sillín.
Quiero dar las gracias a todos los que habéis estado animando desde el primer momento y hacernos más fácil esos momentos duros que todos hemos pasado.

Termino esta crónica diciendo “ya falta menos para la Rioja Bike Race 2019” y allí nos veremos.


23 mayo, 2018

Senda Los Helechos (13 ciclsitas)



13 de mayo de 2018
distancia: 59 kms
desnivel acumulado: 1.452 mts
IBPindex: 114

Crónica por iker




Dieguito, Isra, Tonho, Iker, Victor Llop, Javi Bartolo, Pepón, Alvaro, Jorge Muro, Igor Sanjuan, Mikael, Fer, Diego Nieva




Como es habitual quedada a las 8:00 en las Gaunas, la mañana esta soleada y con un poco de aire fresco para que vayamos espabilando. Dan las 8:05 y nos ponemos en marcha, ponemos dirección Lardero por el camino de detrás de la gasolinera. Todavía no hemos llegado a Lardero pueblo y aparece el pequeño Álvaro que por fin ha cambiado su neumático trasero, aunque la llanta está hecha un 8.

Cruzamos las bodegas de Lardero y tomamos dirección entrena, subimos la cuesta de las vacas y seguimos rodando en dirección Sorzano, donde se nos une Jorge.
Paramos en la fuente para beber agua y comer un poco y empezamos la subida a Moncalvillo, marcando como siguiente punto de reunión el abrevadero. Pepe, Igor, Álvaro, Diegos Toño y Fernando avanzan en cabeza, en un segundo grupo Víctor Llop y un servidor y en el tercer grupo disfrutando de las vistas Jorge, Isra, Javi y Mikael. Antes de llegar al abrevadero Igor baja a nuestro encuentro para volver a subir, vaya ganas!!.

Por fin llegamos al abrevadero, un poco de agua algo de comer foto de grupo y continuamos fijando el siguiente punto de reunión en la torre anti incendios. Cundo solo quedan dos rampas para llegar al punto de reunión y… SORPRESA!! Pinchazo de un servidor, vuelvo a hinchar la rueda para ver si el líquido consigue sellar pero no, así que, toca desmontar rueda quitar todos los pinchos de la cubierta y poner cámara. Durante la “reparación” vemos como aparecen Igor y Álvaro que ya habían subido hasta arriba y habían vuelto a bajar a ver como iba el tema, una vez reparado el asunto los cuatro montamos en las bicis y subimos al encuentro de los compañeros que con la broma llevan 15 minutos esperando a dos graditos.. (lo siento chicos).

Ya estamos con el grupo y avanzamos hasta las antenas para tomar, por fín, la senda de los helechos a la que, según los entendidos, le faltan algunos meses para estar en su esplendor. Una vez que llegamos a la valla final nos reagrupamos, Javi llega el ultimo a la voz de SI LO SE NO VENGO!!! Tenía las manos tan heladas que Fernando le tiene que ayudar a ponerse otros guantes.
Seguimos rodando pasando por Santa Coloma, Ventosa, Navarrete y al llegar a la grajera nos cruzamos con los participantes en la Rioja Bike Race.
Cuando llegamos a Logroño solo quedamos para almorzar Pepe, Diego, Isra, Jorge, Toño Victor Llop y un servidor, pero al llegar al bar aparece la figura de Vitin dispuesto a degustar lo que le pongan en el plato. Y entre huevos fritos y vino con gaseosa a un servidor le toco la crónica.


un es SE
la grajera nos