05 noviembre, 2018

Neveras de Daroca-Nueva Hermedaña (18 Ciclistas)


Moncalvillo white
28 de octubre de 2018
Distancia: 55km
Desnivel acumulado: 1291mt
IBPindex: 97

Crónica por Edu “Ayuntamiento”

Vitín, Pepón, Dieguito, Bartolo, Toño, Fran, Isra, Felix, Luis, Igor San Juan, Miguel “cuñao”, Saul, Roberto ”Montemediano”, Jorge “Buitre”, Iñaki, Diego “Buitre”, David “Reventón” y Edu “Ayuntamiento”.

Primero de todo agradecer a la mano negra de David, por señalarme en la foto para hacer de cronista. Noticia que me llenó de gozo y orgullo por la responsabilidad depositada en mi persona.

 Este domingo celebrábamos poder dormir más por el cambio de hora, por lo que Pepón decidió que las 7,30 era buena hora para salir. El invierno se había presentado este fin de semana con nieve, agua y frio por toda España. La previsión era de máximas de 5 grados en Logroño y las montañas se veían blancas, o sea todo un planazo, para más “inri” se cogió la ruta del día 1 de Noviembre y así celebrar el Halloween antes que nadie.  

Como de costumbre, el madrugón y la mala previsión del tiempo no restaron valientes a las 7,30 de la mañana en la Gasolinera de las Gaunas, juntándonos nada menos que 18 osados bikers, aunque alguno llego a las 8,00 y tuvo que ir descolgado hasta el alto de Moncalvillo, justo para la foto.


Con firme convicción y con la mirada al cielo, que estaba nublado, salimos por el camino de viejo de Alberite. El grupo iba compacto dominando el color naranja, con azules de Audi de algún infiltrado. Rápidamente pasamos el Barrio de las Bodegas de Lardero donde se habían definido los grupos, primero Sagaces y Eléctricos, y luego un grupito de BTTros con la lengua fuera, que fuimos cerrando el grupo hasta el Alto de Moncalvillo.


A ritmo de Galera fenicia el grupo no daba descanso, llegamos a Medrano y “sin parar” camino de Daroca. “Sin parar” ni a coger agua hacia la Pradera de Daroca, cruzamos y “sin parar” hasta el cruce previo a la fuente de la carretera de Moncalvillo. Todo indicaba que había prisa por llegar al almuerzo. Por fin nos reagrupamos y en  ese momento alguno se acordó de la familia del otro y viceversa.




Estábamos en la portilla a 3 grados bajo cero y con nieve en el camino, pero lo mejor estaba por llegar, “sin parar“  y con gran convicción Vitín dice: 2,7 km “pa riva” por la carretera y esperáis. En ese punto nos salimos de la carretera por la derecha a una senda de nieve virgen que nos condujo hasta Las Neveras de Daroca, que empezaban a cumplir su misión de almacenar nieve. Seguimos la senda hasta conectar con el camino del cortafuegos que sube a Moncalvillo.


Ahora con 4,5 grados bajo cero y después de abrir huella sobre la nieve, tocaba subir a la última curva de la carretera para sacar la foto de grupo, momento en el que apareció entre la niebla el Yeti de Moncalvillo, que a medida que se iba acercando cambio de cuerpo al de DavidAyuntamiento que se había equivocado de hora y llevaba toda la mañana detrás nuestro.




 Estábamos todos jodidos de frio y sin sentir las extremidades, ya que había una ventisca y unos Felis de hielo que terminaron de congelarnos. Vitín nos aconsejó que nadie se separase mucho ya que podía perderse en la bajada de la senda.


La senda de la Hermedaña tenía 10 cm. de nieve virgen y una manta de hojas de haya que camuflaba los pedrolos del camino. En un acto de fé bajamos patinando entre piedras, hojas y nieve, que sumado al destemple generalizado hacían de esta una aventura, aunque como siempre hay algunos que gozaron como enanos. Al final de la senda había una regadera de hormigón donde Saúl hizo un alarde en forma de salto y rajo la cubierta, teniendo que parchear para poder terminar la etapa. Por la pista lo que era nieve paso a ser barro, nos cruzamos con un grupo de Caracoles(Bttros Lardero) que subían a buen ritmo y a toda pastilla hasta Sorzano.


Sin mucha conversación pusimos dirección a la Grajera,  por un lado los del almuerzo que fuimos hacia Entrena, y por otro los de sin compromiso que siguieron hacia Lardero. Pasando Entrena, Javi y Edu iban tocados del etapón y del frio, siendo remolcados hasta los dominios de Tate, donde la chimenea y el almuerzo los resucitó. Esperándonos estaban Santi, Jorge, Tate y Alcalá que almorzaron como si no hubiesen estado tirando del grupo todo el día.

Como conclusión me quedo con una ruta de las que hay que tener en cuenta para días con mejor astro, donde se puede sacar lo mejor de la bici de montaña, como dice Pepón  “otro nuevo triunfo de la Cúpula en la elección de ruta” y no se equivoca. Como siempre lo mejor es el grupo de amigos y la exaltación de la amistad en el almuerzo.
Salu2. EduardoG 



5 comentarios:

vitinbtt dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
vitinbtt dijo...

No estamos ni en noviembre y ya hemos estado a 5 bajo cero, igual no pillamos otro día tan frío en todo el año, aun así, nos salió una mañana muy buena para las previsiones de lluvia y nieve que iban dando a lo largo de la semana.
Dos sendas que la mayoría no conocían y que merecen mucho la pena, chulas y sin casi ningún paso técnico, las dos discurriendo por medio del bosque una a la derecha del cortafuegos y l otra a la izquierda.
Por un día vi sufrir a Dieguito, ya era hora de que por una vez le viese el culo a alguno que está cansado de vérselo a él, pero aun estando jodido no quiso agarrarse a la EBike de Fran que es como una madre.
Gran almuerzo de Tate, con una fritada que estaba de muerte, huevos de gallina feliz y unas guindillas espectaculares. Gracias amigo.

Luis Martínez dijo...

Buena crónica Edu. Con los dedos congelados cómo costaba frenar en la bajada a la Hermedaña. Disfruté como un enano. Además con almuerzo. Gracias Tate, buenísimo todo. Hasta el vino.

TOÑO Pleitos dijo...

Buena crónica Edu!!! La ruta fue épica por el frío pero tremendamente gratificante; en primer lugar, por la belleza del paisaje nevado, con esa nieve virgen que permitía una tracción estupenda y por las dos sendas (la de las neveras de Daroca y la nueva de la Hermedaña) sencillamente espectaculares.
Merecieron tanto la pena esas dos sendas que se me ha olvidado ya el trago de tener que hacer casi tres kilomentros de carretera (todavía me dura el sarpullido).
Gran almuerzo de Tate al que no le faltó de na!!!
PD. Sí (rectifico), sí le faltó; un caldito para recibirnos no hubiera estado pero que nada mal...

israel ogrobis dijo...

Muy buena crónica Edu se aprecian perfectamente el frío y las prisas que padecimos.
La ruta una gozada a repetir con mejor clima y más tiempo.
Muchas gracias Tate por el estupendo almuerzo.